Información sobre el trastorno negativista desafiante (TND) en niñas y niños con trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH)

Descripción general

El trastorno negativista desafiante (TND) en la infancia es un trastorno de la conducta. Se caracteriza por un patrón persistente de enojo, discusiones y actitud vengativa que dura al menos 6 meses. Los niños con TND con frecuencia muestran comportamientos poco cooperadores y de oposición. A menudo discuten, se niegan a cumplir reglas y con frecuencia están enojados o actúan de forma vengativa. El TND puede tener causas genéticas, del entorno y psicosociales (familia y contexto social). Suele empezar en la etapa preescolar y es más frecuente en los niños que en las niñas antes de la adolescencia.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) es un problema del desarrollo común en la infancia. Se caracteriza por falta de atención, hiperactividad e impulsividad. El TDAH puede afectar mucho la escuela y la vida diaria de los niños. A menudo coexiste con el TND; más de 50 de cada 100 niños con TDAH también tienen TND. Los niños que tienen TDAH y TND al mismo tiempo son más propensos a la agresión y a problemas de conducta visibles. El TDAH se asocia con dificultades en las tareas escolares, menor rendimiento académico y retos en las relaciones sociales.

Estas descripciones son resúmenes generales. La experiencia de cada niño puede ser diferente. Por eso, es importante que usted consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan adecuado de atención y apoyo.

Causas y factores de riesgo

Las causas biológicas del trastorno negativista desafiante (TND) y del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) no se entienden por completo. La investigación sugiere que influyen factores genéticos y del ambiente.

Causas biológicas del TND y del TDAH:

  • Factores genéticos: Hay evidencia de un componente genético en ambos. Algunos genes pueden contribuir, aunque no se han identificado genes específicos.
  • Diferencias neurológicas: Estudios de imágenes del cerebro han mostrado diferencias en la forma y el funcionamiento del cerebro en personas con TND y TDAH. Estas diferencias pueden afectar el control de los impulsos, la atención y el manejo de las emociones.

Factores de riesgo que no se pueden cambiar:

  • Sexo: Ambos trastornos son más frecuentes en niños que en niñas.
  • Antecedentes familiares: Tener un familiar con TND o TDAH aumenta el riesgo.
  • Nacimiento prematuro o bajo peso al nacer: Se han relacionado con mayor riesgo de TND y TDAH.

Factores de riesgo que sí se pueden influir o cambiar:

  • Salud mental materna: Problemas de salud mental en la madre durante el embarazo o alrededor del nacimiento se han vinculado con mayor riesgo de TND y TDAH.
  • Entorno familiar: Situaciones familiares difíciles, como niveles altos de dificultades en la familia, problemas de salud mental en los padres, prácticas de crianza negativas y castigos severos, pueden contribuir.
  • Eventos negativos de vida: Las niñas y los niños que viven traumas o estrés intenso tienen más probabilidad de desarrollar TND y TDAH.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que un niño desarrolle TND o TDAH. Muchos niños con estos factores no los desarrollan, y algunos sin estos factores sí. Además, las diferencias individuales y la interacción entre lo genético y el ambiente también influyen.

Si le preocupa el comportamiento o los síntomas de su hijo o su hija, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación completa.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del trastorno negativista desafiante (TND), un problema de conducta en el que el niño se enoja con facilidad y desafía reglas, incluyen:

  • Enojo e irritabilidad
  • Molestarse con facilidad
  • Molestar a otros a propósito
  • Desafiar las reglas que ponen los adultos

En el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH), un trastorno que afecta la atención y el control de impulsos, los síntomas tempranos pueden incluir:

  • Dificultad para prestar atención
  • Hiperactividad (estar muy inquieto o moverse mucho)
  • Impulsividad (actuar sin pensar)

A medida que el TND y el TDAH avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Hostilidad hacia compañeros
  • Comportarse de manera discutidora o desafiante con los adultos
  • Estallidos emocionales frecuentes o berrinches
  • Trastorno de conducta y comportamiento antisocial en la adolescencia

Es importante saber que los niños con TDAH a menudo tienen otros problemas, como dificultades de aprendizaje, depresión y ansiedad. Los estudios sugieren que los hijos de padres con TDAH tienen un riesgo más alto de presentar TND. Además, las situaciones de vida difíciles pueden aumentar la probabilidad de presentar TND. El tratamiento temprano es clave para ayudar a los niños a manejar mejor sus emociones y a comunicarse mejor con figuras de autoridad. Recuerde consultar con un profesional de la salud para recibir orientación personalizada.

