Sobre los atracones de comida en niños y adolescentes
Los atracones en niños y adolescentes son episodios de comer mucha comida en poco tiempo, con sensación de pérdida de control.
En estos episodios no hay conductas para compensar, como vomitar o hacer ejercicio en exceso.
Suelen ocurrir al menos una vez por semana durante tres meses.
Los atracones pueden causar mucho malestar emocional y la sensación de no poder parar de comer.
Son más comunes en niñas y adolescentes mujeres y pueden continuar en la adultez.
Los atracones pueden aumentar el riesgo de otros trastornos de la alimentación (otros problemas serios con la comida) y se presentan con frecuencia en personas con obesidad.
Las causas de los atracones en niños y adolescentes no se entienden por completo. Atracón significa comer mucho en poco tiempo y sentir que no puede parar. Sin embargo, se han identificado varios factores que podrían influir:
- Factores de conducta: Comer para afrontar emociones o situaciones sociales, saltarse comidas con regularidad, picar con frecuencia, antojos de dulces y comer a escondidas.
- Estado nutricional: Tener sobrepeso u obesidad.
- Factores psicológicos: Tener depresión, sentirse inconforme con el propio cuerpo, sentirse estresado o ansioso, tener baja autoestima, tener dificultad para reconocer o entender las señales del cuerpo (como hambre o saciedad) y estar influido por normas sociales sobre la imagen corporal.
- Factores del entorno: Sufrir burlas o críticas sobre el peso por parte de amistades, familiares u otras personas.
Los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Edad: El trastorno por atracones puede presentarse a cualquier edad, pero a menudo empieza en la adolescencia temprana o tardía.
- Antecedentes personales y familiares: Entornos familiares que fomentan una relación negativa con la comida pueden aumentar el riesgo.
- Otros trastornos de la alimentación: Las personas que han tenido o tienen otro trastorno de la alimentación, como anorexia o bulimia, corren más riesgo.
Los factores de riesgo modificables se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Entorno social: El enfoque en la forma del cuerpo, la apariencia y el peso en los medios, incluidas las redes sociales, puede provocar el trastorno por atracones en niños y adolescentes.
- Problemas de salud mental: El estrés, la ansiedad, la ira, la depresión y otras condiciones de salud mental pueden aumentar el riesgo.
Es importante saber que estos factores pueden interactuar entre sí y que cada persona es diferente. Consultar con profesionales de la salud puede brindar orientación personalizada para manejar los atracones en niños y adolescentes.
Recuerde consultar con su profesional de la salud sobre cualquier inquietud o pregunta que tenga acerca de los atracones en niños y adolescentes.
Los síntomas iniciales más comunes de los atracones de comida en niños y adolescentes incluyen:
- Comer cantidades inusualmente grandes de comida con rapidez, a escondidas y hasta sentirse con el estómago demasiado lleno
- Sentir que no tiene control durante los atracones
- Sentir malestar, como vergüenza, asco o culpa, al pensar en este comportamiento
Cuando los atracones avanzan o se vuelven más graves en niños y adolescentes, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:
- Aumento de la frecuencia y la intensidad de los atracones
- Malestar emocional más intenso relacionado con los atracones
- Hacer dietas con frecuencia o tratar de comer muy poco entre los atracones
- Preocuparse mucho por el peso, la forma del cuerpo y la apariencia
- Aparición de otros problemas de salud mental, como depresión o ansiedad
- Cambios en el peso y en la cantidad de grasa y músculo del cuerpo
Es importante saber que estos síntomas varían de una persona a otra. No todas las personas con atracones tendrán todos los síntomas. Si sospecha que su hijo o adolescente podría estar teniendo dificultades con los atracones de comida, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.
Para diagnosticar los atracones en niños y adolescentes, se suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Children's Eating Disorder Examination‑Questionnaire (Ch‑EDEQ): Es un cuestionario que la persona responde por sí misma. Evalúa varios tipos de conducta alimentaria y los pensamientos y emociones relacionados con los trastornos de la alimentación. Tiene 22 preguntas y se puede usar a partir de los 8 años.
Para saber la etapa o la gravedad de los atracones en niños y adolescentes, también pueden usarse:
- Binge Eating Scale (BES): Es una prueba de detección muy usada para medir qué tan graves son los atracones. Las personas eligen respuestas que reflejan lo que han vivido, y la puntuación ayuda a determinar la gravedad.
- Eating Disorder Examination‑Questionnaire (EDE‑Q): Este cuestionario ayuda a entender mejor la gravedad y la naturaleza de los atracones y de los pensamientos relacionados.
- Evaluación clínica: Se usa una entrevista semiestructurada llamada Eating Disorder Examination (EDE) para evaluar las conductas y los pensamientos sobre la alimentación. Revisa con qué frecuencia hay episodios de atracones, conductas de purga o de compensación (por ejemplo, vomitar a propósito) y pérdida de control al comer.
Estas pruebas ayudan a los profesionales de la salud a diagnosticar el trastorno por atracones en niños y adolescentes y a determinar su etapa o gravedad. Recuerde consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y recomendaciones de tratamiento adecuadas.
Las metas del tratamiento de los atracones en niños y adolescentes son:
- Modificar los hábitos de alimentación, actividad física y sueño: Manejar las emociones y los pensamientos negativos haciendo cambios positivos en las rutinas de comida, ejercicio y sueño puede ayudar a reducir los episodios de atracón.
- Mejorar el ambiente familiar: La terapia basada en la familia puede ayudar a corregir hábitos de alimentación poco saludables y crear un hogar de apoyo y saludable.
- Ofrecer un tratamiento multidisciplinario: Un equipo de especialistas —psiquiatras, pediatras, personal de enfermería, terapeutas, nutricionistas/dietistas, asesores de salud y expertos en ejercicio— trabaja en conjunto para brindar un tratamiento eficaz.
Tratamientos recomendados para los atracones en niños y adolescentes:
Terapia:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Explora la relación entre pensamientos, sentimientos y patrones de alimentación para crear estrategias de cambio de conducta.
- Terapia dialéctico-conductual (TDC): Se enfoca en regular las emociones y mejorar las habilidades interpersonales.
- Psicoterapia interpersonal: Atiende problemas en las relaciones que pueden contribuir a los atracones.
- Terapia conductual para el control del peso: Se enfoca en cambiar conductas relacionadas con el manejo del peso.
Medicamentos:
- Antidepresivos: Pueden ayudar a reducir los episodios de atracón al actuar sobre sustancias del cerebro que regulan el estado de ánimo y el apetito.
- Antiepilépticos: Algunos medicamentos antiepilépticos han mostrado ayudar a reducir las conductas de atracón.
- Estimulantes: Ciertos medicamentos estimulantes pueden ayudar a controlar los atracones, aunque se necesita más investigación para conocer sus efectos a largo plazo. Es importante recordar que un profesional de la salud debe recetar cualquier medicamento, ya que la dosis puede variar según cada persona.
Es importante recordar que los planes de tratamiento pueden variar según cada persona. Consultar con un profesional de la salud es clave para recibir orientación y recomendaciones personalizadas.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores, por lo que es esencial consultar con su profesional de la salud sobre la dosis en su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios; lo mejor es hablar con su profesional de la salud o leer la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.