Acerca de la psicosis limítrofe
El término psicosis límite no está reconocido en medicina. Sin embargo, el Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) es una enfermedad mental que puede relacionarse con síntomas que se parecen a la psicosis (pérdida de contacto con la realidad).
El TLP se caracteriza por dificultad para controlar las emociones, relaciones inestables, impulsividad y una imagen propia distorsionada.
Las personas con TLP pueden tener episodios breves con síntomas parecidos a la psicosis, como percepciones o creencias distorsionadas, sobre todo en momentos de estrés. Es importante saber que estos síntomas son distintos de los que se ven en trastornos psicóticos primarios (donde la psicosis es el problema principal), como la esquizofrenia.
Si usted o alguien que conoce tiene síntomas que se parecen a la psicosis, es fundamental buscar ayuda profesional para obtener un diagnóstico correcto y un tratamiento adecuado.
El trastorno límite de la personalidad (TLP) es una afección compleja con varios factores que influyen en su desarrollo. Aunque no se comprenden bien las causas exactas, la investigación sugiere que intervienen factores genéticos y del entorno.
Factores de riesgo del TLP que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Factores genéticos: Tener un familiar cercano con TLP aumenta la probabilidad de desarrollar el trastorno. Esto sugiere una predisposición genética.
Factores de riesgo del TLP que sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Experiencias traumáticas: El trauma en la niñez, como maltrato emocional, sexual o físico; negligencia; o haber sido víctima de acoso escolar, se ha relacionado con un mayor riesgo de TLP.
- Ambiente familiar que invalida las emociones: Crecer en un entorno donde las emociones se minimizan o se niegan puede contribuir al desarrollo del TLP.
- Problemas graves de salud mental en la madre: Los problemas de salud mental de la madre pueden afectar el desarrollo emocional del hijo o la hija y aumentar el riesgo de TLP.
Es importante saber que, aunque se han identificado estos factores de riesgo, no significan que usted desarrollará TLP. Además, puede haber otros factores que también influyan. Si le preocupa el TLP o cualquier problema de salud mental, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.
El término "borderline psychosis" no es un término médico reconocido. Sin embargo, hay dos afecciones diferentes que pueden compartir síntomas: el trastorno límite de la personalidad (TLP) y la psicosis. A continuación se describen los síntomas de cada una:
Síntomas iniciales del trastorno límite de la personalidad:
- Estados de ánimo muy intensos y cambiantes, que duran de unas horas a unos días
- Sensación crónica de vacío
- Enojo intenso o inadecuado, o dificultad para controlar el enojo
- Sensación de disociación (sentirse desconectado de sí o verse como desde fuera del cuerpo)
- Relaciones inestables y difíciles
- Conductas impulsivas y autodestructivas
Síntomas que pueden aparecer en etapas posteriores, con progresión o mayor gravedad del trastorno límite de la personalidad:
- Amenazas o intentos de suicidio
- Autolesiones
- Reacciones emocionales extremas, incluido enojo intenso o inadecuado
- Sensación de vacío o de soledad
- Miedo al abandono
- Distorsiones breves de la percepción o de las creencias, parecidas a la psicosis, sobre todo bajo estrés
Síntomas de la psicosis:
- Alucinaciones: percibir cosas que no son reales, como oír voces o ver cosas que otras personas no ven
- Delirios: creer con firmeza cosas falsas a pesar de no haber pruebas
Es importante saber que estos síntomas pueden variar en intensidad y duración según la persona. Si usted o alguien que conoce tiene alguno de estos síntomas, es fundamental buscar ayuda profesional para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
Si usted o alguien que conoce tiene ansiedad, depresión o pensamientos suicidas y está en crisis o le cuesta manejarlo, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o use el chat en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros capacitados en crisis.
Para diagnosticar Borderline Psychosis, los médicos suelen realizar las siguientes evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Historia clínica detallada: Reunirán información sobre usted y su familia, su salud, su cultura, su vida social y sus creencias religiosas para entender el contexto de sus síntomas.
- Examen físico: Le harán un examen físico completo, que puede incluir una evaluación del estado mental y del sistema nervioso, para revisar su salud general y detectar otras enfermedades.
- Evaluación psiquiátrica: Evaluarán sus síntomas de psicosis, su evolución, cuánto tiempo llevan y qué tan intensos son.
- Análisis de laboratorio: Pueden ordenar pruebas como hemograma completo (conteo de células de la sangre), perfil metabólico (química de la sangre), pruebas de la función tiroidea, prueba toxicológica en orina (para detectar sustancias) y medición de algunas hormonas y vitaminas, para descartar otras causas médicas.
- Pruebas del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y sífilis: En algunos casos, pueden sugerir estas pruebas porque a veces estas infecciones pueden causar síntomas psiquiátricos.
- Imágenes del cerebro: Pueden considerarlas para descartar problemas neurológicos.
Es importante saber que estos son procedimientos generales para diagnosticar Borderline Psychosis. El enfoque exacto puede variar según su situación. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de manejo adecuado.
Las metas del tratamiento de la psicosis limítrofe son:
- Limitar el tiempo sin tratamiento al promover la detección temprana.
- Tratar los síntomas y rasgos que aumentan el riesgo de psicosis, como los síntomas positivos (por ejemplo, alucinaciones o ideas falsas) y negativos (como aislamiento y falta de motivación), el deterioro cognitivo (problemas de memoria y de pensar), las dificultades emocionales y las señales tempranas de que el cerebro no funciona bien.
- Atender otros síntomas y trastornos que se presentan junto con esta condición.
- Ofrecer psicoeducación sobre conductas de automedicación perjudiciales, como el consumo problemático de sustancias.
- Retrasar y prevenir por completo el inicio de la psicosis, y reducir la intensidad de los síntomas en los casos que sí evolucionan a psicosis.
- Educar a las personas cuidadoras y preparar recursos antes de momentos que podrían ser estresantes.
Los tratamientos recomendados para la psicosis limítrofe incluyen:
- Psicoterapia: La psicoterapia basada en la transferencia ha mostrado eficacia para reducir la irritabilidad, la impulsividad y la conducta violenta. La terapia basada en la mentalización (MBT) ayuda a desarrollar formas más sanas de pensar sobre las emociones y de expresarlas.
- Terapia centrada en esquemas: Esta terapia trabaja puntos de vista poco sanos formados en la infancia y los reemplaza por formas de pensar más saludables mediante técnicas cognitivas.
- Terapia dialéctico-conductual (DBT): Esta psicoterapia estructurada combina varias técnicas, educación, terapia individual y terapia grupal para ayudar a manejar emociones intensas y mejorar las relaciones.
- Medicamentos: Un profesional de la salud puede recetar medicamentos para manejar síntomas específicos u otros problemas de salud asociados con la psicosis limítrofe.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre las opciones de tratamiento y las dosis de los medicamentos.
Las dosis de los medicamentos pueden variar por muchos factores. Por eso, es esencial hablar con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Lo mejor es consultarlo con su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento para conocer más sobre posibles efectos secundarios.