Información sobre los trastornos del estado de ánimo en niños

Descripción general

Los trastornos del estado de ánimo en la infancia son problemas de salud mental que aparecen en la niñez o la adolescencia y afectan el bienestar emocional. Estos trastornos pueden mostrarse como ansiedad, miedo, depresión u obsesiones. Pueden afectar mucho la salud física y mental de un niño. En el pasado, a menudo se usaban medicamentos para tratarlos en niños, pero los resultados no siempre eran buenos y con frecuencia hubo efectos secundarios.

La terapia de arte es una opción alternativa para tratar los trastornos del estado de ánimo en niños. Usa la expresión y la comunicación no verbal por medio de actividades como pintar. Esto permite que los niños expresen sus emociones y exploren pensamientos y conflictos que no siempre reconocen. La terapia de arte puede ayudar a resolver problemas emocionales, mejorar el conocimiento de sí mismos, favorecer el crecimiento personal y brindar una experiencia emocional positiva. Diagnosticar estos trastornos en niños puede ser difícil porque a veces se presentan de formas poco típicas. Esto puede retrasar el diagnóstico y dificultar su mejoría.

Causas y factores de riesgo

Las causas biológicas de los trastornos del estado de ánimo en niñas y niños no se entienden por completo. Sin embargo, hay varios factores que pueden contribuir. Estos incluyen:

  • Factores genéticos: Los trastornos del estado de ánimo, como el trastorno bipolar, suelen presentarse en varias personas de la misma familia. Esto sugiere una predisposición hereditaria.
  • Desequilibrios neuroquímicos: Desequilibrios en sustancias mensajeras del cerebro (neurotransmisores), como la serotonina, la dopamina y la noradrenalina, se han relacionado con estos trastornos.
  • Estructura y funcionamiento del cerebro: Se han observado diferencias en el cerebro, sobre todo en zonas que regulan y procesan las emociones, en personas con trastornos del estado de ánimo.

Los factores de riesgo no modificables en niñas y niños no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Antecedentes familiares: Tener un padre, madre o hermano con un trastorno del estado de ánimo aumenta el riesgo.
  • Edad y sexo: El riesgo es mayor en la adolescencia y en las niñas.

Los factores de riesgo modificables sí se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Experiencias adversas en la infancia: La exposición a trauma, abuso, negligencia o eventos de vida muy estresantes aumenta el riesgo.
  • Problemas de sueño: Dormir poco o con mala calidad puede contribuir al desarrollo de estos trastornos.
  • Consumo de sustancias: El alcohol, el tabaco y otras drogas pueden empeorar o desencadenar síntomas.
  • Alimentación: Una dieta poco saludable, con falta de nutrientes esenciales, puede afectar el cerebro y aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que se desarrollará un trastorno del estado de ánimo. Cada persona es única y, por lo general, interviene la combinación de varios factores. Si le preocupa la salud mental de su hijo o hija, consulte con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un manejo adecuado.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los trastornos del estado de ánimo en niños incluyen:

  • Estado de ánimo bajo o tristeza persistente
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutaban
  • Alejarse de otras personas
  • Poca motivación
  • Cambios en los hábitos de sueño (dormir demasiado o muy poco)
  • Cambios en los hábitos de alimentación (comer en exceso o no comer suficiente)
  • Quejas de síntomas físicos, como dolor de estómago frecuente
  • Miedo a separarse de los padres
  • Problemas de conducta o agitación

A medida que los trastornos del estado de ánimo avanzan o se vuelven más graves en los niños, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Mayor irritabilidad o enojo
  • Dificultad para concentrarse
  • Pensamientos sobre la muerte o el suicidio
  • Regalar sus pertenencias
  • Sentimientos de desesperanza o inutilidad
  • Dificultad para mantener relaciones
  • Baja en el rendimiento escolar
  • Consumo de alcohol u otras drogas (especialmente en adolescentes)

Es importante tener en cuenta que estos síntomas pueden variar de un niño a otro, y un profesional de la salud debe hacer el diagnóstico adecuado. Si sospecha que su hijo puede tener síntomas de un trastorno del estado de ánimo, busque atención médica.

