Acerca de la terapia de procesamiento cognitivo

Descripción general

La Terapia de Procesamiento Cognitivo (TPC) es un tipo de terapia que ayuda a personas que han vivido un trauma, en especial a quienes tienen trastorno de estrés postraumático (TEPT) u otros problemas relacionados. Es una forma de terapia cognitivo-conductual (TCC). Se enfoca en cuestionar y cambiar creencias que no le ayudan y que pueden aparecer después de un evento traumático.

La TPC le ayuda a entender cómo piensa y cómo se siente sobre el trauma que vivió. Así, usted puede cuestionar y ajustar maneras de pensar y sentir que le causan dificultades en su vida diaria. Esta terapia por lo general tiene 12 sesiones. En ellas, con la ayuda de un terapeuta, usted aprende nuevas formas de manejar pensamientos que le angustian sobre su trauma.

La TPC enseña habilidades para ver el trauma desde nuevas perspectivas. Esto reduce los síntomas del TEPT y mejora su calidad de vida. Las personas expertas consideran que la TPC es una terapia eficaz y segura para tratar el TEPT.

Causas y factores de riesgo

La Terapia de Procesamiento Cognitivo (TPC) es un tipo de terapia que se usa para tratar dificultades para procesar la información que pueden aparecer después de vivir un evento traumático. La TPC se enfoca en ayudarle a procesar sus pensamientos y emociones relacionadas con el trauma. También es importante entender los factores que pueden causar deterioro cognitivo (problemas para pensar, recordar y concentrarse) y que pueden afectar qué tanto le ayuda la terapia.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar y que pueden influir en la TPC:

  • Edad: A medida que las personas envejecen, pueden ser más propensas al deterioro cognitivo. Sin embargo, la TPC puede ser útil para adultos mayores y ayudar a mejorar cómo procesan la información.
  • Sexo: El sexo no influye directamente en qué tan bien funciona la TPC. Tanto hombres como mujeres pueden beneficiarse de esta terapia.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar y que pueden influir en la TPC:

  • Nivel de estudios: Un nivel de estudios más alto se relaciona con mejor función cognitiva. Participar en la TPC puede ayudar a mejorar cómo procesa la información sin importar su nivel educativo.
  • Fumar: Fumar se relaciona con mayor riesgo de deterioro cognitivo. Dejar de fumar y participar en la TPC puede ayudar a mejorar la función cognitiva.
  • Actividad física: La actividad física regular tiene efectos positivos en la función cognitiva. Incluir ejercicio en su rutina, junto con la TPC, puede aumentar los beneficios de la terapia.
  • Diabetes: La diabetes se relaciona con un mayor riesgo de deterioro cognitivo. Controlar la diabetes con atención médica y cambios en el estilo de vida, junto con la TPC, puede apoyar su salud cognitiva.
  • Accidente cerebrovascular (derrame cerebral): Haber tenido un accidente cerebrovascular aumenta el riesgo de deterioro cognitivo. Aun así, la TPC puede ser valiosa para quienes lo han tenido, porque se enfoca en mejorar cómo procesa la información.

Es importante saber que, aunque estos factores pueden contribuir al deterioro cognitivo y pueden influir en qué tanto le ayuda la Terapia de Procesamiento Cognitivo, no determinan el resultado de cada persona. La meta de la TPC es darle apoyo y herramientas para procesar sus experiencias traumáticas y mejorar su bienestar general.

Diagnóstico
Es importante saber que la Terapia de Procesamiento Cognitivo no es, por sí sola, una prueba para diagnosticar el deterioro cognitivo (problemas de memoria, atención o pensamiento). En cambio, es un tipo de terapia que se usa para tratar afecciones como el trastorno de estrés postraumático (TEPT) y otros trastornos relacionados con el trauma. Los exámenes, pruebas y procedimientos mencionados arriba se usan para diagnosticar el deterioro cognitivo en general. Esa información puede ayudar a decidir el tratamiento, que puede incluir el uso de la Terapia de Procesamiento Cognitivo.
Opciones de tratamiento

La Terapia de Procesamiento Cognitivo (TPC) es un tipo de terapia que puede ayudar a personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT) a mejorar su calidad de vida. La meta de la TPC es ayudar a entender y cambiar los pensamientos y sentimientos sobre un evento traumático vivido. Esto puede mejorar la vida diaria.

Metas del tratamiento con Terapia de Procesamiento Cognitivo:

  • Entender cómo se conectan los pensamientos y los sentimientos con el trauma: La TPC ayuda a reconocer la relación entre lo que usted piensa y siente sobre el evento traumático. Al entender esta conexión, puede empezar a cuestionar y cambiar creencias negativas o que no ayudan.
  • Cuestionar y ajustar los patrones de pensamiento: La TPC ayuda a identificar patrones o creencias que causan dificultades en la vida diaria. En las sesiones, usted aprende a cuestionarlos y ajustarlos, y a reemplazarlos por ideas más útiles y realistas.
  • Aliviar los efectos negativos del trauma: La meta final de la TPC es aliviar los efectos del trauma en la salud mental y el bienestar. Al abordar y cambiar pensamientos y creencias que no ayudan, pueden disminuir los síntomas del TEPT.

