Acerca del trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C)
El trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C) es un subtipo del trastorno de estrés postraumático (TEPT). Se desarrolla tras experiencias traumáticas prolongadas y repetidas. A diferencia del TEPT, que puede resultar de un solo evento traumático, el TEPT-C suele surgir después de una exposición al trauma durante meses o años. Suele presentarse en personas que han vivido maltrato en la infancia, violencia u otras formas de trauma prolongado.
El TEPT-C se caracteriza por síntomas que van más allá de los típicos del TEPT. Estos pueden incluir:
- dificultad para manejar las emociones
- autoimagen negativa
- sentimientos persistentes de culpa o vergüenza
- disociación y despersonalización (sensación de desconexión de sí y del mundo que le rodea)
- síntomas físicos (como dolor de cabeza o cansancio)
- poca atención o dificultad para concentrarse
- emociones encontradas hacia quien le hizo daño
- preocupación persistente por la persona que le hizo daño
- problemas de autoestima
- dificultad para formar vínculos y para mantener relaciones
El TEPT-C puede afectar de forma importante distintas áreas de la vida y causar síntomas angustiantes, como pensamientos que se le meten en la mente una y otra vez y conductas de evitación (evitar lugares, personas o recuerdos).
El trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT‑C) es un tipo de trastorno de estrés postraumático (TEPT) que se desarrolla por experiencias traumáticas prolongadas y repetidas.
Las causas de cómo cambian el cuerpo y el cerebro en el TEPT‑C no se entienden por completo, pero se han identificado varios factores:
- Factores neurobiológicos (del cerebro y las hormonas): La exposición prolongada al trauma puede alterar el eje hipotálamo‑hipófisis‑adrenal (HHA), que participa en la respuesta al estrés. Esta alteración puede afectar la liberación de hormonas del estrés y contribuir a los síntomas del TEPT‑C.
- Cambios en la estructura del cerebro: El estrés y el trauma crónicos pueden causar cambios en el cerebro, sobre todo en zonas que regulan las emociones y la forma en que se manejan los recuerdos. Estos cambios pueden favorecer el desarrollo y la persistencia de los síntomas del TEPT‑C.
Los factores de riesgo no modificables del TEPT‑C no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Trauma en la infancia: Vivir trauma durante la infancia, como maltrato físico o sexual, negligencia o presenciar violencia en el hogar, aumenta el riesgo de presentar TEPT‑C más adelante.
- Factores genéticos: Ciertas variaciones genéticas pueden hacer que algunas personas sean más propensas a desarrollar TEPT‑C después de un trauma.
Los factores de riesgo modificables del TEPT‑C se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Apoyo social: Tener una red de apoyo fuerte y relaciones sociales positivas puede ayudar a reducir los efectos del trauma y bajar el riesgo de desarrollar TEPT‑C.
- Formas de sobrellevar la situación: Usar formas eficaces para sobrellevar, como buscar ayuda profesional, hacer actividades para cuidarse y practicar técnicas de relajación, puede ayudarle a manejar y recuperarse mejor de experiencias traumáticas.
Es importante saber que estos factores de riesgo no predicen con certeza el TEPT‑C, y cada experiencia es distinta. Si cree que puede tener síntomas de TEPT‑C, busque evaluación y orientación con un profesional de salud mental.
El trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C) puede presentarse con muchos síntomas, tanto al inicio como cuando el problema avanza o se vuelve más grave. Estos son los más comunes:
Síntomas tempranos del TEPT-C:
- Mayor estado de alerta: puede tener problemas para dormir, irritabilidad, más enojo o ansiedad, y dificultad para concentrarse.
- Dificultad para regular las emociones: cuesta manejar cuánto duran y qué tan intensas son las emociones negativas; esto puede llevar a disociación (sentirse desconectado) y a alejarse de otras personas.
- Visión negativa de sí mismo(a): la vergüenza o la culpa son más comunes en el TEPT-C que en el TEPT “regular”. La persona puede culparse por lo vivido, lo que puede llevar a depresión y pensamientos suicidas.
- Dificultades en las relaciones personales: confiar en otros es difícil por la creencia de que inevitablemente le harán daño.
