Sobre la adicción a la comida

Descripción general

La adicción a la comida es un impulso muy fuerte y difícil de controlar de comer, aunque no tenga hambre. Se caracteriza por una dependencia de ciertos tipos de alimentos, parecida a la adicción a sustancias. Aunque no existe una categoría propia para diagnosticarla en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), se reconoce como una condición crónica que puede reaparecer, causada por muchos factores que se combinan.

Las personas con adicción a la comida pueden tener dificultad para resistir alimentos tentadores, antojos frecuentes, aumento de peso o una alimentación poco saludable, y problemas con alimentos específicos ricos en grasa, sal y azúcar. Se cree que esta condición activa los circuitos de recompensa del cerebro (las partes que nos hacen sentir placer), de forma parecida a la dependencia a sustancias. Sin embargo, hoy en día faltan estadísticas de buena calidad sobre cuántas personas tienen adicción a la comida.

Causas y factores de riesgo

Las causas biológicas de la adicción a la comida son complejas y dependen de la interacción de varios factores. Algunos puntos clave:

  • La adicción a la comida comparte similitudes en el cerebro con la adicción a las drogas. Activa los sistemas de recompensa y libera dopamina (una sustancia química del cerebro).
  • En lo emocional, las personas con adicción a la comida pueden tener dificultad para entender lo que sienten, menos control de los impulsos y más dificultad para manejar las emociones.
  • Las experiencias adversas en la infancia (EAI), como el abuso, la negligencia o problemas graves en el hogar, se han vinculado con la adicción a la comida.

Los factores de riesgo no modificables son los que no se pueden cambiar ni controlar. En la adicción a la comida, estos factores no están claros.

Los factores de riesgo modificables sí se pueden influir y cambiar. Incluyen:

  • Dietas poco saludables: consumir demasiada sal; comer muchas grasas saturadas y grasas trans; y comer pocas frutas y verduras
  • Inactividad física: no hacer actividad física con regularidad
  • Uso de cigarrillos y alcohol: fumar y beber alcohol en exceso
  • Tener sobrepeso u obesidad

Estos factores se pueden modificar con cambios en el estilo de vida. Sin embargo, consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes de la adicción a la comida incluyen:

  • Antojos frecuentes de ciertos alimentos, aunque ya comió suficiente o después de una comida nutritiva
  • Empezar a comer un alimento que desea mucho y, a menudo, comer mucho más de lo planeado
  • Sentir culpa después de comer ciertos alimentos, pero volver a comerlos poco después
  • Poner excusas para justificar que responder a un antojo es buena idea
  • Intentar dejar de comer ciertos alimentos muchas veces, sin lograrlo

A medida que la adicción avanza o se vuelve más intensa, pueden presentarse estos síntomas:

  • Ocultar a otras personas el consumo de alimentos poco saludables
  • Sentir que no puede controlar el consumo de alimentos poco saludables, aun sabiendo que causan daño o aumento de peso
  • Ver que afecta de forma negativa su vida familiar, sus relaciones sociales y su dinero
  • Comer a solas para evitar atención
  • Comer hasta sentir malestar físico o dolor

Es importante saber que estos síntomas se basan en patrones de conducta y no existe una prueba de sangre para diagnosticar la adicción a la comida. Si sospecha que puede tener adicción a la comida, es aconsejable buscar ayuda profesional para un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar la adicción a la comida, los profesionales de la salud pueden hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Evaluación de los hábitos de alimentación: Puede incluir escalas y cuestionarios que la persona responde. Miden aspectos de la adicción a la comida, como los antojos y los patrones de alimentación. Ejemplos: Eating Behaviors Questionnaire, Food Cravings Questionnaire, Eating Behaviors Patterns Questionnaire y Power of Food Scale.
  • Escala de Adicción a la Comida de Yale (YFAS): Esta escala es muy confiable. Se usa para detectar adicción a ciertos alimentos, en especial los que tienen mucha grasa y mucho azúcar. Evalúa varios síntomas de la adicción a la comida, como síntomas de abstinencia (malestar al dejar esos alimentos), dificultad para reducir el consumo y tolerancia (necesitar más cantidad para sentir el mismo efecto).

