Acerca del trastorno depresivo mayor
El trastorno depresivo mayor (TDM) es una afección de salud mental. Se caracteriza por sentir tristeza constante y por perder el interés en actividades que antes disfrutaba. También se llama depresión clínica o depresión unipolar. Se dice “unipolar” porque incluye síntomas solo del estado de ánimo bajo. A diferencia del trastorno bipolar, que tiene tanto etapas de depresión como de ánimo muy alto (manía o hipomanía; ánimo anormalmente elevado y con mucha energía).
Es una de las afecciones de salud mental más comunes y afecta a millones de personas en todo el mundo. El TDM afecta aproximadamente a 1 de cada 6 adultos en algún momento de su vida y es más frecuente en mujeres que en hombres. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce al TDM como una causa principal de discapacidad a nivel mundial. Síntomas comunes del TDM incluyen: llorar con frecuencia; irritabilidad o enojo; sentirse vacío o incapaz de disfrutar actividades; cansancio extremo; cambios en el apetito, el peso y el sueño; pesimismo sobre el futuro; dificultad para concentrarse; y descuidar el autocuidado.
Aunque no existe una cura para el TDM, la terapia y los medicamentos son las opciones principales de tratamiento. El diagnóstico del TDM se basa en una evaluación clínica hecha por un psiquiatra (médico especialista en salud mental). Se usan criterios de manuales como el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) o la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10). Un diagnóstico temprano y preciso es importante para empezar el tratamiento a tiempo.
Los mecanismos y las causas del trastorno depresivo mayor (TDM) son complejos e involucran una combinación de factores genéticos, ambientales y procesos biológicos. Algunos factores clave incluyen:
- Disfunción de neurotransmisores: Desequilibrios en los neurotransmisores (mensajeros químicos del cerebro), como la serotonina, la noradrenalina y la dopamina, pueden contribuir al desarrollo del TDM.
- Redes cerebrales alteradas: Interrupciones en las conexiones y el funcionamiento de las zonas del cerebro que regulan el estado de ánimo, como la corteza prefrontal y el sistema límbico, pueden influir en el TDM.
- Desregulación de la respuesta al estrés neuroendocrina: Alteraciones en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal, que controla la respuesta del cuerpo al estrés, se han relacionado con el TDM.
- Alteraciones en los ritmos circadianos: Cambios en el “reloj biológico” pueden afectar los ciclos de sueño y vigilia y contribuir a síntomas depresivos.
- Inflamación crónica: Procesos inflamatorios en el cuerpo se han asociado con el TDM, aunque los mecanismos exactos aún se están investigando.
- Factores genéticos: La investigación muestra que hay un componente genético en el TDM. Se cree que ciertos genes pueden hacer que algunas personas sean más propensas a desarrollarlo. Sin embargo, tener antecedentes familiares de depresión no garantiza que una persona vaya a presentar el trastorno.
- Factores ambientales: Acontecimientos estresantes, como la pérdida de un ser querido, problemas de pareja, dificultades económicas o traumas, pueden contribuir al desarrollo del TDM. Otros factores del entorno, como una enfermedad crónica o el consumo de sustancias, también pueden aumentar el riesgo.
Factores de riesgo no modificables del TDM (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:
- Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado con TDM aumenta el riesgo de desarrollar el trastorno.
- Factores genéticos: Ciertas variaciones genéticas pueden predisponer a una persona al TDM, aunque su impacto específico sigue en estudio.
- Edad y sexo: El TDM puede aparecer a cualquier edad, pero a menudo comienza en la adultez. Las mujeres tienen más probabilidad que los hombres de presentar depresión.
Factores de riesgo modificables del TDM (se pueden influir o cambiar). Incluyen:
- Consumo de sustancias: El consumo de alcohol y otras drogas puede empeorar los síntomas de depresión y se ha vinculado con un mayor riesgo de desarrollar TDM.
- Adversidad en la infancia: Experiencias como abuso, negligencia o trauma durante la niñez pueden aumentar la probabilidad de presentar TDM más adelante.
- Inactividad física: La falta de actividad física regular se ha asociado con un mayor riesgo de TDM.
- Otras enfermedades: Tener otras afecciones médicas, como enfermedad cardiovascular o diabetes, puede aumentar el riesgo de desarrollar TDM.
