Acerca de la psicosis

Descripción general

La psicosis es un conjunto de síntomas que afectan la mente. Hay cierta pérdida de contacto con la realidad. Durante un episodio de psicosis, los pensamientos y las percepciones de la persona se alteran. Puede tener dificultad para reconocer qué es real y qué no.

Algunos signos y síntomas comunes de la psicosis incluyen:

  • Pensamientos y percepciones alterados
  • Alucinaciones (ver, oír o sentir cosas que no existen)
  • Delirios (creencias falsas muy intensas que otras personas no comparten)
  • Comportamiento extraño o inusual
  • Problemas para relacionarse con otras personas
  • Dificultades para realizar las tareas diarias habituales

La psicosis puede deberse a varios factores, como trastornos de salud mental como la esquizofrenia; ciertas enfermedades médicas como la enfermedad de Parkinson o la enfermedad de Alzheimer; o el consumo de sustancias. Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de psicosis, es importante buscar atención médica para una evaluación y tratamiento adecuados.

Causas y factores de riesgo

La psicosis (cuando una persona pierde contacto con la realidad) es una afección compleja con varias formas en que ocurre, causas y factores de riesgo.

  • Causas físicas de la psicosis en el cuerpo:
  • Factores genéticos: Los estudios sugieren que la genética puede influir en la posibilidad de desarrollar psicosis. Las personas con mayor riesgo genético también pueden tener más probabilidades de enfrentar problemas antes o durante el nacimiento, lo que puede aumentar la posibilidad de presentar psicosis más adelante.
  • Cambios epigenéticos: Los cambios epigenéticos son cambios en el cuerpo que ocurren por cosas del ambiente. Estos cambios muestran cómo el ambiente afecta a una persona y pueden explicar por qué las personas con psicosis actúan de manera diferente.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar o controlar. Incluyen:

  • Factores genéticos: Tener antecedentes familiares de psicosis o de trastornos de salud mental, como la esquizofrenia, puede aumentar mucho el riesgo de desarrollar psicosis.

Factores de riesgo que sí se pueden cambiar. Incluyen:

  • Calidad de la crianza: La calidad de la crianza se ha relacionado de forma importante con qué tan graves y duraderas pueden ser las enfermedades mentales, como la psicosis. Mejorar las prácticas de crianza puede ayudar a reducir el riesgo o el impacto de la psicosis.
  • Intervención temprana: Los tratamientos tempranos y dirigidos pueden ayudar a reducir el impacto de ciertos factores de riesgo que, con el tiempo, pueden llevar a la psicosis.

Es importante saber que estos factores de riesgo se basan en estudios, y la experiencia de cada persona puede ser diferente. Siempre se recomienda consultar a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la psicosis (un problema grave de salud mental que hace difícil distinguir lo real de lo que no lo es) incluyen:

  • Cambios grandes en su desempeño en la escuela o en el trabajo
  • Sentirse con incomodidad o desconfianza alrededor de otras personas
  • Emociones muy intensas o casi ninguna emoción
  • Descuidar su higiene personal
  • Dificultad para concentrarse
  • Alejarse de familia y amigos
  • Pensamientos y creencias extraños que no desaparecen
  • Ver, oír o sentir cosas que no están allí
  • Hablar de forma confusa

A medida que la psicosis avanza o se hace más grave, pueden presentarse otros síntomas comunes. Estos pueden incluir:

  • Alucinaciones: experimentar cosas que no son reales, como ver u oír cosas que otras personas no perciben
  • Delirios: mantener creencias falsas que no se basan en hechos o pruebas
  • Descuidar su cuidado personal o su higiene personal
  • Rendimiento más bajo en el trabajo o en la escuela
  • Aumentar la desconfianza o los sentimientos de inquietud
  • Prestar menos atención a la higiene personal
  • Emociones sin una razón clara, o falta de emoción

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra, y solo un profesional de salud mental puede hacer un diagnóstico correcto y determinar qué tan grave es la psicosis. Si usted presenta cualquiera de estos síntomas, busque ayuda de un profesional de la salud.