Si usted o alguien que conoce está luchando o en crisis por ansiedad, depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros capacitados en crisis.

Diagnóstico

Para diagnosticar los trastornos del estado de ánimo en niños, los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Child and Adolescent Psychiatric Assessment (CAPA): es una entrevista diagnóstica semiestructurada usada en investigación. Sirve para evaluar varios trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad, problemas de conducta y el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH). Revisa los síntomas y cómo afectan la vida diaria según los criterios del DSM-5.
  • Entrevistas diagnósticas: la Kiddie Schedule for Affective Disorders and Schizophrenia (KSADS) y la Diagnostic Interview of Children and Adolescents (DISC) son entrevistas diagnósticas usadas con frecuencia para evaluar trastornos del estado de ánimo en niños.
  • Escalas de evaluación: se usan con frecuencia la Child Behavior Checklist (CBCL), Strengths and Difficulties Questionnaire (SDQ), Mood and Feelings Questionnaire (MFQ), Center for Epidemiologic Studies Depression Scale (CESD), Children's Depression Inventory (CDI) y Youth Self Report (YSR). Estas escalas ayudan a medir la gravedad de los síntomas relacionados con los trastornos del estado de ánimo.

Para determinar la etapa o la gravedad de los trastornos del estado de ánimo en niños, pueden incluirse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Evaluación de síntomas: se puede pedir a los niños que completen cuestionarios que ellos mismos responden, como el Children's Depression Inventory 2 (CDI-2) o la Generalized Anxiety Disorder 7-item scale (GAD-7), para medir la gravedad de los síntomas de depresión y ansiedad.
  • Versiones para padres: se puede pedir a los padres que completen cuestionarios como el Parent Health Questionnaire 9-item scale (PHQ-9) o el GAD-7 para aportar más información sobre los problemas del estado de ánimo de su hijo.

Es importante que estas evaluaciones las realicen profesionales de la salud capacitados. Cumplen un papel clave para diagnosticar y determinar la gravedad de los trastornos del estado de ánimo en niños.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento de los trastornos del estado de ánimo en niños son aliviar los síntomas, mejorar el funcionamiento en el día a día y mejorar el bienestar general. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:

  • Psicoterapia (terapia de conversación): La terapia cognitivo-conductual (TCC) se usa con frecuencia para tratar la depresión, la ansiedad y el trastorno bipolar en niños. Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas que contribuyen a los trastornos del estado de ánimo.
  • Tratamiento con medicamentos: Un profesional de la salud puede recetar medicamentos para manejar los trastornos del estado de ánimo en niños. El tipo de medicamento depende del diagnóstico y de los síntomas. Actúan sobre las sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores) para regular el estado de ánimo.
  • Intervenciones con participación de la familia: Incluir a la familia en la terapia puede ser beneficioso para niños con trastornos del estado de ánimo. La terapia familiar brinda apoyo, educación y ayuda a mejorar la comunicación dentro de la familia. También puede reducir el estrés familiar y mejorar la calidad de las relaciones.
  • Cambios en los hábitos de salud: Fomentar hábitos de vida saludables, como hacer ejercicio con regularidad, tener una alimentación balanceada, dormir lo suficiente y manejar el estrés, puede tener un impacto positivo en los trastornos del estado de ánimo en niños.
  • Programas de prevención: Estos programas buscan identificar e intervenir de forma temprana en niños con riesgo de desarrollar trastornos del estado de ánimo por tener padres con condiciones similares. Se enfocan en brindar apoyo, educación y enseñar habilidades de afrontamiento (formas de manejar las dificultades) para prevenir o minimizar el comienzo de estos trastornos.

Es importante saber que el plan de tratamiento específico puede variar según las necesidades de cada niño y debe hablarlo con un profesional de la salud.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación particular. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más información sobre los efectos secundarios.