Acerca de las dificultades de aprendizaje

Descripción general

Las dificultades de aprendizaje son condiciones que afectan la capacidad de una persona para aprender, pensar y entender la información. Pueden presentarse en niñas y niños y en adultos. A menudo no se notan hasta que la persona llega a la edad escolar.

Estas dificultades pueden aparecer de varias formas, como problemas para leer, escribir, hacer matemáticas, prestar atención, coordinar movimientos y recordar.

Se estima que entre 8 y 10 de cada 100 niñas y niños en edad escolar tienen una dificultad de aprendizaje. Estas dificultades pueden durar toda la vida. También pueden coexistir con otras diferencias del aprendizaje, como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Cada dificultad de aprendizaje puede tener síntomas distintos. No todas las personas muestran todas las señales de una en particular.

Reconocerlas e intervenir temprano es importante para un buen manejo. La educación especial, las estrategias de aprendizaje personalizadas, la terapia del habla y, a veces, los medicamentos pueden formar parte del plan de tratamiento.

Causas y factores de riesgo

Las dificultades de aprendizaje pueden tener varias causas biológicas en el cuerpo y el cerebro, por ejemplo:

  • Cambios o errores en los genes (mutaciones), como en el síndrome de Rett
  • Alteraciones de los cromosomas, como el síndrome de Down o la trisomía 21
  • Exposición a ciertas sustancias durante el embarazo, como el alcohol; esto puede causar el síndrome alcohólico fetal
  • Infecciones durante el embarazo, como el citomegalovirus
  • Problemas durante el parto, como falta de oxígeno por tener el cordón alrededor del cuello
  • Lesión cerebral traumática (LCT), es decir, un golpe fuerte en la cabeza
  • Nacimiento prematuro

Los factores de riesgo no modificables de las dificultades de aprendizaje no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares de dificultades de aprendizaje
  • Exposición al alcohol o a drogas mientras estaba en el vientre
  • Nutrición deficiente
  • Exposición al plomo en el agua o la pintura

Los factores de riesgo modificables de las dificultades de aprendizaje sí se pueden cambiar. Pueden incluir:

  • No tener acceso a educación y recursos de calidad
  • Apoyo insuficiente en casa o en la escuela
  • Factores del ambiente, como exposición a toxinas o contaminantes

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden contribuir al desarrollo de dificultades de aprendizaje, pero cada caso es diferente. Detectarlas pronto y dar ayuda temprana es clave para manejarlas bien.

Síntomas

Las dificultades de aprendizaje (DA) pueden presentarse con varios síntomas. Estos varían según la persona y el tipo de DA. Síntomas tempranos más comunes:

  • Dificultad para seguir instrucciones
  • Problemas de memoria
  • Dificultades para leer y escribir
  • Dificultad para coordinar lo que ve con lo que hacen las manos
  • Se distrae con facilidad

Cuando las DA avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas. Algunos síntomas comunes en casos más marcados son:

  • Dificultad con cálculos de matemáticas o con problemas escritos
  • Dificultad para organizarse en casa o en la escuela
  • Dificultad para prestar atención o concentrarse en las tareas escolares
  • Dificultad para ubicarse en el espacio (por ejemplo, derecha/izquierda, arriba/abajo)
  • Dificultades con el movimiento (motricidad)
  • Dificultades para entender cómo se ubican los objetos en el espacio (habilidades visoespaciales)
  • Dificultades con la comunicación social

Cada persona puede vivir las DA de forma diferente. No todas las personas tendrán los mismos síntomas. Si sospecha que usted o alguien que conoce puede tener DA, consulte con un profesional de la salud para una evaluación y un diagnóstico adecuados.

Diagnóstico

Para diagnosticar las dificultades de aprendizaje, se suelen hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Pruebas de inteligencia: evalúan sus puntos fuertes y débiles del pensamiento y su habilidad para resolver problemas. Pruebas comunes incluyen la Wechsler Intelligence Scale y la Stanford-Binet Intelligence Scale.
  • Pruebas de rendimiento académico: miden qué tanto ha retenido y aplicado la información después de un tiempo de aprendizaje. Ejemplos: Woodcock-Johnson Tests of Achievement y Kaufman Test of Educational Achievement.
  • Pruebas del lenguaje: miden qué tanto entiende lo que lee y su capacidad para formar oraciones y unir palabras. Ejemplos: Clinical Evaluation of Language Fundamentals y Goldman-Fristoe Test of Articulation.
  • Pruebas de coordinación vista‑movimiento: miden cómo integra las habilidades motoras con las visuales, como la escritura a mano y el dibujo. Se usa con frecuencia el Beery-Buktenica Developmental Test of Visual-Motor Integration.

Para determinar la etapa o la gravedad de las dificultades de aprendizaje, se pueden usar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Historia académica: revisar su historial escolar puede ayudar a identificar áreas específicas de dificultad.
  • Pruebas neuropsicológicas: son varias pruebas para evaluar la atención, identificar dificultades de aprendizaje específicas y detectar diferencias en la manera de pensar o aprender.
  • Historia del desarrollo: preguntar sobre antecedentes familiares de dificultades de aprendizaje o de trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) puede orientar sobre componentes genéticos.

Es importante consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico exacto y determinar las opciones de tratamiento adecuadas.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento para las dificultades de aprendizaje varían según las necesidades de cada persona. Sin embargo, algunos objetivos comunes son:

  • Mejorar el rendimiento escolar: Los programas de educación especial, adaptados a las necesidades de su hijo o su hija, pueden ayudar a mejorar sus habilidades y su desempeño.
  • Fortalecer la comunicación: La terapia del habla y del lenguaje puede ayudar a que su hijo o su hija entienda y use mejor el lenguaje oral y escrito.
  • Desarrollar estrategias de aprendizaje: Enseñar habilidades que aprovechen sus fortalezas y atiendan sus debilidades puede ayudarle a superar dificultades en lectura, escritura y matemáticas.
  • Mejorar la atención y la concentración: Se le pueden recetar ciertos medicamentos para mejorar la atención y la concentración. Esto puede ayudarle a enfocarse mejor en la escuela.
  • Reducir conductas de autoagresión: El tratamiento puede buscar reducir o eliminar estas conductas por medio de terapias psicológicas y técnicas de manejo de la conducta.
  • Mejorar las relaciones sociales: La terapia puede ayudar a los niños con dificultades de aprendizaje a mejorar sus habilidades sociales y relacionarse mejor con otras personas.

Las terapias psicológicas, como la terapia cognitivo-conductual (trabaja con pensamientos y conductas), también pueden usarse para tratar los retos emocionales y de conducta relacionados con las dificultades de aprendizaje. Además, padres y cuidadores pueden acceder a recursos como el Programa Educativo Individualizado (IEP, por sus siglas en inglés) o los planes de la Sección 504 (Plan 504) para crear planes educativos personalizados para su hijo o su hija. Estos planes incluyen metas específicas y adaptaciones para apoyar sus necesidades de aprendizaje.

Recuerde: el enfoque de tratamiento puede variar según la situación de cada persona. Consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.