Sobre la tricotilomanía (trastorno por arrancarse el cabello)
La tricotilomanía, también llamada trastorno por arrancarse el cabello, es un problema de salud mental en el que la persona siente un impulso fuerte de arrancarse su propio cabello. Se clasifica dentro de los trastornos obsesivo compulsivos (TOC) en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5.ª edición (DSM-5).
Las personas con tricotilomanía sienten cada vez más tensión, que disminuye cuando ceden a las ganas de arrancarse el cabello. Este trastorno puede causar pérdida de cabello visible en el cuero cabelludo o en la cara y producir malestar importante. Por lo general, comienza en la niñez o en la adolescencia. En la niñez afecta por igual a niños y niñas, y en la edad adulta se ve con más frecuencia en mujeres. Según encuestas, la tricotilomanía afecta a entre 6 y 35 de cada 1,000 estudiantes universitarios y a alrededor de 17 de cada 1,000 personas adultas.
Aunque aún no se conoce la causa exacta de este trastorno, los médicos han identificado factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de tener tricotilomanía (arrancarse el pelo). Estos factores se dividen en no modificables y modificables.
Factores de riesgo no modificables: no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Antecedentes familiares: Si una persona tiene un familiar de primer grado (como padre, madre, hermano o hermana) con tricotilomanía, es más probable que también la tenga. Esto sugiere que puede haber un componente genético.
Factores de riesgo modificables: se pueden influir o cambiar. Aunque se necesita más investigación, los médicos han señalado un posible factor modificable:
- Trauma en la infancia: Algunos estudios sugieren que quienes han vivido traumas en la infancia podrían tener más probabilidad de desarrollar tricotilomanía. Sin embargo, se necesita más investigación para entender bien esta relación.
Además de estos factores, los médicos también investigan cambios en la función o la química del cerebro que podrían contribuir a la tricotilomanía. Ciertos cambios en el cerebro pueden afectar la capacidad de controlar conductas impulsivas, como arrancarse el pelo.
Los síntomas de la tricotilomanía (trastorno de arrancarse el pelo) pueden variar según la etapa, la evolución o la gravedad del trastorno. A continuación se muestran los síntomas más comunes al inicio y otros que pueden aparecer en etapas posteriores o con mayor gravedad:
Síntomas tempranos más comunes de la tricotilomanía:
- Arrancarse, tirarse o torcerse el pelo repetidamente: Las personas con tricotilomanía suelen repetir la acción de sacarse el pelo. Puede pasar en cualquier parte del cuerpo con pelo, pero lo más común es en el cuero cabelludo.
- Pérdida de pelo visible: Al arrancarse el pelo una y otra vez, pueden aparecer zonas con calvas visibles en las áreas afectadas.
- Enrojecimiento o irritación en la piel donde nace el pelo: Arrancarse el pelo puede causar enrojecimiento o irritación en esa piel. Esto puede ser una señal visible de tricotilomanía.
Otros síntomas comunes que pueden aparecer en etapas posteriores, con la evolución o con mayor gravedad:
- Romper o arrancar mechones de pelo: En etapas más avanzadas, algunas personas rompen o arrancan mechones, no solo pelos sueltos.
- Morder, masticar o comer el pelo arrancado (tricofagia): Algunas personas con tricotilomanía muerden, mastican o incluso comen el pelo que se arrancan. Esta conducta se llama tricofagia y puede afectar la salud.
- Jugar con el pelo arrancado: Algunas personas frotan el pelo contra la cara o lo pasan por los labios. Esto puede darles alivio o placer.
- Sentir alivio, satisfacción o placer durante o después de arrancarse el pelo: Muchas personas sienten estas emociones al realizar el acto.
- Tensión o ansiedad antes de arrancarse el pelo: Antes de arrancarse el pelo, a menudo sienten tensión o ansiedad. Esto ocurre justo antes del acto.
- Intentos sin éxito de dejar de arrancarse el pelo o de hacerlo con menos frecuencia: A pesar de sus esfuerzos, les cuesta controlar este impulso.
- Pérdida de pelo, irritación, infección o cicatrices en las áreas afectadas: El acto de arrancarse el pelo puede causar más pérdida de pelo, irritación de la piel, infecciones por heridas abiertas y, con el tiempo, cicatrices.
Estos síntomas pueden variar de una persona a otra y no todas presentarán todos los síntomas. Si usted sospecha que usted o alguien que conoce puede tener tricotilomanía, busque ayuda de un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.
Para diagnosticar la tricotilomanía (arrancarse el cabello de forma repetitiva), los profesionales de la salud pueden hacer varios exámenes, pruebas y procedimientos. Estos incluyen:
- Entrevista médica: Un profesional de la salud hablará con la persona sobre sus síntomas, su historia clínica y cualquier inquietud relacionada. Hará preguntas para evaluar si hay arrancarse el cabello de forma repetida, el malestar que causa esta conducta y otros criterios para el diagnóstico.