- Pérdida o cambio del sistema de creencias: puede cambiar su visión del mundo o sus creencias religiosas.
Síntomas en etapas posteriores o de mayor gravedad:
- Disociación: sentirse desconectado de sí mismo(a) o del entorno.
- Síntomas físicos: dolor de cabeza, cansancio o dolor muscular.
- Poca concentración: dificultad para enfocarse o mantener la atención.
- Sentimientos encontrados hacia quien le causó el trauma.
- Preocupación constante por la persona que le hizo daño.
- Problemas de autoestima: dificultades con la valía personal y la confianza en sí.
- Dificultad con el apego y las relaciones: problemas para formar y mantener relaciones sanas.
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todos los tendrán. Si sospecha que puede tener TEPT-C, consulte a un profesional de salud mental para un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Si usted o alguien que conoce está lidiando o en crisis por ansiedad, depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.
Para diagnosticar el Trastorno de Estrés Postraumático Complejo (TEPT-C), suelen realizarse los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Clinician Administered PTSD Scale for DSM-5 (CAPS-5): es una entrevista con 30 preguntas. Se considera el método de referencia para evaluar el TEPT. Sirve en distintos entornos y toma entre 30 y 60 minutos.
- Self-report PTSD Checklist for DSM-5 (PCL-5): es un cuestionario con 20 preguntas que usted completa. Se puede hacer en menos de 10 minutos. Se usa para evaluar síntomas de TEPT.
Nota: DSM-5 significa Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición.
Para determinar la etapa o la gravedad del TEPT-C, pueden incluirse otros exámenes, pruebas y procedimientos:
- Affective Symptom Severity Assessment: Becks Depression Inventory (BDI-II) y PTSD Checklist - Civilian Version (PCL-C). Son cuestionarios comunes para medir, respectivamente, depresión y la gravedad de los síntomas de estrés postraumático. Estos cuestionarios ayudan a evaluar la presencia y la gravedad de los síntomas.
- Diagnostic Assessment: Structured Clinical Interview for DSM-IV Axis I Disorders. Son entrevistas presenciales realizadas por personal capacitado para evaluar y confirmar diagnósticos psiquiátricos de trastornos del estado de ánimo, de ansiedad o relacionados con el trauma.
Es importante saber que estas evaluaciones deben hacerlas profesionales de la salud con experiencia en diagnosticar y tratar condiciones de salud mental.
Los objetivos del tratamiento para el trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C) son:
- Establecer la seguridad: La primera etapa se enfoca en crear un entorno seguro para la persona. Incluye desarrollar una sensación de seguridad física y emocional y establecer confianza con su terapeuta.
- Recuerdo y duelo: La segunda etapa consiste en procesar y trabajar los recuerdos y experiencias traumáticas. Terapias como la terapia cognitivo conductual centrada en el trauma y la desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR) pueden ayudar a afrontar y procesar esas experiencias.
- Reconexión con la vida cotidiana: La etapa final busca ayudar a la persona a reintegrarse a su vida diaria y reconstruir relaciones sanas. Puede incluir desarrollar habilidades para manejar el estrés y las emociones, mejorar la autoestima y fortalecer la resiliencia.
Los tratamientos recomendados para el TEPT-C incluyen:
- Terapia cognitivo conductual centrada en el trauma: Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas relacionadas con el trauma. También puede incluir técnicas de exposición para enfrentar poco a poco los recuerdos traumáticos.
- Desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR): EMDR combina elementos de la terapia cognitivo conductual con estimulación bilateral para ayudar a procesar recuerdos traumáticos y reducir síntomas molestos.
- Medicamentos: Un profesional de salud puede recetar ciertos medicamentos para manejar síntomas específicos del TEPT-C, como depresión, ansiedad o problemas de sueño. Siempre hable de los medicamentos con un profesional de salud, ya que pueden variar según su situación.
- Cambios en los hábitos de salud: Cuidarse con ejercicio regular, una alimentación saludable, dormir lo suficiente y evitar el consumo de alcohol y drogas puede mejorar su bienestar general y apoyar la recuperación.
Es importante saber que el tratamiento del TEPT-C es muy individualizado. Por eso, trabaje de cerca con un profesional de salud para decidir el plan más adecuado.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.