Acerca del trastorno de la conducta

Descripción general

El trastorno de conducta es un problema de salud mental. Se caracteriza por un patrón repetido y persistente de comportamientos en los que la persona viola de forma constante los derechos de otras personas o actúa de maneras que no son apropiadas para su edad. Por lo general, se diagnostica en niñas, niños y adolescentes menores de 18 años.

Los comportamientos asociados pueden incluir agresión, acoso escolar, amenazas, iniciar peleas, crueldad hacia los animales, destrucción de la propiedad, robo e incumplir reglas de forma seria en distintos lugares. No son arrebatos aislados. Son conductas constantes y repetidas que afectan la educación, la vida en familia y las relaciones sociales de la persona.

El trastorno de conducta se considera un trastorno del comportamiento disruptivo, es decir, un tipo de problema que causa interrupciones y conflictos. Es uno de los problemas de salud mental más comunes en jóvenes. Puede afectar mucho el bienestar de la persona y su funcionamiento diario.

Causas y factores de riesgo

Las causas del trastorno de la conducta dentro del cuerpo y el cerebro no se entienden por completo. Sin embargo, se han identificado varios factores de riesgo que pueden contribuir a su desarrollo. Estos factores se pueden agrupar en no modificables y modificables.

Factores de riesgo no modificables del trastorno de la conducta (no se pueden cambiar):

  • Características del niño o la niña: impulsividad y coeficiente intelectual (CI) bajo o bajo rendimiento escolar.
  • Factores familiares: conflictos, rupturas o cambios importantes en la familia, familias muy numerosas y bajos ingresos.

Factores de riesgo modificables del trastorno de la conducta (se pueden abordar con intervención):

  • Problemas parentales: poca supervisión, disciplina dura o inconsistente, falta de calidez, comportamientos antisociales en los padres o maltrato físico.
  • Apoyo familiar: brindar un hogar estable y afectuoso y mejorar las habilidades y la participación en la crianza.
  • Educación: promover el éxito escolar y atender las dificultades de aprendizaje.
  • Entorno social: juntarse con pares con conductas antisociales, asistir a escuelas con mucha delincuencia y vivir en vecindarios con alta criminalidad.

Es importante saber que estos factores no garantizan que se desarrolle el trastorno de la conducta, pero pueden aumentar la probabilidad. La intervención temprana y el apoyo son clave para manejarlo y prevenir que progrese.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del trastorno de la conducta (un problema serio del comportamiento) incluyen:

  • Conducta agresiva: Los niños y adolescentes con este trastorno pueden mostrar agresión con frecuencia, como intimidar, amenazar o iniciar peleas físicas.
  • Crueldad hacia otros: Pueden ser crueles con los animales o dañar a otras personas a propósito.
  • Destrucción de la propiedad: Puede incluir destruir cosas, como vandalismo o provocar incendios.
  • Robo: Los niños con este trastorno pueden robar o mentir para obtener cosas.
  • Incumplimientos graves de las reglas: Pueden ignorar de forma constante las normas sociales y las reglas, con un patrón de romperlas.

A medida que el trastorno de la conducta avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas:

  • Falta de arrepentimiento: Puede costarles sentir culpa por lo que hacen; no muestran arrepentimiento por lastimar a otros o romper reglas.
  • No ponerse en el lugar de los demás: Pueden ignorar los sentimientos de otros y parecer frías, insensibles o indiferentes.
  • Desinterés por cumplir lo esperado: Puede no importarles rendir bien en la escuela u otras actividades. Ignoran lo que se espera de ellas.
  • Poca expresión emocional: Pueden mostrar pocas emociones y tener dificultad para expresar lo que sienten.

Es importante saber que estos síntomas varían en gravedad y en cómo se presentan en cada persona con trastorno de la conducta. Si sospecha que su hijo o su hija muestra señales de este trastorno, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno de conducta, con frecuencia se realizan los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Historia clínica: su médico o médica le preguntará sobre su historia clínica y la de su familia.
  • Examen físico: su médico o médica le hará un examen físico para buscar señales o síntomas en el cuerpo.
  • Análisis de sangre: se pueden pedir análisis de sangre para descartar afecciones médicas de base que puedan estar contribuyendo a estos comportamientos.

Para determinar la etapa o la gravedad (qué tan grave es) del trastorno de conducta, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales, como:

  • Evaluaciones psicológicas: pueden incluir cuestionarios, entrevistas estructuradas (con preguntas fijas) y pruebas proyectivas (para explorar pensamientos y emociones) para evaluar rasgos de personalidad y cómo funciona la mente.
  • Evaluación socioeconómica: se examina el contexto socioeconómico de la niña o el niño para entender factores del entorno que puedan contribuir al trastorno.
  • Observaciones y entrevistas: se puede entrevistar y observar a la niña o el niño y a su familia para reunir información sobre su conducta y su funcionamiento en la vida diaria.

Es importante saber que solo un profesional de salud mental puede hacer el diagnóstico de trastorno de conducta. Tomará en cuenta toda la información relevante reunida con estos exámenes, pruebas y procedimientos.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno de la conducta son aliviar los síntomas, disminuir la dificultad para funcionar en la vida diaria, prevenir y tratar otros trastornos que ocurren al mismo tiempo, y mejorar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.

Estos son los tipos de tratamiento y cómo ayudan a alcanzar estas metas:

  • Medicación: No hay medicamentos específicos aprobados para el trastorno de la conducta. Sin embargo, se pueden recetar medicamentos para manejar otros trastornos que ocurren al mismo tiempo (comorbilidades), como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o la depresión. Estos medicamentos actúan sobre los síntomas de ese otro trastorno.
  • Terapias:
  • Terapia familiar: Trabaja con toda la familia para mejorar la comunicación, establecer límites claros, reforzar acciones positivas y desalentar conductas problemáticas. Ayuda a abordar factores sociales y del entorno que contribuyen al trastorno de la conducta.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas asociadas con el trastorno de la conducta. Se enfoca en desarrollar habilidades para resolver problemas, manejar el enojo, aumentar la empatía y mejorar las habilidades sociales.
  • Tratamiento basado en la mentalización (MBT) para el trastorno de la conducta: Busca aumentar la capacidad de mentalizar, es decir, entender la conducta propia y ajena en función de pensamientos y emociones. Al fortalecer esta capacidad, las personas pueden aprender maneras más adecuadas de manejar emociones negativas y reducir la agresión.
  • Terapia multisistémica (TMS): Enfoque integral que ofrece tratamiento en varios entornos, como el hogar y la escuela. Atiende distintos aspectos de la vida de la persona afectados por la conducta problemática.
  • Entrenamiento para madres, padres y cuidadores: Brinda herramientas prácticas para manejar el trastorno de la conducta. Enseña a establecer límites claros, reforzar acciones positivas y manejar conductas problemáticas.
  • Cambios en los hábitos de salud:
  • Prevención: Atender los factores de riesgo de forma temprana puede ayudar a prevenir que se desarrolle o empeore la agresión grave y la conducta antisocial asociadas con el trastorno de la conducta.

Es importante saber que los tratamientos deben ser integrales, individualizados y adaptados a las características de cada persona. Siempre consulte a un profesional de la salud para recibir asesoría personalizada.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.