Información sobre la psicosis en niños
La psicosis en niños es un estado mental en el que un niño pierde el contacto con la realidad. Los síntomas en niños pueden ser diferentes a los de los adultos. Por ejemplo, los niños pequeños suelen jugar con la imaginación y pueden tener amigos imaginarios. Eso es normal. Pero si la conducta de su hijo o hija le preocupa por posible psicosis, describa esa conducta al médico para una evaluación.
Para diagnosticar la psicosis, por lo general se hace una evaluación de salud mental (evaluación psiquiátrica). El médico observa la conducta y hace preguntas sobre lo que su hijo o hija siente y percibe. También pueden hacer pruebas médicas y radiografías para ver si hay otra enfermedad que cause los síntomas.
Si sospecha que su hijo o hija puede tener psicosis, busque atención médica para recibir un diagnóstico y orientación adecuados.
La psicosis (un problema que afecta cómo una persona piensa y percibe la realidad) en niños puede tener varias causas físicas o biológicas. Aún no se entienden por completo los mecanismos exactos. La investigación sugiere que una combinación de factores genéticos, epigenéticos (cambios en cómo funcionan los genes sin cambiar el ADN) y del entorno contribuye a su desarrollo.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Herencia genética: Ciertos genes heredados de los padres pueden aumentar el riesgo de que los niños desarrollen problemas de salud mental.
- Cambios epigenéticos: Los factores del entorno, sobre todo durante el desarrollo temprano y después de experiencias adversas, pueden influir en cómo se activan los genes y aumentar el riesgo de problemas de salud mental relacionados con el estrés.
- Ansiedad y estrés maternos durante el embarazo: Se han relacionado con dificultades del hijo o la hija más adelante en la vida.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Calidad de la crianza: La manera en que los padres interactúan con sus hijos se puede mejorar y es un factor importante para promover la resiliencia (la capacidad de recuperarse) y prevenir problemas de salud mental.
- Salud mental de los padres: Atender la salud mental de los padres, como la depresión, puede mejorar las conductas de crianza y reducir el riesgo de problemas de salud mental en los niños.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que un niño desarrolle psicosis. Muchos otros factores influyen en esta condición. La identificación y la intervención tempranas son clave para promover la salud mental y el bienestar en los niños con riesgo de psicosis.
Los síntomas tempranos más comunes de la psicosis (cuando una persona pierde contacto con la realidad) en niños incluyen:
- Aislamiento social: pueden apartarse más y evitar convivir con otras personas.
- Irritabilidad o cambios de ánimo: pueden mostrar más irritabilidad, cambios de ánimo frecuentes o cambios sin explicación en su estado emocional.
- Disminución del rendimiento escolar: puede bajar su desempeño en la escuela y les cuestan tareas que antes hacían sin problema.
- Cambios en el grupo de amistades: pueden cambiar de amistades o mostrar poco interés en socializar con sus compañeros.
- Problemas para dormir: pueden tener dificultad para dormirse o para seguir dormidos.
- Menor higiene personal: pueden descuidar su higiene, como bañarse o arreglarse.
A medida que la psicosis avanza o se vuelve más grave en niños, pueden aparecer más síntomas:
- Alucinaciones: pueden empezar a tener alucinaciones, es decir, ver, oír o sentir cosas que no están presentes.
- Delirios: pueden tener creencias falsas que no se basan en la realidad, como pensar que tienen poderes especiales o que alguien quiere hacerles daño.
- Habla confusa: su forma de hablar puede volverse desorganizada o difícil de seguir, con cambios rápidos de tema o frases sin sentido.
- Dificultades cognitivas: pueden tener problemas para concentrarse, recordar y resolver problemas.
- Alteraciones emocionales: pueden mostrar emociones intensas e impredecibles, desde tristeza extrema hasta agitación o agresión.
Recuerde: estos síntomas pueden variar de un niño a otro, y el diagnóstico debe hacerlo un profesional de salud mental. Si usted nota cambios que le preocupan en la conducta o las habilidades de su hijo o su hija, busque atención médica para una evaluación precisa y el tratamiento adecuado.
Para diagnosticar la psicosis en niños (un problema que afecta cómo se percibe la realidad), los médicos suelen usar varios exámenes, pruebas y procedimientos. Los más comunes son:
- Evaluación psiquiátrica: el médico observa la conducta del niño y hace preguntas sobre sus experiencias.
- Pruebas médicas y radiografías: pueden ayudar a descartar otras enfermedades que causen los síntomas.
Para saber la etapa o la gravedad de la psicosis en niños, se pueden hacer más exámenes, pruebas y procedimientos:
- Entrevista clínica: el médico del niño realiza una entrevista detallada para evaluar qué tan graves son los problemas de salud mental.
- Escala de Impresión Clínica Global de Severidad (CGI-S): mide la gravedad de los problemas de salud mental según la evaluación clínica.
- Cuestionarios de detección: los cuidadores pueden completar cuestionarios como el Cuestionario de Capacidades y Dificultades (SDQ) para detectar cambios en la conducta del niño.
- Escalas diagnósticas: escalas como el Cuestionario de Salud del Paciente-4 (PHQ-4) y el Cuestionario de Trastornos del Estado de Ánimo (MDQ) pueden ayudar a identificar síntomas de ansiedad, depresión y trastorno bipolar.
Recuerde: estos exámenes, pruebas y procedimientos deben ser realizados por profesionales de la salud. Las pruebas y procedimientos específicos pueden variar según cada caso.
Los objetivos del tratamiento de la psicosis (cuando la persona pierde el contacto con la realidad) en niños y niñas son:
- Disminuir el tiempo sin tratamiento al promover la detección temprana.
- Tratar los síntomas relacionados con la psicosis que contribuyen a la discapacidad (por ejemplo, síntomas positivos y negativos; bajones en el pensamiento y la memoria; problemas emocionales; y cambios en el cerebro).
- Atender otros síntomas y trastornos relacionados que también puedan estar presentes.
- Educar sobre formas no saludables de usar sustancias para enfrentar problemas, como el abuso de sustancias.
- Retrasar y prevenir la aparición de la psicosis. Si aun así aparece, disminuir la intensidad de los síntomas.
- Educar a las personas cuidadoras y organizar recursos antes de un periodo estresante y difícil.
Los tratamientos recomendados para la psicosis en niños y niñas incluyen:
- Medicamentos: Los medicamentos antipsicóticos pueden recetarse para manejar los síntomas de la psicosis. Actúan sobre sustancias químicas del cerebro para reducir alucinaciones, ideas falsas (delirios) y pensamiento desorganizado.
- Terapias: La psicoterapia, como la psicoterapia niño–padre/madre, busca fortalecer el apego entre el niño y el padre o la madre, mejorar la salud mental, enseñar habilidades para manejar las dificultades y aumentar la sensación de seguridad en la relación.
- Intervenciones terapéuticas: La terapia cognitivo-conductual (TCC) puede ayudar a cuestionar y cambiar pensamientos o creencias distorsionadas relacionadas con la psicosis. También enseña habilidades para manejar problemas y mejora la capacidad para resolver problemas.
- Cambios en los hábitos de salud: Fomentar hábitos saludables, como hacer ejercicio con regularidad, dormir lo suficiente, llevar una alimentación balanceada y usar técnicas para manejar el estrés, ayuda al bienestar general.
Es importante consultar con un profesional de la salud que pueda darle orientación personalizada según las necesidades de su hijo o su hija.
La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.