- Apoyo social insuficiente: Tener pocas conexiones sociales y falta de apoyo de otras personas puede contribuir al desarrollo del TDM. Contar con una red de apoyo sólida puede ayudar a proteger contra la depresión. Construir y mantener relaciones saludables con amistades y familiares es importante para el bienestar mental.
- Mala alimentación: Patrones de alimentación poco saludables se han vinculado con un mayor riesgo de TDM.
- Estrés crónico: La exposición prolongada al estrés puede aumentar el riesgo de desarrollar TDM. Es importante practicar técnicas para manejar el estrés y buscar apoyo cuando lo necesite.
- Malos hábitos de sueño: El insomnio o un sueño interrumpido se han asociado con un mayor riesgo de desarrollar TDM. Establecer buenos hábitos de sueño puede ayudar a dormir mejor.
Es importante recordar que la experiencia de cada persona con el TDM es única, y no todas las personas con estos factores de riesgo desarrollarán la afección. Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de depresión, es esencial buscar ayuda profesional con un proveedor de atención médica, quien puede hacer un diagnóstico preciso y recomendar opciones de tratamiento adecuadas.
Los síntomas tempranos más comunes del trastorno depresivo mayor (TDM) incluyen:
- Estado de ánimo deprimido: sentimientos persistentes de tristeza, vacío o falta de esperanza
- Pérdida de interés o placer: perder interés en actividades que antes disfrutaba
A medida que el TDM avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas comunes:
- Síntomas físicos: cambios en el apetito o el peso, problemas para dormir y cansancio
- Sentirse inquieto o muy lento (agitación o lentitud psicomotora)
- Problemas para pensar (alteraciones cognitivas): dificultad para concentrarse, tomar decisiones o problemas de memoria
- Sentirse sin valor o con mucha culpa: culpa excesiva o sentir que no vale nada
- Pensamientos de suicidio o intentos de suicidio: tener pensamientos de muerte o realizar conductas de autolesión
Es importante saber que los síntomas del TDM pueden variar de una persona a otra. Si usted tiene alguno de estos síntomas, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.
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Para diagnosticar el trastorno depresivo mayor (TDM), los médicos y los profesionales de la salud mental suelen realizar estas evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Entrevista médica: conversación detallada sobre sus síntomas, emociones y conductas para ver si cumplen los criterios de TDM.
- Criterios diagnósticos: sus síntomas se comparan con los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5) para determinar si cumple criterios de TDM.
- Cuestionarios: pueden darle cuestionarios para obtener más información sobre sus síntomas y su intensidad. La Mini International Neuropsychiatric Interview (MINI-5) ayuda a identificar síntomas específicos asociados con la depresión.
- La gravedad de la depresión se evalúa con varias escalas, como el Inventario de Sintomatología Depresiva de 30 ítems calificado por el clínico (IDSC30), el Inventario Rápido de Sintomatología Depresiva autoadministrado (QIDS) o el Inventario de Depresión de Beck autoadministrado (BDI). Otros cuestionarios incluyen la Escala de Hamilton para la Depresión (HAM-D) y la Escala Hospitalaria de Ansiedad y Depresión (HADS).
- Historia clínica: revisión detallada de su historia médica, incluidos episodios previos de depresión u otros problemas de salud mental.
- Examen físico: examen físico general para descartar enfermedades que puedan contribuir a sus síntomas.
Para determinar la etapa o la gravedad del TDM, se pueden hacer además:
- Cuestionarios estandarizados: el uso repetido de cuestionarios a lo largo del tiempo ayuda a seguir la evolución y la gravedad de los síntomas. La Escala de Riesgo/Rescate (RRRS) y la Escala de Intención Suicida (SIS) se usan para evaluar características de intentos suicidas previos y medir la letalidad o gravedad del comportamiento suicida.
- Datos de la actividad eléctrica del cerebro: la investigación en curso explora su posible uso para diagnosticar la depresión y predecir la respuesta a tratamientos antidepresivos.
- Repetir el examen diagnóstico: en personas con alto riesgo de depresión que nunca han sido diagnosticadas con TDM o que se recuperaron por completo de un episodio previo, un psiquiatra puede repetir el examen diagnóstico para saber si hay un TDM de inicio reciente.
