Acerca de la lesión de la médula espinal (LME)

Descripción general

Una lesión de la médula espinal (LME) es daño al conjunto de células y nervios que llevan señales entre el cerebro y el resto del cuerpo. Puede ocurrir por una lesión directa de la médula o por daño a los tejidos y huesos que la rodean.

Una LME puede causar cambios temporales o permanentes en la sensibilidad, el movimiento, la fuerza y las funciones del cuerpo por debajo del sitio de la lesión. La gravedad de la discapacidad depende del lugar y del alcance del daño.

Las lesiones más altas pueden causar parálisis en gran parte del cuerpo (tetraplejía: parálisis de brazos, piernas y tronco). Las lesiones más bajas pueden causar parálisis en las piernas y la parte baja del cuerpo (paraplejía).

El efecto sobre los nervios varía. Puede afectar desde unos pocos nervios hasta casi todos los que cruzan el área de la lesión.

Con los avances en la atención médica, algunas personas pueden recuperarse en parte o por completo después de una LME, pero los resultados pueden variar.

Causas y factores de riesgo

La causa de la lesión de la médula espinal (LME) incluye una serie de eventos y procesos complejos que afectan los sistemas nervioso, vascular (vasos sanguíneos) e inmunitario. La fase inicial de la LME ocurre por un daño mecánico, como un golpe (contusión) o aplastamiento (compresión). Esto daña las neuronas motoras (nervios que controlan el movimiento), tanto superiores como inferiores, y provoca eventos locales como corte de axones (fibras nerviosas) y muerte de células. Este trauma mecánico también causa sangrado, altera la barrera hemato‑medular (la barrera que protege la médula espinal) y produce falta de oxígeno (hipoxia).

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: Las personas mayores tienen mayor riesgo de LME por factores como menor densidad ósea y más riesgo de caídas.
  • Sexo: Los hombres tienen más probabilidad de presentar LME que las mujeres.
  • Factores anatómicos, como un canal espinal estrecho o vértebras desalineadas, pueden aumentar el riesgo de LME.

Los factores de riesgo modificables son los que se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Consumo de alcohol y drogas: Estar bajo sus efectos aumenta la probabilidad de accidentes que pueden causar LME.
  • Conductas de riesgo: Hacer actividades como lanzarse de cabeza en agua poco profunda o no usar el cinturón de seguridad aumenta el riesgo de LME.
  • Violencia: Participar en peleas o actos de violencia puede resultar en LME.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que tendrá una LME, pero sí aumentan las probabilidades. Consulte siempre con un profesional de salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la lesión de la médula espinal (LME) incluyen:

  • Entumecimiento, hormigueo o cambios en la sensibilidad en las manos y los pies
  • Parálisis. Puede presentarse de inmediato o aparecer con el tiempo, a medida que la hinchazón y el sangrado afectan la médula espinal
  • Dolor o presión en la cabeza, el cuello o la espalda
  • Pérdida de movimiento
  • Debilidad o incapacidad para mover cualquier parte del cuerpo

A medida que la LME progresa o se vuelve más grave, otros síntomas comunes pueden incluir:

  • Posiciones anormales de la columna vertebral o la cabeza
  • Pérdida del control de la vejiga y del intestino
  • Problemas para caminar
  • Dificultad para respirar
  • Cambios en la función sexual

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden variar según la ubicación y la gravedad de la lesión de la médula espinal. Lo mejor es consultar siempre con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar una lesión de la médula espinal (LME), se suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Examen neurológico: Se evalúan el movimiento, la sensibilidad, la respiración, la respuesta y si hay debilidad en o por debajo del nivel de la lesión.
  • Resonancia magnética (RM): Esta técnica de imagen ofrece imágenes tridimensionales detalladas de la médula espinal y las estructuras cercanas. Puede detectar lesiones en el cerebro y la médula espinal, hernias de disco, irregularidades en los vasos sanguíneos, sangrado, inflamación y lesiones de los ligamentos.
  • Tomografía computarizada (TC): La TC produce imágenes bidimensionales rápidas de órganos, huesos y tejidos. Puede detectar fracturas óseas, sangrado y estenosis espinal (estrechamiento del canal de la columna).
  • Radiografías: Las radiografías dan imágenes en dos dimensiones del cuerpo, como de la columna. Ayudan a identificar desalineación o fracturas en las vértebras.

Para determinar la etapa o la gravedad de la LME, se pueden realizar evaluaciones adicionales, como:

  • Escala de deterioro de la American Spinal Injury Association (ASIA): Se usa con frecuencia para evaluar la gravedad de la LME y orientar el pronóstico.
  • Estándares Internacionales para la Clasificación Neurológica de la LME (ISNCSCI): Este sistema ayuda a clasificar a las personas con LME según los hallazgos del examen neurológico.
  • Evaluación del dolor neuropático: Se siguen guías para evaluar el dolor neuropático central (dolor causado por daño en los nervios) asociado con la LME.

Es importante que estos exámenes y pruebas los realicen profesionales de la salud con experiencia en diagnosticar y tratar la LME.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de la lesión de la médula espinal (LME) son:

  • Quitar los factores que comprimen y restaurar la estabilidad de la columna: Se logra con cirugías que buscan aliviar la compresión persistente y evitar más daño al tejido de la médula espinal.
  • Promover la regeneración del sistema nervioso: Se están estudiando métodos de ingeniería de tejidos nerviosos (un campo que usa ciencia y tecnología para reparar tejidos), como el trasplante de células y las señales moleculares bioquímicas, para reparar y volver a establecer conexiones nerviosas funcionales, tejido y células. Las células madre neurales (CMN) tienen un papel clave en regenerar células en la médula espinal.
  • Mejorar el funcionamiento, la movilidad y la independencia: La rehabilitación es clave para ayudar a las personas con LME a recuperar el mayor nivel posible de funcionamiento e independencia. El entrenamiento de fuerza y resistencia ha mostrado mejoras importantes en la fuerza, la condición física y la calidad de vida.
  • Controlar las complicaciones secundarias: Los cambios en los hábitos de salud, como mantenerse en mejor condición física con ejercicio regular, pueden ayudar a prevenir complicaciones como enfermedades del corazón, diabetes, obesidad y depresión asociadas con la LME.
  • Medicamentos: Pueden incluir glucocorticoides y bloqueadores de canales de sodio. Estos ayudan a mejorar la supervivencia de las neuronas, reducir la inflamación y regular la liberación de glutamina. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por varios factores, por lo que es importante consultar a un profesional de la salud.
  • Terapias y procedimientos terapéuticos: Incluyen drenaje de líquido cefalorraquídeo (LCR), cambios en la presión arterial e hipotermia terapéutica. Estas intervenciones buscan reducir el estrés oxidativo, mejorar el flujo de sangre al área lesionada y proteger el sistema nervioso central (SNC).

Es importante saber que, aunque ha habido avances en el tratamiento de la LME, actualmente no existe un tratamiento exitoso o eficaz que pueda devolver por completo la función o regenerar los nervios lesionados. La investigación sigue en curso para explorar nuevas opciones de tratamiento para la LME. Es esencial consultar a un profesional de la salud o leer la información del medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.