Diagnóstico

Para diagnosticar la psicosis, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación psiquiátrica: el médico observa la conducta de la persona y hace preguntas sobre sus experiencias para valorar los síntomas.
  • Historia clínica: el médico recoge antecedentes personales, familiares, médicos, culturales, sociales y religiosos para entender posibles causas.
  • Examen físico: se hace un examen físico completo, que incluye una evaluación del estado mental y del sistema nervioso (cerebro y nervios), para identificar factores físicos que puedan contribuir a la psicosis.
  • Pruebas médicas: según los signos y síntomas, el médico puede pedir varias pruebas, como hemograma completo, perfil metabólico, pruebas de función tiroidea, prueba toxicológica en orina y medición de ciertas hormonas y vitaminas.
  • Imágenes del cerebro: en la mayoría de los casos, no se necesitan para diagnosticar la psicosis. Sin embargo, se pueden considerar si la persona tiene un dolor de cabeza nuevo y fuerte, un golpe reciente en la cabeza o problemas neurológicos específicos.

Para determinar la etapa o la gravedad de la psicosis, las pruebas adicionales pueden incluir:

  • Psychosis Screening Questionnaire (PSQ): herramienta de detección que ayuda a identificar a personas en riesgo de psicosis según criterios específicos que indican un episodio psicótico.
  • Schedules for Clinical Assessment in Neuropsychiatry (SCAN): entrevista diagnóstica estructurada realizada por entrevistadores de investigación con formación clínica para evaluar la probabilidad de psicosis.

Es importante tener en cuenta que los exámenes, pruebas y procedimientos específicos pueden variar según cada caso. Consultar con un profesional de la salud es fundamental para un diagnóstico preciso y para determinar la etapa o la gravedad de la psicosis.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para la psicosis son:

  • Reducir el tiempo sin tratamiento con detección temprana.
  • Tratar los síntomas y sus características, como síntomas positivos y negativos, problemas de memoria y pensamiento, problemas emocionales y cambios tempranos en el funcionamiento del cerebro. Nota: los síntomas positivos incluyen alucinaciones e ideas falsas; los negativos incluyen retraimiento y falta de motivación.
  • Atender otros síntomas y otros trastornos que puedan estar presentes.
  • Dar educación sobre formas poco saludables de usar alcohol y otras drogas para afrontar problemas.
  • Retrasar y prevenir por completo el inicio de la psicosis, y disminuir la gravedad de los síntomas en los casos que sí progresan.
  • Educar a las personas cuidadoras y preparar recursos antes de momentos que puedan ser estresantes.

Los medicamentos ayudan a controlar los síntomas al actuar sobre neurotransmisores (mensajeros químicos) específicos del cerebro. Los tipos de medicamentos que se usan con frecuencia para tratar la psicosis incluyen:

  • Antipsicóticos: ayudan a reducir los síntomas psicóticos al bloquear ciertos neurotransmisores en el cerebro.
  • Estabilizadores del estado de ánimo: se usan para controlar cambios del estado de ánimo y prevenir episodios de manía o depresión que pueden ocurrir junto con la psicosis.

Las terapias y los procedimientos recomendados para tratar la psicosis incluyen:

  • Terapia cognitivo conductual (TCC): ayuda a identificar y cambiar patrones de pensamiento y conductas negativas asociados con la psicosis.
  • Terapia familiar: incluye a la familia en el tratamiento para mejorar la comunicación, reducir el estrés y brindar apoyo.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: enseña cómo mejorar las interacciones y las relaciones sociales.

Cambios de hábitos de salud que pueden apoyar las metas del tratamiento para la psicosis incluyen:

  • Ejercicio regular: la actividad física mejora la salud mental y reduce los síntomas de la psicosis.
  • Dormir lo suficiente: el buen sueño es importante para el bienestar mental.
  • Evitar el consumo de sustancias: el uso de alcohol u otras drogas puede empeorar los síntomas de la psicosis.

Otros tratamientos recomendados para la psicosis incluyen:

  • Psicoeducación: ofrece información sobre la enfermedad, las opciones de tratamiento, estrategias para afrontar y recursos de apoyo.
  • Gestión de casos: brinda ayuda para acceder a servicios, manejar la medicación y coordinar la atención.

Recuerde: es importante consultar con un profesional de la salud, quien puede adaptar un plan de tratamiento según sus necesidades.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.