Acerca del trastorno facticio

Descripción general

El trastorno facticio, a veces llamado síndrome de Munchausen, es un problema de salud mental en el que alguien finge o provoca a propósito síntomas de enfermedad en sí mismo o en otra persona. A diferencia de la simulación, donde se finge una enfermedad para obtener beneficios prácticos, como dinero o evitar el trabajo, quienes tienen trastorno facticio lo hacen por razones emocionales, como buscar atención, compasión o cuidado.

Las personas con este trastorno pueden mentir sobre sus síntomas, alterar pruebas médicas o incluso hacerse daño para parecer enfermas. Hay dos tipos principales:

  • Trastorno facticio impuesto a uno mismo: la persona aparenta estar enferma o con una lesión.
  • Trastorno facticio impuesto a otra persona (por poder): la persona presenta de forma falsa a otra persona, a menudo un niño o alguien dependiente, como si estuviera enferma o lesionada.

Esta condición es grave y necesita tratamiento profesional, por lo general con terapia y apoyo de especialistas en salud mental.

Causas y factores de riesgo

Se desconocen las causas exactas del trastorno facticio (cuando una persona hace que parezca que está enferma, a veces incluso provocándose síntomas). Sin embargo, hay factores que pueden contribuir a que se desarrolle.

Factores de riesgo del trastorno facticio:

  • Traumas en la infancia, como negligencia o abandono por parte de los padres, la pérdida de un ser querido, o haber pasado por muchos procedimientos o tratamientos médicos
  • Trastornos de la personalidad, como el trastorno de la personalidad antisocial, el trastorno límite de la personalidad o el trastorno narcisista de la personalidad
  • Depresión; se ha visto que cerca de 40 de cada 100 personas con trastorno facticio también tienen depresión
  • Haber trabajado antes en el sector salud, como en un hospital o una clínica

Es importante saber que estos factores de riesgo no significan que usted vaya a desarrollar trastorno facticio, pero pueden aumentar la probabilidad. Si sospecha que usted o alguien que conoce puede tener trastorno facticio, es muy importante buscar ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del trastorno facticio (una condición en la que una persona provoca o inventa síntomas para parecer enferma) incluyen:

  • Decir que tiene lesiones, enfermedades o síntomas de salud mental que en realidad no existen
  • Exagerar síntomas leves
  • Cambiar resultados de pruebas o registros médicos
  • Describir síntomas de forma anónima en grupos de apoyo en línea
  • Programar citas con mucha frecuencia con profesionales de la salud para hacerse pruebas y recibir tratamiento

A medida que el trastorno facticio avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Hacerse daño para mantener la apariencia de enfermedad
  • Decir que tiene síntomas que no concuerdan con los resultados de laboratorio o con los exámenes físicos
  • Tener un historial de muchas visitas al hospital
  • Mostrar mucho interés en someterse a procedimientos médicos
  • No querer participar en una evaluación de salud mental (psiquiátrica)
  • Parecer no responder a los tratamientos
  • No querer mostrar registros médicos anteriores

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y no todas las personas tendrán la misma evolución ni la misma gravedad. Si sospecha que usted o alguien que conoce puede tener trastorno facticio, es esencial buscar ayuda profesional para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Si usted o alguien que conoce está pasando por un momento difícil o en crisis por ansiedad, depresión o ideas de suicidio, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org/chat para comunicarse con consejeros de crisis capacitados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno facticio, el personal de salud puede realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Entrevistas médicas: Se enfocan en conocer los antecedentes médicos, los síntomas y cómo afectan la vida diaria de la persona.
  • Criterios diagnósticos: El diagnóstico se basa en criterios claros y establecidos, como los del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), una guía que usan los especialistas.
  • Información subjetiva: La gravedad del trastorno se evalúa según la información subjetiva que aporta la persona o el profesional, usando una escala de valoración.

Para determinar la etapa o la gravedad del trastorno facticio, por lo general no se usan exámenes o pruebas adicionales. La evaluación se basa sobre todo en la información de la persona y en el juicio clínico de los profesionales de la salud. Sin embargo, es importante diferenciar el trastorno facticio de condiciones médicas generales y de otros trastornos mentales.

Es esencial consultar a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y hablar sobre las opciones de tratamiento adecuadas.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno facticio (un problema de salud mental en el que la persona puede provocar o inventar síntomas) son tratar los síntomas de fondo, promover maneras más saludables de afrontar las dificultades y mejorar el bienestar general. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Psicoterapia: La psicoterapia, como la terapia cognitivo conductual (TCC), puede ayudar a las personas con trastorno facticio a encontrar formas más efectivas de comunicar su necesidad de apoyo y afecto. También brinda apoyo por traumas o abusos pasados, enseña nuevas estrategias para afrontar las dificultades y ayuda a tratar los síntomas de salud mental de fondo.
  • Confrontación de apoyo: El personal de salud puede tener una conversación franca y de apoyo para informar que la autolesión intencional o provocar o inventar síntomas o enfermedades podría ser la razón para buscar atención médica. Esto puede abrir la puerta a más opciones de tratamiento.
  • Medicamentos: Aunque hay poca evidencia sobre qué tan bien funcionan los medicamentos específicamente para el trastorno facticio, puede recomendarse tratar otras condiciones de salud mental que ocurren al mismo tiempo, como la ansiedad, la depresión o los trastornos de la personalidad. La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, por lo que es importante consultar con un profesional de la salud.
  • Terapia conductual: Se pueden usar técnicas conductuales para abordar conductas dañinas asociadas con el trastorno facticio. Esto puede incluir identificar desencadenantes y desarrollar estrategias alternativas para afrontar las dificultades.
  • Terapia familiar: Incluir a la familia en el tratamiento puede mejorar la comunicación y los apoyos, y fomentar relaciones más saludables.

Es importante saber que el tratamiento del trastorno facticio puede ser un reto porque, a veces, la persona no reconoce su conducta como un problema. La recuperación toma tiempo y requiere ayuda profesional. Con el tratamiento y el apoyo adecuados, la persona puede aprender formas más saludables de afrontar las dificultades y mejorar su bienestar.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, por lo que es esencial consultar con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Para más información, es mejor consultar con su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento sobre efectos secundarios.