En cuanto a tratamientos recomendados junto con la TPC, los tipos de medicamentos que pueden usarse para tratar síntomas específicos del TEPT incluyen:

  • Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  • Inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN)
  • Antidepresivos tricíclicos (ATC)
  • Inhibidores de la monoaminooxidasa (IMAO)
  • Otros antidepresivos
  • Ansiolíticos
  • Antipsicóticos
  • Antipsicóticos atípicos
  • Anticonvulsivos
  • Simpaticomiméticos de acción central
  • Hipnóticos y sedantes
  • Antagonistas de los receptores NMDA
  • Agonistas de los receptores de imidazolina

Es importante saber que los esquemas de medicamentos se registran por clase. Dentro de cada clase, se pueden usar medicamentos específicos según las necesidades de cada persona.

Además de los medicamentos, la Terapia de Procesamiento Cognitivo es una forma de psicoterapia que puede ser efectiva para tratar el TEPT. Forma parte de la terapia cognitivo conductual (TCC), que se enfoca en cuestionar y cambiar patrones de pensamiento negativos.

Otros procedimientos terapéuticos que pueden recomendarse junto con la TPC incluyen:

  • Terapia psicosocial
  • Terapia familiar
  • Terapia de conducta aplicada
  • Terapias especializadas como terapia del habla o terapia ocupacional

Estas terapias pueden brindar apoyo adicional para tratar síntomas o retos específicos relacionados con el TEPT.

En resumen, la Terapia de Procesamiento Cognitivo es un tratamiento eficaz y seguro para el TEPT. Ayuda a entender cómo se conectan los pensamientos y los sentimientos con el trauma, cuestiona patrones que no ayudan y busca aliviar los efectos negativos del trauma en el bienestar. Los medicamentos, las terapias y los procedimientos terapéuticos pueden trabajar juntos para ayudar a lograr estas metas.

Evolución o complicaciones

La Terapia de Procesamiento Cognitivo (CPT, por sus siglas en inglés) es un tipo de terapia que se usa mucho para tratar a personas que han vivido un trauma. Su objetivo es ayudarle a entender y cambiar los pensamientos y creencias negativas que surgieron por esa experiencia.

La CPT suele avanzar con varios pasos:

  • Evaluación: Su terapeuta hará una evaluación inicial. Le preguntará sobre su historia de trauma, sus síntomas actuales y sus metas en la terapia. Con esto se adapta el plan a sus necesidades.
  • Educación sobre el trauma: Su terapeuta le explicará cómo el trauma puede afectar el cerebro y el cuerpo. Así usted entiende por qué tiene ciertos síntomas y cómo la CPT puede ayudar.
  • Cambiar pensamientos (reestructuración cognitiva): Este es un componente central. Usted aprende a identificar y cuestionar pensamientos y creencias negativas relacionadas con el trauma. Luego trabaja en reemplazarlos por ideas más precisas y útiles.
  • Exposición: En algunos casos, usted hará ejercicios de exposición. Esto significa enfrentar poco a poco recuerdos o situaciones relacionadas con el trauma, en un entorno seguro y controlado. Ayuda a reducir la evitación y el miedo.
  • Desarrollo de habilidades: A lo largo de la terapia, usted aprende habilidades para manejar emociones difíciles, mejorar la solución de problemas y fortalecer su bienestar.

Complicaciones de la Terapia de Procesamiento Cognitivo. Son poco comunes, pero pueden ocurrir:

  • Malestar inicial: Al inicio, puede sentir malestar o más angustia al enfrentar recuerdos traumáticos o cuestionar pensamientos negativos. Suele ser temporal y disminuir con el avance de la terapia.
  • Emociones intensas: Durante las sesiones, pueden surgir emociones fuertes relacionadas con el trauma. Su terapeuta le brindará apoyo y guía para manejarlas de forma segura y saludable.
  • Resistencia: Al principio, algunas personas se resisten a ciertos aspectos de la CPT, como cuestionar creencias muy arraigadas o hacer ejercicios de exposición. Con tiempo y apoyo, esta resistencia se puede trabajar y superar.

El impacto de la CPT varía según la persona y su situación. No es una “cura” para todos los síntomas relacionados con el trauma, pero ha demostrado reducir síntomas como ansiedad, depresión y trastorno de estrés postraumático (TEPT). También puede ayudarle a desarrollar formas más saludables de afrontamiento y mejorar su calidad de vida.

Tenga en cuenta que la experiencia de cada persona con la CPT es única. Es clave trabajar de cerca con un profesional de salud mental capacitado, que le ofrezca orientación y apoyo personalizados durante todo el proceso. Si usted está considerando la CPT o tiene dudas sobre sus posibles complicaciones o efectos, consulte con un profesional de salud mental para recibir consejos individualizados según sus necesidades.