Acerca del trastorno afectivo estacional (TAE)
El trastorno afectivo estacional (TAE) es un tipo de depresión que aparece cada año en una época específica. También se conoce como trastorno depresivo mayor (TDM) con patrón estacional. El TAE suele empezar en otoño o invierno y mejora en primavera o verano. Las personas con TAE siguen un patrón parecido cada año: se sienten deprimidas en las temporadas afectadas y bien el resto del año. Esta afección afecta a entre 0.5 y 2.4 de cada 100 personas en Estados Unidos. Es más frecuente en mujeres y en adultos jóvenes, especialmente quienes viven más al norte.
Los síntomas del TAE incluyen: estado de ánimo deprimido, ansiedad, irritabilidad, falta de energía o cansancio, inquietud o lentitud en los movimientos, menor actividad física, aumento del apetito (sobre todo por carbohidratos), problemas para dormir, pérdida de interés en actividades, sentimientos de culpa o sentirse sin valor, dificultad para concentrarse o tomar decisiones, disminución del deseo sexual y pensamientos de muerte o suicidio.
Se cree que el TAE se debe a menos exposición a la luz del sol. Esto puede alterar los ritmos circadianos (el reloj natural del cuerpo) y afectar el estado de ánimo. Las opciones de tratamiento incluyen medicamentos, psicoterapia, terapia de luz y suplementos como la vitamina D.
El mecanismo exacto y las causas del trastorno afectivo estacional (TAE) no se entienden por completo, pero hay varios factores que pueden contribuir a su desarrollo.
Posibles causas del TAE:
- La menor luz solar en invierno y el aumento en primavera y verano pueden alterar el reloj biológico natural (ritmo circadiano) que regula las hormonas, el sueño y el estado de ánimo.
- Niveles anormales de serotonina y melatonina, hormonas que regulan el estado de ánimo y el sueño, pueden alterar el ritmo circadiano.
- La investigación sugiere que las personas con altos niveles de transportadores de serotonina (proteínas que trasladan la serotonina) pueden tener más probabilidad de desarrollar TAE.
Los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Predisposición genética: se han identificado variaciones en varios genes que regulan el ritmo circadiano (el reloj interno del cuerpo) en personas con TAE.
- Antecedentes familiares: tener antecedentes familiares de depresión o de TAE aumenta el riesgo de desarrollar el trastorno.
Los factores de riesgo modificables sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Exposición a la luz solar: aumentar la luz natural durante el día, sobre todo por la mañana, puede ayudar a aliviar los síntomas del TAE.
- Ejercicio: la actividad física regular mejora el estado de ánimo y reduce los síntomas de depresión.
- Apoyo social: mantener conexiones sociales y buscar apoyo de amigos y familia ayuda a manejar los síntomas del TAE.
- Manejo del estrés: desarrollar formas eficaces de afrontar el estrés puede reducir el impacto del TAE.
- Geografía: el TAE es más común en regiones más alejadas del ecuador, donde hay menos luz solar en invierno.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Si usted sospecha que tiene TAE o que está en riesgo, lo mejor es consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y consejos personalizados.
Síntomas tempranos del trastorno afectivo estacional (TAE) pueden incluir:
- Tristeza
- Visión pesimista
- Sentir que no hay esperanza, sentirse sin valor y estar irritable
- Pérdida de interés o placer en actividades que antes disfrutaba
- Cambios en la energía. Por ejemplo, poca energía y cansancio en el patrón de invierno, o más inquietud y agitación en el patrón de verano
- Dificultad para dormir o dormir en exceso
- Antojos de alimentos ricos en carbohidratos (como pan, pasta o dulces) y aumento de peso
A medida que el TAE avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Cansancio durante el día
- Dificultad para concentrarse
- Más irritabilidad
- Falta de interés en actividades sociales
- Menos interés sexual
En casos graves, también puede tener pensamientos de suicidio. El TAE puede afectar de manera diferente a cada persona, y los síntomas pueden variar según el tipo de TAE (patrón de invierno o patrón de verano). Si sospecha que puede tener TAE o presenta alguno de estos síntomas, hable con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.
Si usted o alguien que conoce está pasando por una crisis o tiene ansiedad, depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros capacitados en crisis.
Para diagnosticar el trastorno afectivo estacional (TAE; en inglés, SAD), los profesionales de la salud suelen basarse en una evaluación completa de los síntomas y sus antecedentes médicos. También pueden usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Cuestionario de Evaluación del Patrón Estacional (Seasonal Pattern Assessment Questionnaire, SPAQ): El SPAQ es una herramienta común para detección del TAE. Evalúa la estacionalidad midiendo cambios en el sueño, la actividad social, el estado de ánimo, el peso, el apetito y la energía.
- Criterios diagnósticos: El profesional evaluará sus síntomas según los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5). Esto ayuda a determinar si sus síntomas corresponden a un trastorno depresivo mayor (TDM) con patrón estacional.
Para determinar la etapa o gravedad del TAE, se pueden usar además:
- Entrevista clínica: Un profesional de la salud puede hacer una entrevista detallada para conocer la duración, la intensidad y el impacto de los síntomas.
- Evaluación de salud mental: Puede incluir cuestionarios o pruebas psicológicas para valorar el estado de ánimo, la cognición (pensamiento) y el bienestar mental en general.
- Examen físico: Un examen físico ayuda a descartar otros problemas de salud que puedan causar o empeorar los síntomas.
- Análisis de sangre: Pueden solicitarse para descartar afecciones médicas que estén causando o empeorando los síntomas depresivos.
Es importante saber que estas evaluaciones suelen realizarlas profesionales especializados en salud mental. Usarán su criterio clínico para hacer un diagnóstico preciso y definir el plan de tratamiento adecuado para cada persona.
Los objetivos del tratamiento del trastorno afectivo estacional (TAE) son aliviar los síntomas, mejorar el estado de ánimo y aumentar el bienestar general. Estas son las opciones de tratamiento y cómo funcionan:
Medicamentos:
- Los antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), se usan con frecuencia para tratar el TAE. Aumentan los niveles de serotonina (una sustancia que ayuda a regular el estado de ánimo) en el cerebro.
- Con frecuencia se recetan fluoxetina, sertralina, citalopram, escitalopram y paroxetina para el TAE. El bupropión también está aprobado para tratar el TAE y actúa al influir en los niveles de dopamina y noradrenalina en el cerebro.
Terapias:
- La terapia cognitivo conductual (TCC) es un tipo de terapia de conversación. Ayuda a identificar pensamientos negativos y a aprender estrategias para cambiarlos por pensamientos y conductas más útiles. La TCC puede ayudar a controlar los síntomas del TAE.
Procedimientos terapéuticos:
- La terapia con luz usa una caja de luz especial que emite luz brillante para imitar la luz natural del sol. Ayuda a regular los ritmos circadianos (el reloj interno del cuerpo) y a mejorar el estado de ánimo.
- El simulador de amanecer es otra opción. Usa una luz programada para imitar la salida del sol y estimular el reloj interno del cuerpo.
Cambios en los hábitos de salud:
- Hacer ejercicio con regularidad y exponerse a la luz natural del sol puede ayudar a aliviar los síntomas del TAE.
- Seguir una alimentación equilibrada con proteínas magras, frutas y verduras también contribuye al bienestar general.
Otros tratamientos:
- Se pueden usar suplementos de vitamina D, aunque su eficacia aún se está estudiando.
Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud sobre las mejores opciones para su situación.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.