Causas y factores de riesgo del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en adultos
El trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una condición que afecta a niños y a adultos. Se caracteriza por dificultades continuas para prestar atención, mantenerse enfocado, estar muy activo y actuar de forma impulsiva. Las personas con TDAH pueden tener problemas para controlar su comportamiento y mantener la atención en las tareas.
La causa exacta del TDAH en adultos no se conoce. Los expertos creen que resulta de una mezcla de factores, como la genética, cómo se desarrolla el cerebro, experiencias tempranas en la vida, otras condiciones de salud y, posiblemente, lesiones en el cerebro. No existe una prueba específica, como una radiografía o un análisis de laboratorio, para diagnosticar el TDAH. En su lugar, un profesional de la salud suele tener varias citas con la persona para conocer mejor sus síntomas, cuándo empezaron y para preguntar sobre los antecedentes médicos personales y familiares.
El TDAH puede diagnosticarse tanto en niños como en adultos. En la niñez se identifica con más frecuencia en los niños, pero en la adultez la tasa en los hombres es solo un poco más alta que en las mujeres.
Los factores de riesgo no modificables del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en personas adultas son factores que no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: Los estudios han mostrado que los síntomas del TDAH a menudo continúan en la adultez, pero la intensidad puede variar.
- Sexo asignado al nacer: El sexo asignado al nacer puede influir en el riesgo de tener TDAH. La investigación sugiere que las personas de sexo masculino reciben el diagnóstico de TDAH con más frecuencia que las de sexo femenino. Sin embargo, esto no significa que las personas de sexo femenino no se vean afectadas; pueden mostrar síntomas diferentes o recibir menos diagnósticos.
- Genética: Los factores genéticos tienen un papel importante en el desarrollo del TDAH. Tener antecedentes familiares de TDAH aumenta el riesgo de tener esta afección. La investigación ha identificado genes específicos asociados con el TDAH, pero la genética por sí sola no determina si alguien desarrollará el trastorno.
- Raza u origen étnico: La investigación ha mostrado que personas de distintos orígenes raciales y étnicos pueden tener tasas diferentes de diagnóstico de TDAH y formas distintas de presentar los síntomas. Sin embargo, es importante tratar este tema con sensibilidad y evitar generalizaciones. El TDAH puede afectar a personas de todos los orígenes raciales y étnicos.
Los factores de riesgo modificables del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en personas adultas se pueden cambiar. Estos incluyen:
- Nivel de estudios: Un nivel de estudios bajo es un factor de riesgo para el TDAH en personas adultas. Esto significa que quienes tienen menos educación pueden tener más riesgo de presentar TDAH. Al continuar sus estudios o aprender habilidades nuevas, las personas podrían reducir su riesgo.
- Depresión: La depresión es un problema de salud mental que también se asocia con más riesgo de presentar TDAH en personas adultas. Atender y tratar la depresión con terapia, medicamentos y cambios en el estilo de vida puede ayudar a reducir el riesgo.
- Fumar: Fumar tabaco es otro factor de riesgo modificable del TDAH en personas adultas. Las personas que fuman tienen más probabilidad de presentar TDAH que las que no fuman. Dejar de fumar puede reducir este riesgo de forma importante.
- Presión arterial alta (hipertensión): Tener la presión arterial alta se asocia con más riesgo de presentar TDAH en personas adultas. Adoptar un estilo de vida saludable, con ejercicio regular, mantener un peso saludable y manejar el estrés, puede ayudar a bajar la presión y quizá reducir el riesgo.
- Obesidad: La obesidad, que significa tener exceso de peso corporal, también es un factor de riesgo modificable del TDAH en personas adultas. Hacer actividad física regular, llevar una alimentación saludable y mantener un peso saludable puede ayudar a disminuir el riesgo.
Aunque no se comprenden por completo las causas exactas del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en adultos, hay acciones que las personas pueden tomar para modificar algunos factores de riesgo y, posiblemente, prevenir o reducir las probabilidades de presentar TDAH. Estos son algunos pasos:
- Plan de tratamiento integral: Es importante que las personas con TDAH trabajen con profesionales de salud para crear un plan acorde a sus necesidades. Este plan puede incluir medicamentos, terapia y cambios en el estilo de vida.
- Manejo de afecciones concurrentes: El TDAH suele presentarse junto con otras afecciones, como depresión, ansiedad o trastornos por consumo de sustancias (problemas con alcohol u otras drogas). Manejar estas afecciones puede ayudar a reducir el impacto de los síntomas del TDAH.
- Abordar los factores de riesgo: Aunque no todos los factores de riesgo del TDAH se pueden evitar, atenderlos puede ayudar a bajar el riesgo de desarrollar el trastorno. Factores clave incluyen:
- Temperamento: buscar emociones fuertes o tener dificultad para controlar los impulsos.
- Adversidad psicosocial: vivir situaciones como abuso, conflictos familiares o pobreza.
- Problemas durante el embarazo o el parto: problemas de salud materna o bajo peso al nacer.
- Exposición a toxinas: contacto con sustancias como el plomo.
- Antecedentes familiares: familiares cercanos con TDAH.
- Poner en práctica medidas de prevención: Las personas con TDAH deben tomar medidas para reducir su exposición a riesgos. Por ejemplo, durante la COVID-19, es especialmente importante recibir apoyo para mantenerse seguras y saludables.
- Adoptar un estilo de vida saludable: Un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de TDAH en adultos. Esto incluye:
- Evitar fumar y limitar el alcohol.
- Comer una dieta equilibrada.
- Hacer ejercicio con regularidad.
- Buscar tratamiento temprano para problemas de salud como presión arterial alta, diabetes, ansiedad y depresión.
Es importante tener en cuenta que estas son recomendaciones generales y pueden no garantizar la prevención o la reducción del TDAH en adultos. Siempre es aconsejable que usted consulte con sus profesionales de salud para recibir consejos y orientación personalizados según su situación.