Acerca de los quistes aracnoideos
Los quistes aracnoideos pueden aparecer por:
- Problemas en el desarrollo
- Lesiones o golpes en la cabeza
Los factores de riesgo no modificables de los quistes aracnoideos son factores que no se pueden cambiar. Estos incluyen:
- Ser joven
- Ser hombre
- Haber tenido golpes en la cabeza
Los factores de riesgo modificables de los quistes aracnoideos son factores que se pueden cambiar o influir. Estos incluyen:
- Haber tenido una cirugía cerebral previa
Los primeros síntomas de los quistes aracnoideos (bolsas de líquido cerca del cerebro o la médula espinal) suelen incluir:
- Dolor de cabeza
- Náuseas y vómitos
- Convulsiones
- Problemas de visión y audición
- Mareo o problemas de equilibrio y para caminar
A medida que los quistes aracnoideos avanzan o se hacen más graves, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Acumulación de líquido en el cerebro
- Retrasos del desarrollo
- Cabeceo involuntario
- Problemas para pensar, aprender, recordar o tomar decisiones
- Dolor de espalda
- Debilidad en un lado del cuerpo
- Hormigueo o entumecimiento en los brazos o las piernas
- Curvatura anormal de la columna vertebral
- Espasmos musculares y espasticidad (rigidez muscular)
- Infecciones de las vías urinarias
Los objetivos del tratamiento de los quistes aracnoideos (bolsas llenas de líquido en las membranas que cubren el cerebro o la médula espinal) son aliviar los síntomas, prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida de la persona.
Los medicamentos no suelen usarse para tratar directamente estos quistes. En los quistes con síntomas, a menudo se necesita cirugía. La cirugía busca quitar las membranas del quiste o abrir un camino para drenar el líquido del quiste.
Los cambios en el estilo de vida no son el tratamiento principal para los quistes aracnoideos. Sin embargo, mantener su salud general con ejercicio regular y una alimentación equilibrada puede ayudar a la recuperación después de la cirugía.
Los quistes aracnoideos (sacos con líquido en una de las capas que recubre el cerebro y la médula espinal) pueden evolucionar de distintas formas con el tiempo. En algunos casos, se mantienen estables y no causan síntomas. En otros, pueden crecer poco a poco y causar síntomas como:
- Dolores de cabeza
- Náuseas
- Convulsiones
- Problemas de equilibrio y para caminar
La evolución de estos quistes puede depender de la salud general de la persona y del tamaño y la ubicación del quiste.
Si el quiste se rompe, pueden presentarse complicaciones frecuentes, como:
- Hinchazón
- Dolor
- Piel inflamada
- Celulitis localizada (infección de la piel)
- Infección
- Daño a los tejidos cercanos
- Cicatrices
- Sangrado