Acerca de la depresión psicótica

Descripción general

La depresión psicótica (también llamada psicosis depresiva) es una forma grave de depresión. Ocurre cuando hay síntomas de depresión junto con psicosis. La persona se desconecta de la realidad. Esto puede causar alucinaciones (ver u oír cosas que no son reales), delirios (creencias falsas) o paranoia (sentir que alguien quiere hacerle daño sin pruebas).

Las personas con depresión psicótica pueden tener tristeza extrema, enojo o irritabilidad que no se van. También pueden sentirse sin esperanza o indefensas. Pueden tener cambios en el apetito y el sueño, cansancio o falta de energía, dificultad para concentrarse o para tomar decisiones, y pensamientos repetidos sobre la muerte o el suicidio.

La depresión psicótica se considera poco diagnosticada y poco tratada. Es importante consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y hablar sobre las opciones de tratamiento adecuadas.

Causas y factores de riesgo

La depresión psicótica, también llamada psicosis depresiva, es un tipo de trastorno depresivo mayor (TDM). Se caracteriza por síntomas psicóticos, como delirios (creencias firmes que no son reales) o alucinaciones (ver u oír cosas que no están allí). Las causas y los mecanismos de esta enfermedad no se conocen por completo. La investigación sugiere que participan factores genéticos, químicos del cerebro y ambientales.

Los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares: tener antecedentes de trastornos de salud mental, como psicosis, esquizofrenia o trastorno bipolar (TB), aumenta el riesgo de depresión psicótica.

Los factores de riesgo modificables se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Neuroticismo: niveles más altos de neuroticismo, un rasgo de personalidad con inestabilidad emocional y emociones negativas, se asocian con mayor riesgo de depresión psicótica.
  • Índice de masa corporal (IMC): un IMC más alto se ha asociado con mayor riesgo de depresión psicótica.
  • Factores socioeconómicos: tener un ingreso total del hogar más bajo (antes de impuestos) se ha identificado como un factor de riesgo modificable para la depresión psicótica.

Es importante saber que estos factores de riesgo modificables son asociaciones y no necesariamente causas directas. La prevención y el tratamiento de la depresión psicótica pueden incluir trabajar en estos factores. Sin embargo, es fundamental que consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

Síntomas

La depresión psicótica, también llamada psicosis depresiva, es un tipo de depresión que incluye síntomas de psicosis (pérdida de contacto con la realidad). Estos son los síntomas tempranos más comunes:

  • Sentimientos intensos y constantes de tristeza, enojo o irritabilidad
  • Sentimientos de desesperanza o impotencia
  • Sentirse sin valor
  • Pérdida de interés en actividades que antes le gustaban
  • Cambios en el apetito (comer más o menos)
  • Cambios en el sueño (dormir demasiado o muy poco)
  • Cansancio o falta de energía
  • Dificultad para concentrarse, tomar decisiones o recordar cosas
  • Pensamientos repetidos sobre la muerte o el suicidio

A medida que la afección avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer más síntomas:

  • Dificultad para estar quieto o movimientos lentos
  • Delirios (creencias falsas), como paranoia (desconfianza extrema) o culpa
  • Alucinaciones (ver u oír cosas que no son reales)
  • Apatía (falta de interés o emoción)
  • Agitación (inquietud o irritabilidad)

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra y no todas las personas con depresión psicótica los presentan. Si sospecha que usted o alguien que conoce puede tener depresión psicótica, busque ayuda profesional para un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado.

Si usted o alguien que conoce tiene ansiedad, depresión o pensamientos suicidas y está en crisis, hay ayuda. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.

Diagnóstico

Para diagnosticar la depresión con psicosis (psicosis depresiva), los profesionales de la salud suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica completa: Incluye conocer la historia personal, familiar, médica, cultural, social y religiosa de la persona.
  • Examen físico: Incluye una evaluación mental y un examen neurológico (del sistema nervioso).
  • Análisis de sangre: Pueden incluir un hemograma completo, perfil metabólico, pruebas de función tiroidea y medición de hormona paratiroidea, calcio, niacina (vitamina B3), vitamina B12 y folato (ácido fólico). Esto sirve para descartar otras causas médicas.
  • Prueba toxicológica en orina: Ayuda a identificar consumo de alcohol u otras drogas que pueda contribuir a la psicosis.
  • Pruebas de VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) y sífilis: Se consideran si hay sospecha de infecciones que puedan estar causando síntomas psicóticos.
  • Imágenes del cerebro: Por lo general no se necesitan, a menos que haya señales específicas como dolor de cabeza muy intenso, golpe reciente en la cabeza o problemas neurológicos.

Para determinar el grado o la gravedad de la depresión con psicosis (psicosis depresiva), se pueden hacer exámenes y evaluaciones adicionales:

  • Entrevista clínica psiquiátrica: Basada en los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) y en la Escala de Síntomas Positivos y Negativos (PANSS).
  • Pruebas de laboratorio: Incluyen pruebas para detectar la presencia de drogas u otras sustancias psicoactivas (que afectan el cerebro) en la orina.
  • Evaluación de síntomas depresivos: Puede incluir cuestionarios como el Cuestionario Breve de Estados de Ánimo y Sentimientos (S-MFQ) para detectar síntomas de depresión.

Es importante saber que estos exámenes y pruebas deben ser realizados por profesionales de la salud con licencia para diagnosticar trastornos de salud mental.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para la depresión con psicosis (psicosis depresiva) son reducir o controlar los síntomas y mejorar cómo usted funciona en su vida diaria. Estos son los tipos de tratamiento recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Medicamentos: Los antidepresivos y los antipsicóticos se recetan con frecuencia para aliviar los síntomas de depresión y psicosis. Los antidepresivos actúan al equilibrar sustancias químicas del cerebro que afectan el estado de ánimo. Los antipsicóticos ayudan a reducir alucinaciones (ver u oír cosas que no están) e ideas falsas (delirios).
  • Psicoterapia: Diferentes tipos de psicoterapia (terapia de conversación) pueden ser útiles. La terapia cognitivo-conductual (TCC) ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento y conductas negativas. La terapia psicodinámica explora patrones inconscientes en sus relaciones con otras personas.
  • Terapia electroconvulsiva (TEC): En casos graves, o cuando los medicamentos y la terapia no funcionan, se puede recomendar la TEC. Consiste en aplicar corrientes eléctricas al cerebro para provocar una convulsión controlada, lo que puede aliviar los síntomas de la depresión.
  • Hospitalización: A veces es necesaria, sobre todo si hay riesgo de hacerse daño a usted mismo o a otras personas. Brinda un lugar seguro para estabilizarse y recibir tratamiento intensivo.
  • Cambios en el estilo de vida: Hacer ejercicio con regularidad, mantener una alimentación saludable, dormir lo suficiente y evitar el alcohol y las drogas pueden mejorar su salud mental.

Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según sus necesidades. Consulte con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.