Sobre la afasia
La afasia es un trastorno del lenguaje que ocurre por daño en el cerebro. Puede afectar la comprensión y la expresión del lenguaje, tanto al hablar como al leer y escribir. Puede presentarse sola o junto con trastornos del habla, como la apraxia del habla (dificultad para planear los movimientos para hablar) o la disartria (debilidad o falta de control de los músculos del habla).
Los tipos principales de afasia son la afasia de Wernicke, la afasia de Broca, la afasia global y la afasia receptiva. La afasia de Wernicke afecta sobre todo la comprensión de palabras y oraciones. Esto causa problemas para entender y para hablar de una forma que puede resultar difícil de comprender. Otros tipos de afasia afectan principalmente la capacidad de hablar o de comprender.
La afasia puede tener varias causas, como derrame cerebral (accidente cerebrovascular), lesiones cerebrales traumáticas, tumores en el cerebro, demencia y otros problemas de salud que dañan el cerebro. Aunque no hay una cura para la afasia causada por una lesión en el cerebro, los síntomas pueden mejorar con el tiempo con rehabilitación y terapia del habla.
Las causas de la afasia suelen deberse a daño o lesión en las zonas del cerebro que controlan el lenguaje. Esto puede ocurrir por:
- accidentes cerebrovasculares (derrames cerebrales): una de las causas principales. Suceden cuando se interrumpe el flujo de sangre al cerebro.
- lesión cerebral traumática (golpe fuerte en la cabeza): puede causar afasia si daña las áreas del lenguaje.
- tumores cerebrales: pueden presionar los centros del lenguaje y causar afasia.
- enfermedades neurodegenerativas (enfermedades del cerebro que empeoran con el tiempo): como la enfermedad de Alzheimer y la afasia progresiva primaria.
Los factores de riesgo no modificables para la afasia no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- edad: el riesgo de tener afasia aumenta con la edad.
- antecedentes familiares: tener familiares con accidentes cerebrovasculares o enfermedades neurodegenerativas puede aumentar el riesgo de afasia.
Los factores de riesgo modificables para la afasia se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- presión arterial alta
- colesterol alto
- diabetes
- enfermedad del corazón
- fumar
- sobrepeso
- consumo problemático de alcohol
Es importante saber que, aunque estos factores modificables pueden aumentar el riesgo de afasia, se pueden manejar o controlar con cambios en el estilo de vida y con atención médica. Siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
Los síntomas tempranos más comunes de la afasia (problema que afecta el lenguaje) incluyen:
- Dificultad para expresar ideas
- Dificultad para encontrar palabras
- Dificultad para entender a los demás
- Dificultad para nombrar objetos
- Dificultad para leer
- Dificultad para usar oraciones completas
A medida que la afasia avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Dificultad para leer y para entender lo que otras personas dicen
- Olvidar el significado de algunas palabras
- No poder nombrar ciertos objetos
- Dificultad para usar la gramática al escribir y al hablar
- Dificultad para entender oraciones largas o complejas
- Confundir los sonidos de las letras o de las palabras al hablar
- Hacer pausas con frecuencia al hablar
- Dificultad para encontrar las palabras correctas para comunicar necesidades e ideas
Es importante saber que la afasia progresiva primaria es una enfermedad progresiva; esto significa que los síntomas empeoran con el tiempo. No hay cura para la afasia, pero la terapia del habla y del lenguaje puede ayudar a retrasar el avance de los síntomas. Si usted presenta cualquiera de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
Para diagnosticar la afasia, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes y pruebas:
- Examen neurológico: evalúa cómo funciona su sistema nervioso y ayuda a detectar problemas relacionados con la afasia.
- Evaluación psicológica: ayuda a valorar las capacidades de pensamiento, el lenguaje y cualquier dificultad para comunicarse.
- Pruebas de imagen del cerebro: como la tomografía computarizada (TC) y la resonancia magnética (RM). Dan imágenes detalladas del cerebro y ayudan a detectar cambios en la estructura o daño cerebral.
- Evaluación con un terapeuta del habla y lenguaje: este especialista realiza una valoración completa para revisar el lenguaje, las habilidades de comunicación y qué tan grave es la afasia.
Para determinar la etapa o la gravedad de la afasia, se pueden hacer pruebas adicionales:
- Evaluación del lenguaje: se aplican pruebas específicas para revisar comprensión, fluidez, capacidad para nombrar objetos y habilidades de repetición.
- Evaluaciones cognitivas: revisan funciones como memoria, atención, resolución de problemas y funciones ejecutivas (planificar y organizar), que pueden afectar el lenguaje.
- Resonancia magnética funcional (RMf): esta técnica de imagen mide la actividad del cerebro durante tareas de lenguaje para identificar las áreas que participan en el procesamiento del lenguaje.
- Pruebas neuropsicológicas: evalúan varias funciones del pensamiento para saber cómo la afasia afecta sus capacidades cognitivas en general.
Es importante saber que los exámenes y pruebas específicos pueden variar según cada caso. Consulte con su proveedor de atención médica para recibir orientación personalizada.
Los objetivos del tratamiento de la afasia son mejorar la capacidad para comunicarse y fortalecer las habilidades del lenguaje. Estos tratamientos y terapias pueden ayudar a lograrlo:
- Terapia del habla y del lenguaje: Es el tratamiento principal para la afasia. Busca mejorar la comunicación. Le ayuda a ampliar lo que ya puede hacer con el lenguaje, volver a aprender habilidades del lenguaje y aprender nuevas maneras de comunicarse cuando no sea posible hablar.
- Terapias de comunicación no verbal: Usan computadoras o imágenes para ayudar a comunicarse cuando el habla está afectada.
- Terapia de grupo: Las sesiones en grupo con las personas con afasia y sus familias pueden brindar apoyo y guía para mejorar la comunicación.
- Métodos terapéuticos de estimulación cerebral: Técnicas como la estimulación magnética transcraneal (EMT) y la estimulación transcraneal por corriente directa podrían ayudar a mejorar ciertos síntomas de la afasia. Sin embargo, estos métodos aún se usan sobre todo en estudios de investigación.
- Apoyo emocional: La psicoterapia (hablar con un profesional de salud mental) y la participación de la familia pueden recomendarse para brindar apoyo emocional, especialmente para quienes tienen dificultades con su diagnóstico y sus síntomas.
Recuerde: los planes de tratamiento pueden variar según el tipo o la forma de la afasia. También se deben considerar sus metas personales al decidir el enfoque de tratamiento más adecuado.