Acerca de los trastornos del estado de ánimo

Descripción general

Los trastornos afectivos, también llamados trastornos del estado de ánimo, son un grupo de problemas de salud mental. Se caracterizan por respuestas emocionales muy intensas o que no corresponden a la situación, cambios del estado de ánimo que duran mucho tiempo, u otros síntomas relacionados con la depresión o con episodios maníacos (energía muy alta y poco sueño). Los tipos principales de trastornos afectivos son la depresión y el trastorno bipolar.

Los síntomas pueden ser leves o graves y pueden afectar su vida diaria. Un psiquiatra u otro profesional de la salud mental capacitado puede diagnosticar un trastorno afectivo con una evaluación psiquiátrica (una revisión completa de su salud mental). Los tratamientos eficaces incluyen medicamentos y psicoterapia (terapia de conversación). Es importante buscar ayuda profesional para recibir un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Causas y factores de riesgo

Los trastornos del estado de ánimo (también llamados trastornos afectivos), como el trastorno bipolar y la depresión mayor (trastorno depresivo mayor), tienen causas biológicas y factores de riesgo.

Causas biológicas de los trastornos del estado de ánimo:

  • Tendencia genética: Hay evidencia de que estos trastornos tienen un componente hereditario. Esto sugiere que los genes influyen en la probabilidad de padecerlos.
  • Estudios de neuroimagen (imágenes del cerebro): Estas pruebas han estudiado el riesgo genético al tomar imágenes del cerebro de familiares o hijos sin la enfermedad. Han encontrado resultados mixtos sobre cambios en la estructura del cerebro en estas personas.

Factores de riesgo no modificables (no se pueden cambiar):

  • Edad: Pueden aparecer a cualquier edad, pero a menudo comienzan en la adolescencia tardía o en la adultez temprana.
  • Sexo: Las mujeres tienen más riesgo que los hombres.
  • Antecedentes familiares: Tener un familiar con un trastorno del estado de ánimo aumenta el riesgo.

Factores de riesgo modificables (se pueden influir o cambiar):

  • Estrés: Niveles altos de estrés pueden contribuir a que aparezcan estos trastornos.
  • Estrategias de afrontamiento: No contar con estrategias constructivas y usar estilos negativos para afrontar problemas aumenta el riesgo.
  • Rasgos de personalidad: La tendencia a preocuparse mucho o ser muy sensible (neuroticismo) y el perfeccionismo alto (exigirse demasiado) predisponen a estos trastornos.
  • Autoestima baja y sentir que no tiene control sobre las situaciones también pueden aumentar el riesgo.

Importante: Estos factores de riesgo no son causas directas. Solo aumentan la probabilidad de desarrollar un trastorno del estado de ánimo. Si le preocupa su salud mental, consulte a un profesional de la salud para recibir orientación y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de los trastornos del estado de ánimo (también llamados trastornos afectivos) incluyen:

  • Tristeza prolongada
  • Irritabilidad o ansiedad
  • Cansancio extremo y falta de energía
  • Falta de interés en actividades de todos los días
  • Cambios grandes en los hábitos de alimentación y de sueño
  • Dificultad para concentrarse
  • Sentimientos de culpa
  • Dolores sin causa física aparente
  • Pensamientos de quitarse la vida
  • Cambios de ánimo inusuales y persistentes

A medida que los trastornos del estado de ánimo avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Sentirse excesivamente seguro de sí
  • Agresividad
  • Sentirse muy importante o superior a los demás
  • Impulsividad
  • Conductas imprudentes
  • Delirios (creencias falsas) o alucinaciones (ver u oír cosas que no están)

Es importante saber que los síntomas pueden variar mucho según la persona y el tipo específico de trastorno del estado de ánimo. Siempre se recomienda consultar a un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

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Si usted o alguien que conoce está pasando por ansiedad, depresión o pensamientos de quitarse la vida, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.