Diagnóstico

Para diagnosticar el Trastorno Negativista Desafiante (TND) y el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños, los profesionales de la salud suelen hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Entrevistas clínicas: Hablan con madres/padres y con el menor para reunir información sobre su conducta, sus síntomas y sus antecedentes de salud. Esto ayuda a entender la situación del niño.
  • Escalas de evaluación: Se usan escalas como la Swanson, Nolan and Pelham IV (SNAP‑IV) y la Diagnostic Checklist for ADHD (DCL‑ADHD) para medir síntomas de TDAH. La German Diagnostic Checklist for Oppositional Defiant and Conduct Disorder (DCL‑SSV) se usa para medir síntomas de conducta desafiante.
  • Evaluaciones de madres/padres y maestros: Se les pide completar cuestionarios o escalas para describir la conducta y los síntomas del niño en diferentes lugares.
  • Pruebas por computadora: Pruebas administradas por computadora como la Conners Continuous Performance Test II (CPT‑2) miden problemas de atención en niños.

Para determinar la gravedad del TND y del TDAH, también pueden incluir:

  • Evaluaciones clínicas adicionales: Se pueden hacer más entrevistas o evaluaciones para obtener información más detallada sobre los síntomas, el funcionamiento y las dificultades en la vida diaria.
  • Observación: Los profesionales de la salud pueden observar la conducta del niño en distintos lugares para ver cómo se relaciona con otros niños, con sus padres y con figuras de autoridad.

Es importante que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realicen profesionales de la salud con experiencia en diagnosticar TND y TDAH.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el trastorno negativista desafiante (TND) y el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) en niñas y niños son mejorar los síntomas, aumentar el funcionamiento y promover el bienestar general. Para lograrlo se pueden usar las siguientes intervenciones:

Medicación:

  • Se pueden recetar medicamentos estimulantes o no estimulantes para el TDAH. Ayudan a manejar síntomas como la hiperactividad, la impulsividad y la falta de atención. Actúan sobre ciertas sustancias del cerebro que regulan la atención y la conducta. Pregunte a su médico sobre las opciones, sus beneficios y sus riesgos.

Terapias:

  • Entrenamiento para madres y padres: Esta terapia le enseña a usar estrategias para manejar la conducta de su hijo. Incluye poner límites, reforzar las conductas positivas y usar técnicas de disciplina consistentes.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a niñas y niños a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas. Se enfoca en desarrollar habilidades para afrontar situaciones, resolver problemas y mejorar las relaciones sociales.
  • Entrenamiento en habilidades sociales: Busca mejorar habilidades como la comunicación, la cooperación y la empatía.

Procedimientos terapéuticos:

  • Terapia individual: Sesiones uno a uno con un terapeuta brindan un espacio seguro para explorar emociones, aprender estrategias de afrontamiento y mejorar la autoestima.
  • Terapia familiar: Involucra a toda la familia para trabajar en la dinámica familiar, mejorar la comunicación y fortalecer las relaciones.

Cambios en conductas de salud:

  • Modificaciones del estilo de vida: Fomentar hábitos saludables como hacer ejercicio de forma regular, alimentarse bien, dormir lo suficiente y mantener rutinas consistentes puede mejorar los síntomas del TND y el TDAH.

Otros tratamientos:

  • Entrenamiento para madres y padres en línea: Programas en línea ofrecen acceso conveniente a intervenciones basadas en evidencia para manejar síntomas de TDAH y TND.
  • Grupos de apoyo: Conectarse con otras familias con retos similares brinda apoyo emocional y consejos prácticos.

Recuerde consultar a profesionales de la salud para recibir recomendaciones personalizadas de tratamiento. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.