Acerca del trastorno de síntomas somáticos
El trastorno de síntomas somáticos es una condición de salud mental en la que una persona se enfoca demasiado en síntomas físicos, como dolor, cansancio o problemas con las funciones del cuerpo. Aunque las pruebas médicas no muestren un problema claro, la persona puede creer que tiene una enfermedad grave. Esta creencia puede causar mucha preocupación y afectar la vida diaria.
Las personas con este trastorno pueden sentirse mal o frustrarse si los médicos u otras personas no toman en serio sus síntomas. Esto puede aumentar el estrés emocional. No se conocen bien las causas exactas. Sin embargo, se asocia con más probabilidad de tener depresión o trastornos de ansiedad.
Para diagnosticar este trastorno, los médicos realizan evaluaciones completas, tanto médicas como de salud mental. Este enfoque ayuda a crear confianza con la persona y a establecer un plan de atención y tratamiento continuos. La terapia y el apoyo pueden ayudar a manejar la condición, al atender tanto los síntomas físicos como el impacto emocional.
No se comprenden por completo las causas exactas del trastorno de síntomas somáticos (TSS). Sin embargo, varios factores se han asociado con el desarrollo del TSS:
- Rasgos genéticos: Algunas personas pueden tener mayor sensibilidad al dolor, lo que puede contribuir a la aparición de síntomas físicos (somáticos).
- Afectividad negativa: Es un rasgo de personalidad con emociones negativas y mala imagen de sí, lo que puede hacer que la persona sea más propensa a tener síntomas físicos.
- Dificultad para manejar el estrés: No poder afrontar bien las situaciones estresantes de la vida puede aumentar la probabilidad de desarrollar TSS.
- Baja conciencia emocional: Quienes tienen dificultad para reconocer y expresar sus emociones pueden enfocarse más en problemas físicos en vez de atender lo emocional.
- Conductas aprendidas: Hablar del dolor o mostrarlo para obtener atención, o dejar de estar activo por el dolor, puede reforzar o mantener los síntomas físicos.
Los factores de riesgo no modificables del TSS no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El riesgo de desarrollar TSS aumenta con la edad.
- Predisposiciones genéticas: Tener antecedentes familiares de TSS o de condiciones de salud mental relacionadas puede aumentar el riesgo.
Los factores de riesgo modificables del TSS se pueden influir o cambiar. En su mayoría se relacionan con hábitos y estilo de vida, y están influidos por factores culturales y sociales. Incluyen:
- Malos hábitos de alimentación
- Niveles bajos de actividad física
Se recomienda mantener un peso saludable, hacer actividad física de forma regular y seguir una alimentación saludable. Sin embargo, es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes del trastorno de síntomas somáticos (TSS), un problema de salud con síntomas físicos que causan malestar, incluyen:
- Dolor en diferentes partes del cuerpo (espalda, articulaciones, cabeza, pecho, etc.).
- Problemas en el funcionamiento de órganos, como del aparato digestivo (estómago e intestinos) o de la respiración (pulmones), etc.
- Cansancio y agotamiento.
A medida que el TSS avanza o alcanza mayor gravedad, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos varían de una persona a otra, pero suelen incluir:
- Mayor frecuencia e intensidad del dolor.
- Empeoramiento del cansancio y el agotamiento.
- Dificultades para pensar con claridad, como problemas para concentrarse o de memoria.
- Problemas de sueño.
- Malestar emocional, como ansiedad o depresión.
- Dificultad para hacer sus actividades diarias y disminución de la calidad de vida.
Es importante saber que los síntomas físicos pueden ser diferentes en cada persona. La gravedad y la evolución de los síntomas también pueden variar. Si sospecha que puede tener TSS o presenta síntomas que le preocupan, consulte a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y para recibir atención y tratamiento adecuados.
Para diagnosticar el trastorno de síntomas somáticos (TSS), los médicos suelen realizar lo siguiente:
- Examen físico completo: El médico le hace un examen físico completo para descartar señales de una enfermedad física que pueda causar los síntomas.
- Evaluación médica: El médico puede pedir análisis de laboratorio para buscar enfermedades o síndromes que se parecen al TSS, como esclerosis múltiple, lupus, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica y síndrome de intestino irritable.
- Evaluación de salud mental: Como muchas personas con TSS también tienen depresión o ansiedad, el médico considera estos diagnósticos y puede remitirle a un profesional de salud mental para una evaluación más detallada.
Para determinar la etapa o gravedad del TSS, pueden incluir exámenes y pruebas adicionales:
- Entrevista clínica psiquiátrica: Un profesional de salud mental puede hacer una entrevista clínica usando los criterios del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5) para evaluar el diagnóstico principal de TSS.
- Cuestionarios: Es posible que le pidan llenar cuestionarios sobre sus síntomas, su estilo de vida, sus fuentes de estrés y si ha tenido problemas con el consumo de sustancias. Estos cuestionarios ayudan a entender mejor la gravedad y cómo los síntomas afectan sus actividades diarias.
- Cuestionario SOMS-7: Este cuestionario tiene 53 preguntas. Sirve para evaluar los efectos del tratamiento en personas con TSS. Mide la gravedad y diferentes aspectos de los trastornos de síntomas somáticos.
Recuerde: solo los profesionales de la salud pueden diagnosticar con precisión y determinar la etapa o gravedad del TSS.
Las metas del tratamiento para el trastorno de síntomas somáticos (TSS) son mejorar la calidad de vida y reducir la ansiedad por la salud física. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Psicoterapia: La terapia psicológica, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), es el tratamiento principal para el TSS. Ayuda a identificar pensamientos y patrones negativos y a desarrollar estrategias para afrontarlos en situaciones estresantes. La psicoterapia busca cambiar pensamientos poco realistas, manejar la ansiedad por la salud y atender otros problemas de salud mental, como la depresión.
- Medicamentos: Se pueden recetar medicamentos antidepresivos para reducir la ansiedad y los síntomas del TSS. A menudo se usan junto con la psicoterapia para obtener mejores resultados.
- Terapias complementarias: Se pueden incluir otras terapias, como fisioterapia y entrenamiento en habilidades sociales. Estas terapias buscan tratar síntomas específicos, mejorar el funcionamiento físico y el bienestar general.
- Participación de los padres: En algunos casos, incluir a los padres en sesiones de orientación puede ayudarles a entender el TSS y a reducir conductas sobreprotectoras que pueden mantener el trastorno.
- Exposición gradual: Acercarse poco a poco a situaciones donde los síntomas somáticos aparecen con frecuencia puede ayudar a cambiar cómo la persona piensa y siente sobre ellos, y así disminuir la intensidad de los síntomas.
Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según las necesidades y preferencias de cada persona. Consultar con un profesional de la salud es fundamental para recibir recomendaciones y guía personalizadas durante todo el proceso.
Las dosis de los medicamentos pueden verse afectadas por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.