Diagnóstico

Para diagnosticar los trastornos del estado de ánimo (también llamados trastornos afectivos), los profesionales de salud mental suelen usar estos exámenes y procedimientos:

  • Evaluación psiquiátrica: una valoración completa de sus síntomas, su historia médica y sus antecedentes personales.
  • Entrevistas clínicas: conversaciones detalladas para conocer su estado de ánimo, sus pensamientos y sus comportamientos.
  • Cuestionarios que usted completa: formularios o escalas que miden qué tan fuertes son los síntomas de depresión o ansiedad.
  • Criterios diagnósticos: los profesionales siguen guías específicas, como el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición (DSM-5), para ver si sus síntomas cumplen criterios de un trastorno del estado de ánimo.

Para determinar la etapa o la gravedad de los trastornos del estado de ánimo, se pueden usar exámenes o pruebas adicionales:

  • Evaluaciones del funcionamiento: ayudan a saber cómo sus síntomas afectan sus actividades diarias y su calidad de vida.
  • Pruebas psicológicas: mediciones que exploran sus capacidades de pensamiento (cognitivas), sus rasgos de personalidad o áreas específicas de su funcionamiento.
  • Escalas de calificación: herramientas como el Inventario de Depresión de Beck o la Escala de Depresión de Hamilton ayudan a medir la intensidad de los síntomas.

Es importante recordar que estos exámenes y pruebas los realizan profesionales capacitados para asegurar un diagnóstico preciso. Si sospecha que tiene un trastorno del estado de ánimo, consulte con un profesional de salud mental para una evaluación adecuada.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para los trastornos del estado de ánimo (también llamados trastornos afectivos) son aliviar los síntomas, mejorar el funcionamiento en lo social y en la vida diaria, mejorar la calidad de vida y ayudarle a volver al trabajo o a la escuela. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

Medicamentos:

  • Antidepresivos: Ayudan a regular sustancias químicas del cerebro relacionadas con el ánimo. Pueden aliviar síntomas de depresión y estabilizar el ánimo.
  • Estabilizadores del estado de ánimo: Se usan sobre todo para el trastorno bipolar para estabilizar los cambios del ánimo.
  • Medicamentos para la ansiedad (también llamados ansiolíticos): Pueden reducir síntomas de ansiedad que a menudo ocurren junto con estos trastornos.

Terapias:

  • Psicoterapia (también llamada terapia de conversación): Ayuda a afrontar el trastorno, cambiar conductas que lo mantienen y desarrollar estrategias sanas para sobrellevarlo.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): Ayuda a identificar y cambiar pensamientos y conductas negativas que contribuyen al trastorno del estado de ánimo.
  • Terapia dialéctico-conductual (TDC): Enseña habilidades para manejar las emociones, mejorar las relaciones y reducir conductas que le hacen daño.

Procedimientos de tratamiento:

  • Fototerapia: Exposición a lámparas especiales que imitan la luz del sol. Se usa para el trastorno afectivo estacional (TAE) y puede ayudar a regular el ánimo.
  • Terapia electroconvulsiva (TEC): En casos graves en los que otros tratamientos no han funcionado, se puede considerar. Consiste en aplicar corrientes eléctricas controladas en el cerebro para provocar una convulsión breve.

Cambios en hábitos de salud:

  • Ejercicio regular: Puede mejorar el ánimo y reducir síntomas de depresión.
  • Horario de sueño constante: Establecer una rutina de sueño regular puede ayudar a regular el ánimo.
  • Alimentación saludable: Comer una dieta equilibrada y rica en nutrientes apoya el bienestar general.

Otros tratamientos:

  • Suplementos de vitamina D: Algunos estudios sugieren una relación entre niveles bajos de vitamina D y estos trastornos. Si sus niveles son bajos, pueden recomendarle suplementos.
  • Opciones de terapia en línea: Ofrecen apoyo de salud mental accesible por medio de plataformas digitales.

Recuerde: es importante consultar con un profesional de la salud antes de empezar cualquier suplemento de venta libre o de tomar decisiones importantes sobre su tratamiento.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Pregúntele a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.