Para determinar la etapa o la gravedad de la adicción a la comida, se pueden usar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:

  • Puntaje por conteo de síntomas: Se suman todos los síntomas presentes para obtener un puntaje final. Este puntaje muestra la gravedad de la adicción a la comida, con categorías como leve, moderada y grave.
  • Mediciones antropométricas (medidas del cuerpo): El personal de salud puede medir el peso corporal, el índice de masa corporal (IMC) y la circunferencia de cintura para evaluar el impacto en la salud.
  • Análisis estadístico: Se pueden usar métodos estadísticos, como la prueba t para muestras independientes (compara promedios) y la prueba de chi-cuadrado (compara proporciones). Esto ayuda a analizar si hay relación entre la adicción a la comida y otros factores, como la calidad del sueño o los hábitos de alimentación.

Es importante saber que estos exámenes, pruebas y procedimientos deben realizarlos profesionales de la salud. Ellos pueden hacer una evaluación completa de la adicción a la comida y orientar estrategias adecuadas de manejo.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para la adicción a la comida incluyen mejorar su salud mental y su calidad de vida, reducir el estigma por el peso y brindar una atención que respete y valore su cuerpo. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Técnicas psicoterapéuticas: Aprender aceptación y atención plena (mindfulness), exponerse de forma segura a señales de comida y practicar no responder de manera automática, fortalecer habilidades para manejar las emociones y usar entrevistas motivacionales (conversaciones para fortalecer su motivación). Estas técnicas ayudan a manejar los antojos, comer de forma más saludable, aumentar la autoobservación, reducir el comer impulsivo y mejorar sus habilidades de afrontamiento.
  • Estimulación cerebral no invasiva: Usa técnicas externas, sin cirugía, para estimular áreas del cerebro relacionadas con los antojos. Busca ajustar la actividad cerebral y bajar la intensidad de los antojos.
  • Biofeedback/neurofeedback: Usa información en tiempo real de su cuerpo (por ejemplo, ritmo cardiaco, sudoración) para ayudarle a controlar sus respuestas físicas ante señales de comida. Su objetivo es aumentar la autorregulación y reducir el comer por emociones.
  • Modificación de sesgos cognitivos: Trabaja los sesgos (patrones automáticos de pensamiento) sobre la comida. Entrena a replantear pensamientos y respuestas automáticas ante señales de comida. Busca reducir la tendencia a fijarse de forma automática en ciertos alimentos y las respuestas de antojo.
  • Entrenamientos de funciones ejecutivas: Fortalecen procesos como la memoria de trabajo, el control de impulsos y la toma de decisiones. Al mejorar estas funciones, usted puede regular mejor su forma de comer y resistir impulsos.
  • Modelos de abstinencia: A algunas personas les ayuda evitar por completo ciertos alimentos detonantes. Es parecido al tratamiento del trastorno por uso de sustancias, donde la meta es la abstinencia. Grupos de autoayuda como Overeaters Anonymous promueven la abstinencia de alimentos específicos.
  • Intervenciones psicosociales: Incluyen reducir el acceso a alimentos procesados, abordar el comer por hábito, mejorar la regulación emocional con terapias conductuales y promover hábitos saludables con alimentación consciente y planes de ejercicio.
  • Farmacoterapia: Se han sugerido medicamentos que actúan sobre neurotransmisores relacionados con el comer desregulado, como la serotonina, la dopamina y los opioides endógenos. Sin embargo, no hay medicamentos específicos aprobados para tratar la adicción a la comida.

Es importante adaptar estos tratamientos a sus necesidades y preferencias. Consulte a un profesional de la salud para crear un plan personalizado.

La dosis de los medicamentos puede variar por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis adecuada para su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Revise la información que viene con su medicamento o pregunte a su profesional de la salud para conocer más sobre los efectos secundarios.