Acerca de la psicosis breve

Descripción general

El trastorno psicótico breve, también llamado psicosis breve, es una condición temporal con inicio repentino de psicosis (pérdida de contacto con la realidad). Dura más de 24 horas pero menos de 1 mes, y luego la persona se recupera por completo.

Puede comenzar por situaciones de mucho estrés, como eventos traumáticos o experiencias después del parto (posparto). También puede ocurrir sin causas claras.

Los síntomas pueden incluir:

  • Delirios (creencias falsas y persistentes).
  • Alucinaciones (ver u oír cosas que no existen).
  • Pensamiento o habla confusos.
  • Comportamientos desorganizados o quedarse sin responder.

Este trastorno es diferente de otros trastornos psicóticos, como la esquizofrenia o el trastorno esquizoafectivo, y es menos frecuente.

Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de psicosis, se recomienda buscar evaluación y tratamiento con un profesional de salud mental.

Causas y factores de riesgo

Las causas de la psicosis breve no se entienden por completo. Se cree que intervienen factores genéticos, neurológicos y ambientales. Algunas posibles causas son:

  • Factores genéticos: Puede haber un componente genético. Las personas con antecedentes familiares de enfermedad mental pueden tener mayor riesgo.
  • Factores neurológicos: Problemas en la estructura y el funcionamiento del cerebro, desequilibrios de los mensajeros químicos del cerebro (neurotransmisores) y alteraciones en los circuitos del cerebro pueden contribuir al desarrollo de la psicosis breve.

Los factores de riesgo no modificables de la psicosis breve no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Estrés intenso o trauma
  • Ser mujer
  • Tener un trastorno de la personalidad o del estado de ánimo
  • Ser inmigrante o refugiado
  • Vivir en un país en desarrollo

Los factores de riesgo modificables de la psicosis breve se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Consumo de sustancias: El consumo intenso de cannabis se ha asociado con un mayor riesgo de psicosis.
  • Trauma en la infancia: Las experiencias de trauma en la infancia se han vinculado con un mayor riesgo de psicosis.
  • Factores ambientales: La exposición a ciertos factores ambientales, como el tráfico y sucesos de la vida adulta, puede contribuir al desarrollo de la psicosis.

Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo, no significan que una persona vaya a desarrollar psicosis breve. La experiencia de cada persona es única y otros factores también pueden influir. Si le preocupa la psicosis breve, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para una evaluación completa.

Síntomas

Los síntomas iniciales más comunes de la psicosis breve (un episodio temporal que afecta cómo la persona percibe la realidad) incluyen:

  • Cambios importantes en el desempeño en la escuela o el trabajo
  • Sensación de inquietud o desconfianza con otras personas
  • Emociones muy intensas o muy apagadas
  • Descuidar el aseo personal
  • Dificultad para concentrarse
  • Aislamiento social
  • Pensamientos y creencias inusuales que no desaparecen
  • Ver, oír o sentir cosas que no están presentes
  • Habla confusa

A medida que la psicosis breve avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Delirios (creencias firmes que no se basan en la realidad)
  • Alucinaciones (oír o ver cosas que no existen)
  • Habla desorganizada (forma de hablar rara o que no sigue un orden)
  • Conductas desorganizadas o quedarse sin reaccionar

Es importante saber que la psicosis breve es temporal, y la mayoría de las personas vuelven a su funcionamiento habitual cuando el episodio termina. Si usted o alguien que conoce tiene estos síntomas, busque ayuda con un profesional de salud mental para obtener un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la psicosis breve, los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica completa: Reunirán información sobre su historia personal, familiar, médica, cultural, social y religiosa.
  • Evaluación de síntomas psicóticos: Le preguntarán sobre sus síntomas psicóticos (por ejemplo, ver u oír cosas que otros no perciben o creer cosas que no son reales), su evolución, cuánto duran y qué tan intensos son.
  • Examen físico: Se hará un examen físico completo, que incluye una evaluación del estado mental y un examen neurológico (del sistema nervioso).
  • Pruebas de laboratorio: Si se sospecha un problema médico de base, pueden pedir varias pruebas de laboratorio, como hemograma completo, perfil metabólico, pruebas de función tiroidea, prueba toxicológica en orina y mediciones de hormona paratiroidea, calcio, niacina, vitamina B12 y folato. También pueden considerar pruebas para el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y para la sífilis.
  • Imágenes del cerebro: Se pueden hacer estudios de imagen del cerebro para descartar problemas neurológicos.

Para determinar la etapa o la gravedad de la psicosis breve, quizá no hagan falta pruebas adicionales, porque la psicosis breve suele desaparecer por sí sola y dura poco tiempo. Sin embargo, el seguimiento continuo por un profesional de la salud puede ayudar a detectar cambios o complicaciones.

Recuerde consultar con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre los exámenes y pruebas para diagnosticar y determinar la gravedad de la psicosis breve.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para la psicosis breve son:

  • Limitar el tiempo sin tratamiento al detectar los síntomas temprano.
  • Tratar los síntomas y rasgos de la psicosis, como síntomas positivos (por ejemplo, ver u oír cosas que no están) y negativos (por ejemplo, falta de energía o interés), problemas de pensamiento y memoria, dificultad con las emociones y problemas del cerebro que están apareciendo.
  • Atender otros síntomas y trastornos de salud.
  • Dar psicoeducación sobre conductas de automedicación dañinas, como el consumo problemático de sustancias.
  • Retrasar y prevenir que la psicosis aparezca, y reducir la intensidad de los síntomas en los casos que sí evolucionan.
  • Educar a las personas cuidadoras y preparar recursos antes de posibles momentos de estrés.

Los tratamientos recomendados para la psicosis breve incluyen:

  • Medicación: Los antipsicóticos se usan con frecuencia para manejar los síntomas psicóticos. Actúan al bloquear receptores de dopamina (una sustancia química del cerebro).
  • La dosis del medicamento puede cambiar por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso.
  • Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más.
  • Psicoterapia: La terapia cognitivo-conductual (TCC) se usa a menudo para ayudar a las personas a identificar y cuestionar ideas irracionales y a desarrollar estrategias de afrontamiento.
  • La TCC busca reducir que los síntomas reaparezcan, mejorar que la persona tome la medicina como se indicó, mejorar las habilidades de pensamiento, brindar apoyo emocional y mejorar el funcionamiento social y laboral.
  • Psicoeducación: Dar información clara y activa a las personas sobre su problema de salud mental les ayuda a cambiar pensamientos y acciones que no les ayudan y que causan sus problemas.
  • Programas de intervención temprana: Se enfocan en la detección temprana, la intervención y el apoyo para personas con riesgo de desarrollar psicosis.
  • Terapias de apoyo: Pueden incluir tratamiento basado en la familia, terapias sensoriales y de autorregulación, manejo de problemas de salud relacionados y otros tratamientos médicos.

Es importante consultar con un profesional de la salud para definir el plan de tratamiento más adecuado para la psicosis breve según sus necesidades.