Acerca del trastorno de adaptación
El trastorno de adaptación es un problema de salud mental. Causa una reacción emocional o de conducta muy intensa que aparece dentro de los tres meses siguientes a un evento estresante o importante en la vida. Se caracteriza por un malestar emocional más intenso de lo habitual ante una situación concreta.
El trastorno de adaptación puede causar muchos síntomas que afectan la mente y el cuerpo. Estos síntomas no se deben a otro problema de salud mental ni al proceso normal de duelo o de adaptación a un cambio grande en la vida. Factores como los genes, las experiencias de vida, la personalidad y problemas de salud mental ya existentes pueden contribuir a su desarrollo. Puede ser provocado por varios eventos o cambios en la vida, como mudarse, divorcio o separación, la pérdida de un ser querido, una enfermedad o lesión grave, y dificultades económicas.
Por lo general, el trastorno de adaptación no dura más de seis meses después de que el evento y sus consecuencias han pasado. Buscar ayuda con un médico o un profesional de salud mental puede darle apoyo y orientación para manejar los síntomas del trastorno de adaptación.
Las causas exactas del trastorno de adaptación aún se están investigando. Sin embargo, estudios preliminares sugieren que las personas que tienen más dificultad de lo que consideran normal para afrontar un evento estresante pueden recibir el diagnóstico de trastorno de adaptación. Además, haber vivido traumas previos, como atentados terroristas o situaciones que pusieron en riesgo su vida, puede aumentar el riesgo de tener este trastorno.
Los factores de riesgo no modificables son factores que no se pueden cambiar ni controlar. En el trastorno de adaptación, incluyen:
- Ser mujer
- Vivir en un área urbana
- Falta de apoyo social
- Tener un nivel educativo bajo
- Tener otra condición de salud mental
- Vivir estresores a largo plazo, como dificultades económicas, enfermedad crónica, violencia doméstica, o inestabilidad socioeconómica o política
- Tener antecedentes de abuso en la infancia, otros eventos traumáticos, mudanzas frecuentes o crianza sobreprotectora
Los factores de riesgo modificables son factores que se pueden influir o cambiar. En el trastorno de adaptación, se relacionan sobre todo con los hábitos y el estilo de vida, que a su vez están influenciados por factores culturales y sociales.
Recuerde: estos factores no determinan con certeza que usted desarrollará un trastorno de adaptación. Es importante consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa y consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del trastorno de adaptación (un problema emocional que aparece después de un evento estresante) pueden variar según la edad. En niños y adolescentes, se pueden ver síntomas de conducta, como dificultad para dormir, llorar con frecuencia, evitar ir a la escuela y pelearse. En adultos, son más comunes síntomas depresivos, como tristeza profunda, falta de esperanza y sensación de estar abrumado por todo.
Si el trastorno avanza o se hace más grave, pueden aparecer más síntomas. Estos pueden incluir dificultad para concentrarse, pérdida de memoria, sentirse abrumado con las actividades diarias, cansancio, sacudidas musculares o temblores, insomnio o dificultad para dormir, falta de apetito y, incluso, pensamientos de hacerse daño o de quitarse la vida. Si usted o alguien a su alrededor tiene pensamientos de hacerse daño o de quitarse la vida, busque ayuda de inmediato. Llame a los servicios de emergencia o a una línea de crisis.
Por lo general, la duración del trastorno de adaptación no pasa de seis meses después de que termina el evento estresante. Sin embargo, si el factor de estrés sigue presente, los síntomas pueden continuar más tiempo. Siempre se recomienda buscar ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el trastorno de adaptación, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Evaluación de síntomas: Un médico evaluará los síntomas mediante una evaluación de salud mental (psiquiátrica) y preguntará sobre sus antecedentes médicos. También preguntará sobre hechos recientes que pudieron provocar el trastorno.
- Evaluación psicológica: Un psicólogo o un profesional de salud mental calificado puede hacer una evaluación completa de salud mental para diagnosticar el trastorno de adaptación. Puede usar los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) para confirmar que los síntomas corresponden al trastorno de adaptación y no a otra afección de salud mental.
- Descartar otras afecciones: Los médicos pueden hacer análisis de sangre y de orina para descartar problemas médicos que puedan estar causando los síntomas.
Para determinar la etapa o la gravedad del trastorno de adaptación, se pueden realizar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Entrevistas clínicas estructuradas: La Diagnostic Interview for Adjustment Disorder (DIAD) es una entrevista clínica estructurada basada en los criterios del DSM-5. Su objetivo es identificar síntomas relacionados con estresores (situaciones o hechos que causan estrés) y evaluar el nivel de malestar y la afectación del funcionamiento en la vida diaria.
- Cuestionarios de autoinforme: El Adjustment Disorder New Module (ADNM) es un cuestionario de autoinforme creado para el diagnóstico del trastorno de adaptación en la Clasificación Internacional de Enfermedades, 11.ª edición (CIE-11). Evalúa los estresores vividos en el último año e identifica el estresor más importante o más angustiante.
Es importante consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y para determinar la etapa o la gravedad del trastorno de adaptación en cada caso.
Las metas del tratamiento del trastorno de adaptación son aliviar los síntomas, mejorar las habilidades para afrontar la situación y promover el bienestar emocional. Las opciones de tratamiento incluyen varias terapias que pueden ser eficaces, como:
- Psicoterapia (terapia de conversación o consejería): ayuda a explorar sus emociones, pensamientos y conductas relacionadas con el evento estresante y a desarrollar maneras más sanas de afrontarlo.
- Intervención en crisis: brinda apoyo inmediato durante una crisis para ayudarle a manejar sus emociones y a crear un plan para afrontarla.
- Terapia familiar y de grupo: involucra a sus seres queridos o a otras personas en un grupo para brindar apoyo y mejorar la comunicación.
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): se enfoca en identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas que causan malestar.
- Terapia interpersonal (TIP): ayuda a mejorar sus relaciones y a atender dificultades con otras personas relacionadas con el evento estresante.
- Medicamentos: en algunos casos, se pueden recetar medicamentos para manejar síntomas específicos del trastorno de adaptación, como la ansiedad o la depresión. Tipos comunes:
- Benzodiacepinas: se usan a corto plazo para aliviar la ansiedad.
- Ansiolíticos no benzodiacepínicos: ayudan a reducir la ansiedad sin el riesgo de dependencia asociado a las benzodiacepinas.
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) o inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN): son antidepresivos que pueden aliviar la depresión y la ansiedad.
- Cambios en el estilo de vida: hacer cambios positivos en sus hábitos puede apoyar su bienestar durante el tratamiento. Estos pueden incluir:
- Practicar técnicas para manejar el estrés, como meditación de atención plena o ejercicios de respiración profunda.
- Hacer actividad física regular, que puede reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
- Dar prioridad al autocuidado, como dormir lo suficiente, comer una dieta equilibrada y mantener sus conexiones sociales.
Es importante saber que los planes de tratamiento deben personalizarse según las necesidades de cada persona. Se recomienda consultar a un profesional de la salud para decidir el enfoque más adecuado.
Muchos factores pueden afectar la dosis de un medicamento. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más información sobre efectos secundarios.