- Evaluación de criterios diagnósticos: El profesional puede usar un conjunto de criterios para decidir si la persona cumple con el diagnóstico de tricotilomanía. Estos criterios pueden incluir: arrancarse el cabello repetidamente con pérdida de cabello; intentos de dejar de hacerlo o de reducirlo; malestar personal o dificultades en áreas de la vida por arrancarse el cabello; y que no haya motivos médicos ni de apariencia que expliquen el arrancarse el cabello.
- Examen físico: Se puede hacer un examen físico para descartar problemas médicos que puedan causar la pérdida de cabello o cambios en el cuero cabelludo.
- Evaluación psicológica: Un profesional de salud mental, como un psicólogo o un psiquiatra, puede hacer una evaluación para revisar su salud mental y su bienestar general. Esta evaluación puede incluir entrevistas y cuestionarios estandarizados para reunir información sobre los síntomas, la gravedad y el impacto en la vida diaria.
Para determinar la etapa o la gravedad de la tricotilomanía, se pueden usar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Evaluación de la gravedad de los síntomas: Los profesionales de la salud pueden usar escalas estandarizadas o cuestionarios para medir qué tan graves son los síntomas de tricotilomanía. Estas herramientas ayudan a conocer con qué frecuencia e intensidad la persona se arranca el cabello y el nivel de malestar que siente.
- Evaluación del funcionamiento: Se puede evaluar el impacto de la tricotilomanía en diferentes áreas de la vida diaria, como las relaciones sociales, el desempeño en el trabajo o la escuela y la calidad de vida. Esto se hace con entrevistas o con cuestionarios que la misma persona responde.
- Pruebas psicológicas: En algunos casos, se pueden hacer pruebas psicológicas para evaluar más a fondo el funcionamiento cognitivo (cómo piensa), el bienestar emocional y otros posibles trastornos que podrían contribuir a los síntomas de la tricotilomanía.
Es importante saber que estos exámenes y pruebas forman parte de una evaluación integral y deben realizarlos profesionales de la salud capacitados, con experiencia en trastornos de salud mental.
La tricotilomanía, también llamada trastorno de arrancarse el cabello, se puede tratar. Las metas del tratamiento son reducir o quitar las conductas de arrancarse el cabello, manejar síntomas emocionales o psicológicos, y mejorar su bienestar general. Las opciones de tratamiento incluyen:
- Terapia conductual: Es un enfoque común para la tricotilomanía. Algunas terapias conductuales que se usan con frecuencia son:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar qué provoca el jalón de cabello y enseña conductas alternativas para reemplazar el impulso de arrancarse el cabello. Se enfoca en cambiar pensamientos negativos y conductas relacionadas con la tricotilomanía.
- Entrenamiento en inversión del hábito (EIH): es una forma específica de la TCC con tres partes: conciencia, respuesta incompatible y apoyo social. Ayuda a reconocer la conducta y sus desencadenantes, elegir una acción para reemplazar el jalón de cabello, y buscar apoyo de sus seres queridos.
- Terapia de Aceptación y Compromiso (TAC): ha mostrado eficacia para reducir o detener los jalones de cabello. Se usa junto con la TCC o el EIH.
- Consejería de apoyo: La consejería individual o familiar puede ayudar a entender y manejar las emociones relacionadas con arrancarse el cabello. Ofrece un espacio seguro para explorar causas que pueden contribuir a la conducta y para crear estrategias de afrontamiento.
- Medicamentos: En algunos casos, el médico puede recetar medicamentos para ayudar a manejar los síntomas de la tricotilomanía, sobre todo si también hay ansiedad o trastornos del estado de ánimo. Algunos medicamentos que han mostrado cierta eficacia son:
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): se usan para tratar la ansiedad y la depresión. Pueden ayudar a reducir el impulso de arrancarse el cabello al regular la serotonina en el cerebro.
- N-acetilcisteína: este suplemento ha mostrado resultados prometedores al reducir los jalones de cabello porque influye en una sustancia química del cerebro llamada glutamato.
- Olanzapina, clomipramina, quetiapina: estos medicamentos antipsicóticos también se han usado en algunos casos para manejar los síntomas de la tricotilomanía, pero se necesita más investigación para entender bien su eficacia.
Es importante saber que el tratamiento debe personalizarse según las necesidades de cada persona y puede incluir una combinación de terapias y medicamentos. La intervención temprana y un enfoque integral pueden mejorar mucho el control de la tricotilomanía. Buscar apoyo de profesionales de salud mental es clave para encontrar el plan de tratamiento más efectivo para usted o para su hijo o hija.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte a su profesional de la salud sobre la dosis en su caso. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.