Acerca del trastorno de pica

Descripción general

La pica es un trastorno de la alimentación. Se caracteriza por comer sustancias que no son alimentos y no tienen valor nutritivo. Incluye antojos y el acto de comer cosas que normalmente no se consideran comida. Estas sustancias pueden ser muy variadas e incluyen hielo, tierra o suelo, tiza, jabón, papel, cabello, tela, lana, piedras pequeñas, detergente para ropa o fécula de maíz.

La pica puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en niños y en mujeres embarazadas. Puede estar asociada con falta de nutrientes o con ciertas prácticas culturales. Sin embargo, si comer sustancias que no son alimentos dura más de un mes y no hay una razón cultural, es probable que se trate de pica. La pica no es una elección; es un problema de salud mental que requiere ayuda profesional para su manejo y tratamiento.

Causas y factores de riesgo

Las causas exactas en el cuerpo que producen el trastorno de pica no se conocen bien. Sin embargo, hay varios factores que pueden contribuir a su aparición. Estos incluyen:

  • Deficiencias nutricionales: el trastorno de pica suele estar asociado con falta de nutrientes como hierro, zinc o calcio. Esta falta puede causar antojos de sustancias que no son alimentos.

Factores de riesgo:

  • Embarazo: el trastorno de pica es más común durante el embarazo, posiblemente por cambios hormonales y mayor demanda de nutrientes.
  • Infancia: también se diagnostica con frecuencia en niñas y niños, en especial en quienes tienen ciertas condiciones de salud mental como el trastorno del espectro autista (TEA), la esquizofrenia o el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
  • Deficiencias nutricionales subyacentes: la falta de nutrientes como hierro o zinc puede provocar antojos de cosas que no son alimentos.
  • Prácticas culturales: algunas tradiciones o creencias pueden incluir comer cosas que no son alimentos.
  • Estrés o trauma: el malestar emocional a veces puede llevar a la pica como una forma de sobrellevarlo.

Es importante buscar tratamiento adecuado para cualquier condición de salud mental que pueda contribuir al trastorno de pica. Puede ser útil consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados.

Síntomas

El síntoma temprano más común del trastorno de pica (comer cosas que no son alimentos) es comer objetos no comestibles de forma repetida. Esta conducta va más allá de la exploración o prueba normal que se ve en bebés y niños pequeños. Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas más avanzadas o cuando el trastorno de pica empeora incluyen:

  • Dientes rotos o dañados
  • Dolor de estómago
  • Heces con sangre
  • Intoxicación por plomo
  • Falta de nutrientes, como poco hierro, hematocrito bajo (porcentaje de glóbulos rojos) o hemoglobina baja (proteína de los glóbulos rojos)

Es importante saber que los síntomas y la gravedad del trastorno de pica pueden variar de una persona a otra. Además, algunas personas expertas creen que, en quienes tienen falta de nutrientes, el trastorno de pica podría ser la manera en que el cuerpo intenta reemplazar lo que falta. Si usted o alguien que conoce tiene síntomas de trastorno de pica, busque atención médica para un diagnóstico correcto y orientación sobre cómo manejarlo.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno de pica, los profesionales de la salud pueden hacer estos exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Antecedentes médicos: reunir información sobre sus síntomas, sus hábitos de alimentación y cualquier otra enfermedad que tenga.
  • Examen físico: buscar señales físicas del trastorno, como falta de nutrientes o daño por comer cosas que no son alimentos.
  • Evaluación de los hábitos de alimentación: revisar qué cosas no comestibles consume y los posibles riesgos.
  • Análisis de laboratorio: buscar si hay falta de nutrientes, como niveles bajos de hierro, o sustancias tóxicas en el cuerpo que puedan estar contribuyendo a la pica.
  • Evaluación de salud mental: ver si hay problemas de salud mental que puedan estar asociados con la pica.

Para determinar la fase o la gravedad del trastorno de pica, pueden incluir exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Estudios de imagen: como radiografías o resonancias magnéticas (RM) para evaluar si hay daño o complicaciones causados por comer cosas que no son alimentos.
  • Evaluación cognitiva: revisar cómo funcionan el pensamiento, la memoria y otras habilidades mentales para entender si hay dificultades relacionadas con la pica.

Recuerde: el diagnóstico y la evaluación siempre deben hacerlos profesionales de la salud. Ellos adaptarán los exámenes, pruebas y procedimientos según su situación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno de pica son atender las causas de fondo, manejar cualquier complicación de salud y reducir o eliminar las ganas de comer cosas que no son alimentos. Se pueden recomendar los siguientes tratamientos:

  • Medicamentos: Si la pica está relacionada con una condición de salud mental, como el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o la esquizofrenia, se pueden recetar medicamentos para tratar esas condiciones. Los antidepresivos y otros medicamentos para la salud mental pueden ayudar a regular la química del cerebro y a disminuir la necesidad de comer cosas que no son alimentos.
  • Terapia: La terapia conductual puede ser eficaz para tratar la pica. Se enfoca en identificar lo que la desencadena y en crear estrategias para manejar la situación y cambiar la conducta. La terapia psicológica también puede atender otras condiciones de salud mental que contribuyen a la pica.
  • Terapia ocupacional: Las personas terapeutas ocupacionales pueden ayudar a desarrollar conductas alternativas y estrategias de apoyo sensorial. Pueden ofrecer objetos más seguros para masticar o actividades que desvíen la atención de las cosas que no son alimentos.
  • Apoyo nutricional: Si la falta de vitaminas o minerales contribuye a la pica, se pueden recetar suplementos para corregir esas deficiencias. También se pueden recomendar cambios en la alimentación para asegurar una ingesta equilibrada de nutrientes.
  • Cambios en conductas de salud: Fomentar hábitos de alimentación saludables y aumentar la conciencia sobre los riesgos de comer cosas que no son alimentos puede ayudar a lograr cambios positivos.

Es importante saber que el tratamiento puede variar según cada persona. Para recibir consejos personalizados, consulte con un profesional de la salud.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Hable con su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su situación. También pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.