Acerca de los trastornos psicóticos

Descripción general

Los trastornos psicóticos son enfermedades mentales graves con pérdida de contacto con la realidad. Incluyen varios síntomas, como confusión, alucinaciones (percepciones falsas de los sentidos), delirios (creencias fijas que no cambian aunque haya pruebas en contra), pensamiento desorganizado, movimientos o conductas del cuerpo no habituales y síntomas llamados negativos, como apatía (falta de interés) y aplanamiento afectivo (mostrar poca emoción en la cara o en la voz). Estos trastornos pueden afectar mucho la capacidad de una persona para funcionar en la vida diaria.

Los trastornos psicóticos se clasifican dentro del “Espectro de la Esquizofrenia y otros Trastornos Psicóticos” en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Es importante saber que no todos los trastornos de salud mental incluyen psicosis, y que los síntomas pueden variar de una persona a otra. Detectarlos temprano y recibir el tratamiento adecuado es clave para manejarlos bien.

Causas y factores de riesgo

El mecanismo y las causas de los trastornos psicóticos (problemas de salud mental que afectan cómo una persona piensa y percibe la realidad) no se entienden por completo. La investigación sugiere que hay una combinación de factores genéticos, del entorno y del cerebro y el sistema nervioso.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar ni controlar):

  • Factores genéticos: Tener familiares con trastornos psicóticos aumenta el riesgo.
  • Edad: Suelen comenzar al final de la adolescencia o al inicio de la adultez.
  • Sexo: Los hombres tienen un riesgo un poco mayor que las mujeres.
  • Origen étnico: En algunos grupos étnicos hay más casos de trastornos psicóticos.

Factores de riesgo modificables (sí se pueden cambiar o influir):

  • Consumo de sustancias: El uso de metanfetamina, alcohol y cannabis se asocia con mayor riesgo.
  • Eventos traumáticos: Haber vivido traumas aumenta el riesgo.
  • Condiciones socioeconómicas: Vivir con recursos limitados puede contribuir al desarrollo de trastornos psicóticos.
  • Adversidad en la infancia: Experiencias negativas en la niñez, como maltrato o pérdidas, pueden aumentar la vulnerabilidad.

Es importante saber que estos factores pueden aumentar la probabilidad de presentar trastornos psicóticos, pero no los garantizan. La identificación y la intervención tempranas son clave para manejar estas condiciones.

Síntomas

Los síntomas tempranos de los trastornos psicóticos (problemas de salud mental que afectan cómo se percibe la realidad) pueden incluir:

  • Bajada del rendimiento en la escuela o en el trabajo
  • Inquietud o desconfianza hacia otras personas
  • Dificultad para pensar con claridad o para concentrarse
  • Descuidar la higiene personal y otras formas de autocuidado
  • Pasar más tiempo a solas
  • Sentir muy pocas emociones o emociones demasiado intensas para la situación

Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas más avanzadas, a medida que el trastorno avanza o cuando es más grave, incluyen:

  • Delirios: creencias falsas y persistentes que no se basan en la realidad
  • Alucinaciones: oír o ver cosas que no están realmente ahí
  • Lenguaje desorganizado: forma de hablar extraña o poco coherente
  • Conductas desorganizadas o catatónicas: movimientos del cuerpo inusuales o falta de movimiento
  • Síntomas negativos: pérdida de motivación, poca expresión de emociones y menor capacidad para iniciar y mantener actividades

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y pueden cambiar con el tiempo. Si usted o alguien que usted conoce presenta alguno de estos síntomas, hable con un profesional de la salud para recibir una evaluación y orientación adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar los trastornos psicóticos, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Entrevista clínica psiquiátrica: Se hace una entrevista completa, basada en los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), para evaluar los síntomas, la historia personal y la historia familiar.
  • Evaluación PANSS: La Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS) se usa para medir la gravedad de los síntomas en personas con trastornos psicóticos.
  • Prueba de drogas en orina: Esto ayuda a identificar la presencia de sustancias psicoactivas (drogas que afectan la mente) que pueden contribuir a los síntomas psicóticos.
  • Examen físico: Se realiza un examen físico completo, incluida una evaluación del estado mental y un examen neurológico (del sistema nervioso), para descartar otros problemas de salud que puedan causar psicosis.

Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar la etapa o la gravedad del trastorno pueden incluir:

  • Recuento sanguíneo completo (CBC): Ayuda a evaluar la salud general y a detectar problemas que puedan contribuir a la psicosis.
  • Perfil metabólico: Evalúa el nivel de glucosa en sangre, la función del hígado, la función de los riñones y el equilibrio de electrolitos (sales y minerales en la sangre).
  • Pruebas de función tiroidea: Miden las hormonas tiroideas, ya que los desequilibrios pueden afectar la salud mental.
  • Imágenes del cerebro: No siempre se necesitan, pero a veces se usan para buscar problemas en el cerebro que puedan causar psicosis.
  • Pruebas de VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y sífilis: Se realizan para detectar infecciones ocultas que podrían estar causando problemas de salud mental.

Es importante saber que los exámenes, pruebas y procedimientos específicos pueden variar según cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para los trastornos psicóticos son:

  • Intervención temprana: Ayudar a las personas en riesgo con atención especializada, terapia, medicamentos y apoyo familiar puede mejorar mucho su evolución.
  • Recuperación: El tratamiento busca la recuperación médica, mental y social. La recuperación médica se enfoca en reducir síntomas como los delirios (creencias falsas). La recuperación mental ayuda a aprender formas de sobrellevar la situación y a sentir más control sobre la vida. La recuperación social incluye participar en actividades sociales y laborales, construir relaciones personales satisfactorias y vivir en un entorno adecuado.
  • Medicamentos: Para los trastornos psicóticos se usan medicamentos antipsicóticos (medicinas que ayudan a controlar o reducir los síntomas psicóticos). Las terapias pueden enfocarse en fortalecer las habilidades cognitivas y el autocontrol. Pueden incluir actividades para mejorar el pensamiento, reducir el estrés, conocerse mejor a sí mismo y hacer que el entorno sea más predecible.

Otros tratamientos recomendados para los trastornos psicóticos incluyen:

  • Terapia de conversación (psicoterapia): Puede ayudarle a entender y sobrellevar lo que vive por su enfermedad, recuperar el control y crear estrategias para manejar los síntomas.
  • Apoyo familiar: Involucrar a los familiares en el proceso puede brindar apoyo extra y mejorar los resultados.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer actividad física regular, llevar una alimentación equilibrada, dormir lo suficiente y evitar el consumo de alcohol y drogas contribuye al bienestar general.

Es importante saber que los planes de tratamiento deben adaptarse a las necesidades de cada persona. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.