Sobre los atracones de comida

Descripción general

Un atracón es cuando una persona come mucha comida en poco tiempo y siente que pierde el control al comer.

Se caracteriza por episodios frecuentes de comer sin control, a menudo con cantidades excesivas de comida. Puede acompañarse de vergüenza, angustia y culpa.

Este comportamiento es diferente de comer de más de vez en cuando. Se vuelve un trastorno cuando pasa de forma regular y afecta la salud mental o física.

Para diagnosticar el trastorno por atracón, la persona debe tener episodios de atracón al menos una vez por semana durante tres meses.

El trastorno por atracón puede afectar a personas de todas las edades, incluidas niñas, niños y personas mayores.

Causas y factores de riesgo

Las causas principales de los atracones de comida aún no se entienden por completo. Sin embargo, se han identificado varios factores que pueden contribuir al desarrollo de los atracones:

  • Factores biológicos: Ciertas sustancias químicas del cerebro, como la dopamina y la serotonina, ayudan a regular el apetito y cuánto comemos. Los desequilibrios en estas sustancias pueden contribuir a los atracones.
  • Factores psicológicos: Los atracones suelen estar relacionados con problemas emocionales y psicológicos, como depresión, ansiedad, estrés y baja autoestima. Estos factores pueden provocar episodios de comer en exceso como forma de afrontar emociones negativas.
  • Factores del entorno: Las presiones sociales sobre la forma del cuerpo, la apariencia y el peso pueden contribuir a los atracones. Además, una historia de burlas o críticas sobre el cuerpo, o relaciones negativas con la comida dentro de la familia o el entorno social, puede aumentar el riesgo.

Los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: El trastorno por atracones puede presentarse a cualquier edad, pero a menudo comienza al final de la adolescencia o a principios de los 20 años.
  • Antecedentes personales y familiares: Entornos familiares que fomentan una relación negativa con la comida pueden aumentar el riesgo.
  • Otros trastornos de la alimentación: Las personas que han tenido o tienen otro trastorno de la alimentación, como anorexia o bulimia, corren un riesgo mayor.

Los factores de riesgo modificables se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Entorno social: El énfasis en la forma del cuerpo, la apariencia y el peso en los medios, incluidas las redes sociales, puede provocar el trastorno por atracones.
  • Hacer dieta: Las mujeres que hacen dieta tienen un riesgo mayor en comparación con las que no hacen dieta.
  • Problemas de salud mental: El estrés, la ansiedad, la ira, la depresión y otras condiciones de salud mental pueden aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que una persona desarrolle el trastorno por atracones. Solo indican una probabilidad mayor. Si sospecha que puede tener trastorno por atracones o le preocupan sus factores de riesgo, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y la orientación adecuada.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del trastorno por atracón (episodios de comer grandes cantidades de comida en poco tiempo y sentir pérdida de control) incluyen:

  • Comer cantidades muy grandes de comida en poco tiempo
  • Sentir que no puede controlar lo que come durante los episodios
  • Comer hasta tener una sensación de llenura incómoda
  • Comer a solas o en secreto para evitar vergüenza
  • Sentir angustia, vergüenza o culpa por comer

A medida que el trastorno por atracón progresa o se vuelve más grave, pueden aparecer otros síntomas. Estos pueden incluir:

  • Episodios repetidos de atracones
  • Comer muy rápido
  • Comer grandes cantidades aun sin sentir hambre
  • Intentar ocultar las conductas de atracón
  • Sentir mucho rechazo personal, mucha tristeza o mucha culpa después de un atracón

Es importante saber que estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si sospecha que usted o alguien que conoce podría tener trastorno por atracón, es esencial consultar a un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y conocer las opciones de tratamiento adecuadas.

Diagnóstico

Para diagnosticar y determinar la etapa o la gravedad de los atracones, los profesionales de la salud pueden usar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Herramientas de detección: The Binge Eating Scale (BES) es una herramienta común para medir qué tan graves son los atracones. La persona elige respuestas que reflejan sus experiencias. Su puntaje ayuda a definir la gravedad.
  • Cuestionarios: The Yale Food Addiction Scale (YFAS) es un cuestionario que la misma persona contesta. Identifica síntomas de “adicción a la comida” según criterios de dependencia de sustancias. Ayuda a detectar si hay adicción a la comida y qué tan grave es.
  • Entrevistas semiestructuradas: The Eating Disorder Examination (EDE) es una entrevista semiestructurada para evaluar conductas y pensamientos relacionados con los trastornos de la alimentación. Incluye preguntas sobre episodios de atracón, conductas de purga (para deshacerse de la comida), conductas compensatorias y pérdida de control. The EDE puede dar información valiosa sobre la frecuencia y la gravedad de los episodios de atracón.
  • Medidas diagnósticas: The Structured Clinical Interview for Diagnostic Statistical Manual of Mental Disorders-5 (SCID-5) es una entrevista estandarizada que usan los profesionales para revisar si hay otras condiciones de salud mental que pueden estar presentes y que podrían afectar el diagnóstico o el tratamiento del trastorno por atracón.

Estos exámenes, pruebas y procedimientos se usan con frecuencia para diagnosticar los atracones y determinar su etapa o gravedad. Recuerde: es importante consultar con su profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el trastorno por atracón (episodios repetidos de comer mucho en poco tiempo con sensación de pérdida de control) son reducir los atracones, fomentar hábitos de alimentación positivos y apoyar una relación más saludable con la comida. Estas son las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:

  • Psicoterapia: La psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), la psicoterapia interpersonal (TPI) y la terapia dialéctica conductual (TDC), ayuda a trabajar las emociones y los problemas de fondo que contribuyen a los atracones. La terapia también ayuda a identificar desencadenantes (situaciones que los provocan), manejar las emociones y mejorar las habilidades para afrontar.
  • Medicamentos: En algunos casos, los médicos pueden recetar medicamentos para ayudar a manejar el trastorno por atracón. Los antidepresivos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), pueden ayudar a tratar problemas de salud mental como la depresión o la ansiedad que pueden contribuir a los atracones.
  • Consejería nutricional: Trabajar con un dietista registrado especializado en trastornos de la alimentación puede ayudarle a crear hábitos de alimentación más saludables y planes de comidas que usted pueda mantener. La consejería nutricional busca promover una alimentación equilibrada y consciente.
  • Cambios en los hábitos de salud: Hacer cambios en su estilo de vida, como hacer ejercicio con regularidad, practicar atención plena, mejorar sus hábitos de sueño y encontrar una red de apoyo, puede mejorar su bienestar y ayudar en su recuperación.

Es importante recordar que los planes de tratamiento pueden variar para cada persona. Consultar con un profesional de la salud es clave para recibir orientación y consejos personalizados.

La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.