Acerca del meningioma
Un meningioma es un tipo de tumor que se forma en las meninges, que son tres membranas que rodean el cerebro y la médula espinal. Es el tipo más común de tumor cerebral primario (un tumor que empieza en el cerebro).
Por lo general, los meningiomas crecen en la capa más externa de las meninges, llamada duramadre. Estos tumores pueden aparecer cuando las células que recubren la duramadre, llamadas células meníngeas, sufren cambios en los genes (mutaciones). Estos cambios afectan su función y hacen que se transformen en células tumorales.
Aunque no se conocen por completo las causas exactas, la exposición a la radiación, sobre todo durante la infancia, es un factor de riesgo ambiental conocido. Además, las personas con un trastorno genético llamado neurofibromatosis tipo 2 tienen más probabilidad de desarrollar meningiomas.
El tratamiento puede incluir extirpar el tumor con cirugía o vigilar el crecimiento del tumor y su salud en general.
Las causas exactas de los meningiomas aún se desconocen. Sin embargo, hay varios factores de riesgo asociados con esta afección.
Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Genética: un trastorno genético llamado neurofibromatosis tipo 2 puede aumentar el riesgo de tener un meningioma.
- Edad avanzada.
- Sexo: las mujeres los presentan con más frecuencia.
Los factores de riesgo modificables son factores que sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Obesidad.
- Presión arterial alta.
- Niveles anormales de colesterol y otras grasas en la sangre.
Es importante saber que, aunque estos factores se asocian con un mayor riesgo, no significan que usted vaya a tener un meningioma. Consulte con su profesional de la salud para recibir orientación personalizada sobre cómo manejar estos factores de riesgo.
Los síntomas iniciales más comunes de los meningiomas (tumores que se forman en las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal) incluyen:
- Pérdida de audición o zumbido en los oídos
- Mareos
- Dolores de cabeza
Con el avance de la enfermedad o en etapas más graves, pueden aparecer otros síntomas comunes:
- Convulsiones
- Cambios en la personalidad o la memoria
- Náuseas o vómitos
- Visión borrosa u otros cambios en la vista
- Debilidad muscular
- Pérdida de sensibilidad o entumecimiento en la cara
- Confusión
Es importante saber que algunas personas con meningiomas pueden no tener síntomas. Por eso, para el diagnóstico, los médicos usan estudios por imágenes del cerebro y la columna vertebral. Si tiene inquietudes o nota alguno de estos síntomas, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación precisa y un manejo adecuado.
Para diagnosticar esta afección, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos: Le preguntarán sobre sus síntomas, su historia médica y cualquier factor de riesgo.
- Examen físico: Su proveedor de atención médica buscará señales en el cuerpo, como dolor, hinchazón o bultos.
- Pruebas por imágenes: La resonancia magnética (RM) y la tomografía computarizada (TC) muestran imágenes detalladas del cerebro y de las áreas cercanas para identificar tumores u otros problemas.
- Examen neurológico: Evalúa la memoria, el pensamiento, la fuerza, el equilibrio y los reflejos.
- Biopsia o cirugía para quitar el tumor: Es necesaria para confirmar el diagnóstico y analizar mejor el tumor. La biopsia consiste en tomar una pequeña muestra de tejido para estudiarla al microscopio.
Para determinar la etapa o la gravedad de un meningioma, pueden indicarse otros exámenes, pruebas y procedimientos, como:
- Angiografía: Prueba por imágenes que muestra en detalle los vasos sanguíneos.
- Pruebas de audición y de la vista: Evalúan si el tumor afecta estos sentidos.
- Pruebas genéticas: Análisis de laboratorio para identificar cambios en genes, cromosomas o proteínas.
- Exámenes de seguimiento: Controles regulares para ver si cambian los síntomas o el crecimiento del tumor.
Recuerde que cada caso es único. Consulte con su proveedor de atención médica para recibir consejos personalizados.
Las metas del tratamiento son:
- Obtener una muestra de tejido para saber qué tipo de tumor es.
- Quitar la mayor cantidad posible del tumor sin causarle más síntomas.
- Retrasar que el tumor vuelva a crecer.
Opciones de tratamiento para los meningiomas:
- Cirugía: La resección quirúrgica es el tratamiento preferido. Busca quitar al máximo el tumor y mantener una buena calidad de vida.
- Radioterapia: Después de la cirugía, a menudo se usa para retrasar que el tumor vuelva. La radioterapia estereotáctica (radiación muy precisa) es una opción después de la cirugía.
- Quimioterapia: Puede recomendarse como opción de tratamiento. Sin embargo, no está claro su papel después de la radioterapia.
- Ensayos clínicos: Se puede considerar participar en ensayos clínicos (estudios de investigación) con medicamentos nuevos de quimioterapia, terapia dirigida (medicinas que actúan sobre partes específicas del tumor) o inmunoterapia (medicinas que ayudan al sistema inmunitario).
Las recomendaciones específicas sobre tipos de medicamentos, terapias y procedimientos dependen de factores como su edad, cuánto tumor queda después de la cirugía, el tipo de tumor y el lugar del tumor. Es importante consultar con un profesional de la salud para determinar el plan de tratamiento más adecuado.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis que usted necesita. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.