- Evaluación del funcionamiento social: evaluar su capacidad para relacionarse y realizar actividades diarias para entender el impacto del TDM en su vida diaria.
Recuerde: el diagnóstico y la evaluación siempre deben hacerlos profesionales de la salud calificados.
Los objetivos del tratamiento del trastorno depresivo mayor (TDM) son reducir los síntomas, lograr la remisión, mejorar el funcionamiento diario y la calidad de vida, y prevenir recaídas o recurrencias. A continuación, los tratamientos recomendados y cómo ayudan a cumplir estos objetivos:
Tipos de medicamentos:
- Antidepresivos por vía oral: ayudan a regular sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores), como la serotonina, para aliviar los síntomas de la depresión. Se utilizan con frecuencia los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), los inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina (IRSN) y los inhibidores de la recaptación de noradrenalina y dopamina (IRND).
- Estos medicamentos actúan al cambiar los niveles de serotonina, noradrenalina y dopamina.
- Puede tomar tiempo encontrar el medicamento y la dosis que mejor le funcionen. Informe a la persona que le recetó si no mejora o si tiene efectos secundarios.
Terapias:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas relacionadas con la depresión.
- Terapia cognitiva basada en la atención plena (MBCT, por sus siglas en inglés): combina atención plena y terapia cognitiva. Ayuda a prevenir que el TDM vuelva al cultivar la conciencia de pensamientos y emociones.
- Psicoterapia: la terapia de conversación con un profesional de salud mental brinda apoyo, estrategias para afrontar y ayuda a tratar problemas de fondo que contribuyen a la depresión.
- La terapia de apoyo brinda apoyo emocional y le ayuda a entender su condición y su manejo.
- La intervención psicoeducativa busca educarle sobre la depresión y desarrollar estrategias para enfrentar situaciones estresantes.
Procedimientos terapéuticos:
- Terapia electroconvulsiva (TEC): consiste en aplicar corrientes eléctricas controladas en el cerebro para provocar una convulsión controlada. Puede ser eficaz para depresión grave o resistente al tratamiento.
- Estimulación magnética transcraneal (EMT): procedimiento no invasivo que usa campos magnéticos para estimular áreas del cerebro relacionadas con la depresión.
Cambios en hábitos de salud:
- Ejercicio regular: la actividad física libera endorfinas, mejora el estado de ánimo y reduce los síntomas depresivos.
- Alimentación saludable: una dieta equilibrada y rica en nutrientes apoya el bienestar general y la salud mental. La dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva extra virgen ha mostrado eficacia para reducir la recurrencia de la depresión y mejorar los síntomas.
- Sueño suficiente: establecer un horario regular y practicar buenos hábitos de sueño puede mejorar el ánimo y la energía.
Otros tratamientos:
- La hierba de San Juan (St. John’s wort), una planta medicinal con efectos contra la ansiedad y la depresión, puede ayudar a algunas personas. Sin embargo, hable con un profesional de la salud antes de usarla, porque puede interactuar con ciertos medicamentos.
Es importante consultar con un profesional de la salud para definir el plan de tratamiento más adecuado para sus necesidades.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los posibles efectos secundarios.
Evolución del trastorno depresivo mayor (TDM):
- El TDM suele ocurrir en episodios, con periodos de mejoría seguidos del regreso de los síntomas.
- Los episodios suelen tener una duración parecida, pero el tiempo entre ellos a menudo se acorta con el tiempo.
- Después de 3 a 4 episodios, las personas pueden pasar cerca del 30% de su vida en un estado depresivo.
Complicaciones del TDM:
- Riesgo de suicidio: los trastornos del estado de ánimo contribuyen al 26% de los suicidios en hombres y al 32% en mujeres.
- Problemas de salud: el TDM aumenta la probabilidad de tener diabetes tipo 2 y enfermedad cardiovascular.
Con tratamiento adecuado (terapia, medicamentos o ambos), entre 70% y 80% de las personas logran una mejoría importante. La atención temprana y personalizada puede ayudar a reducir los síntomas y prevenir complicaciones.
Si usted o alguien que conoce enfrenta depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o visite 988lifeline.org/chat para recibir apoyo de personal capacitado.