Acerca del trastorno dismórfico corporal en adolescentes
El trastorno dismórfico corporal (TDC; en inglés, Body Dysmorphic Disorder, BDD) es un trastorno de salud mental que afecta a los adolescentes. Se caracteriza por una preocupación excesiva y angustiante, que interfiere con la vida diaria, por defectos percibidos o muy leves en la apariencia física. Para otras personas, estos “defectos” suelen no notarse o verse mínimos.
Los adolescentes con TDC pueden sentir mucha angustia y ver afectadas varias áreas de su vida, como el rendimiento escolar y las relaciones sociales. El TDC suele empezar en la adolescencia; la edad promedio de inicio es alrededor de los 16 años. Es importante saber que a veces se confunde con depresión o con ansiedad social, lo que retrasa recibir el tratamiento adecuado. En adolescentes, el TDC se asocia con dificultades en lo social y emocional, bajo rendimiento escolar y altos niveles de ideas suicidas.
La terapia cognitivo conductual (TCC) ha mostrado una eficacia moderada para tratar el TDC en niños y adolescentes. Si sospecha que su hijo o su hija adolescente podría tener TDC, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento apropiado.
Las causas exactas del Trastorno dismórfico corporal (TDC) en adolescentes no se conocen por completo. El TDC es un problema de salud mental en el que la persona se preocupa en exceso por defectos en su apariencia. Sin embargo, las investigaciones sugieren que hay varios factores que pueden contribuir a su desarrollo en esta población:
Factores de riesgo no modificables. No se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Predisposición genética: Hay evidencia de que el TDC puede tener un componente genético, ya que suele presentarse en familias.
- Factores neurobiológicos: Algunos estudios señalan anomalías en la estructura y la función del cerebro, como niveles alterados de serotonina (una sustancia química del cerebro), que pueden influir en el desarrollo del TDC.
Factores de riesgo modificables. Se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Perfeccionismo: Adolescentes con TDC suelen mostrar altos niveles de perfeccionismo, lo que puede contribuir al inicio y mantenimiento del trastorno.
- Imagen corporal negativa: Sentirse inconforme con el propio aspecto es un factor de riesgo común para el TDC.
- Trauma en la niñez: Experiencias de abuso o negligencia en la infancia se han asociado con mayor riesgo de desarrollar TDC más adelante.
- Acoso (bullying): Ser víctima de acoso, en especial por la apariencia, puede contribuir al desarrollo del TDC.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que se desarrolle el TDC; solo aumentan la probabilidad. La identificación y la intervención tempranas son clave para manejar y tratar el TDC en adolescentes. Si sospecha que usted o alguien que conoce podría tener síntomas de TDC, busque ayuda profesional para recibir un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.
Los síntomas tempranos más comunes del trastorno dismórfico corporal (TDC; un problema de salud mental por preocupación excesiva por el aspecto) en adolescentes incluyen:
- Preocupación intensa por supuestos defectos o imperfecciones en el aspecto físico
- Mirarse al espejo muchas veces o arreglarse en exceso
- Evitar situaciones sociales o actividades por preocupaciones sobre el aspecto
A medida que el TDC avanza o se vuelve más grave en adolescentes, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Más angustia y problemas para hacer sus actividades diarias por las preocupaciones sobre el aspecto
- Conductas repetitivas que toman mucho tiempo, como camuflar o buscar tranquilidad en otras personas
- Evitar mucho las situaciones que causan ansiedad relacionada con el aspecto
- Poca conciencia de que hay un problema o creencias firmes y equivocadas sobre los supuestos defectos
- Mucho descontento general con el cuerpo
- Otros problemas de salud mental al mismo tiempo, como depresión, ansiedad o trastorno obsesivo-compulsivo (TOC)
Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. No todas las personas con TDC tendrán los mismos síntomas. Si cree que usted o alguien que conoce puede tener TDC, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar el trastorno dismórfico corporal (TDC) en adolescentes, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Evaluación clínica: Un profesional hará una entrevista con el/la adolescente para conocer sus síntomas, pensamientos y conductas sobre su imagen corporal.
- Cuestionarios: Se aplican cuestionarios que completa el profesional, el/la adolescente y los padres para medir qué tan graves son los síntomas del TDC y otras características relacionadas. Estos cuestionarios pueden incluir pruebas diseñadas para detectar el TDC.
Para determinar la etapa o la gravedad del TDC en adolescentes, se pueden hacer además:
- Pruebas cognitivas: Se pueden usar pruebas como Wisconsin Card Sorting Test (WCST) y Trail Making Test (TMT) para evaluar funciones como cambiar de estrategia mental (flexibilidad), evitar distracciones mentales, buscar información con la vista y resolver problemas.
- Evaluación de otros problemas de salud: Es importante revisar si hay otras condiciones de salud mental que ocurren al mismo tiempo o conductas de autolesión pasadas o actuales. Esto ayuda a entender la gravedad y el impacto del TDC en el bienestar del/la adolescente.
- Evaluación de la conciencia del problema: Se valora qué tanto reconoce el/la adolescente que sus ideas sobre su imagen corporal están fuera de la realidad, o si hay creencias delirantes (ideas muy alejadas de la realidad). Esto puede indicar la gravedad de los síntomas del TDC.
Recuerde: una evaluación completa por un profesional de la salud es fundamental para un diagnóstico correcto y para determinar la etapa o la gravedad del TDC en adolescentes.
Las metas del tratamiento para el Trastorno dismórfico corporal (TDC) en adolescentes son reducir el malestar, mejorar cómo se desenvuelven en la vida diaria y aliviar los síntomas. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC se usa mucho para el TDC. Ayuda a los adolescentes a identificar y cuestionar pensamientos y creencias negativas sobre su apariencia. Al aprender formas más saludables de pensar y actuar, pueden reducir la preocupación por supuestos defectos y mejorar su autoestima.
- Medicación: En algunos casos se pueden recetar medicamentos, pero siempre debe hablarse con un profesional de la salud. Los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) se usan con frecuencia para tratar el TDC. Estos medicamentos pueden ayudar a reducir los pensamientos obsesivos y las conductas compulsivas relacionadas con el trastorno.
- Terapia basada en la familia: Este enfoque incluye a la familia en el tratamiento y busca hacer cambios en la dinámica familiar para apoyar la recuperación del adolescente. Puede mejorar la comunicación, reducir los conflictos y brindar un ambiente de apoyo para el adolescente.
- Psicoterapia de apoyo: Esta terapia ofrece apoyo emocional, validación y orientación a adolescentes con TDC. Busca crear un espacio seguro para expresar sentimientos y preocupaciones, con empatía y comprensión por parte del terapeuta.
- Cambios en los hábitos de salud: Fomentar hábitos de vida saludables como hacer ejercicio con regularidad, una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y manejar el estrés puede ayudar al bienestar general y mejorar los síntomas del TDC.
Es importante que los planes de tratamiento se adapten a las necesidades de cada persona. Según la gravedad de los síntomas y las circunstancias individuales, se puede recomendar una combinación de terapias o tratamientos.
La dosis del medicamento puede verse afectada por muchos factores. Consulte con un profesional de la salud sobre la dosis para la situación específica de cada adolescente. También pueden ocurrir otros efectos secundarios, por lo que es importante hablar sobre los posibles riesgos con un profesional de la salud o revisar la información del medicamento.