Sobre la ansiedad social en niños
La ansiedad social en la niñez es un problema de salud mental común. Se caracteriza por un miedo intenso a que otras personas les evalúen en situaciones sociales. Se debe al miedo a ser juzgado, a pasar vergüenza o a ser humillado en situaciones sociales. Cuando la ansiedad social alcanza un nivel que afecta el funcionamiento y la comunicación diaria del niño, se clasifica como trastorno de ansiedad social (TAS).
Los niños con ansiedad social pueden sentir ansiedad constante en varias situaciones sociales. Esto incluye tener mucho cuidado al tratar con personas desconocidas y miedo de enfrentar situaciones nuevas o poco conocidas. La ansiedad social es más frecuente al inicio y a la mitad de la adolescencia. Puede afectar mucho la salud mental y el bienestar general del niño. Factores como la genética, la forma en que los niños procesan la información, los estilos de crianza y las relaciones dentro de la familia pueden influir en el desarrollo de la ansiedad social en la niñez.
Las causas de la ansiedad social en la infancia no se conocen por completo. Sin embargo, las investigaciones sugieren que se desarrolla por una combinación de factores genéticos y del ambiente.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Genética: La ansiedad social puede presentarse en varias personas de la misma familia, lo que sugiere un componente genético.
- Sexo: Es más común en niñas que en niños.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Estilos de crianza: Una crianza sobreprotectora puede aumentar el riesgo de ansiedad social en un niño o una niña.
- Sucesos de vida adversos: Sucesos estresantes o traumáticos, como abuso, violencia o la muerte de un ser querido, pueden aumentar el riesgo.
- Acoso y rechazo: Experiencias previas de acoso escolar (bullying), humillación o rechazo también pueden contribuir a la ansiedad social.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que un niño desarrolle ansiedad social. Otros factores individuales y del entorno también pueden influir. Si usted sospecha que su hijo o su hija podría tener ansiedad social, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y estrategias de manejo adecuadas.
Los síntomas tempranos más comunes de la ansiedad social en niños pueden incluir:
- Miedo a ser rechazado y sentirse avergonzado frente a otros
- Preocupación excesiva por lo que otras personas piensan o dicen de ellos
- Ansiedad y nerviosismo en situaciones sociales con adultos u otros niños
- Miedo a hablar con otras personas, conocer gente nueva o estar frente a otros
A medida que la ansiedad social avanza o se vuelve más intensa, los niños pueden tener síntomas adicionales como:
- Temblores, sudoración, enrojecimiento de la cara o sensación de falta de aire en situaciones sociales
- Evitar todas las situaciones sociales, incluso la escuela
- Aferrarse a sus padres o seres queridos durante eventos sociales o cuando están fuera de casa
- Estar extremadamente callado o en silencio, en especial cuando alguien les habla
- Miedo a hablar en público o a presentarse, como tocar o actuar frente a otros
- Preocupación por su apariencia
Es importante saber que los síntomas varían de un niño a otro, y no todos tendrán los mismos. Si sospecha que su hijo puede tener ansiedad social, consulte con un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
Exámenes, pruebas y procedimientos que se usan con frecuencia para diagnosticar la ansiedad social en niños incluyen:
- Evaluación psicológica: Se puede hacer con varias pruebas (baterías de pruebas) o con entrevistas clínicas.
- Pruebas de detección: Los cuestionarios Screen for Child Anxiety Related Emotional Disorders (SCARED) y Screen for Social Phobia and Anxiety Inventory for Children (SPAIK) se usan con frecuencia para identificar síntomas de ansiedad social en niños.
- Entrevistas diagnósticas: Entrevistas diagnósticas semiestructuradas basadas en los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), como Anxiety Disorder Interview Schedule for DSM-5 (ADIS) y Kiddie Schedule of Affective Disorders and Schizophrenia (KSADS), se usan para evaluar los trastornos de ansiedad y otros problemas relacionados.
Exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para determinar el grado o la intensidad de la ansiedad social en niños pueden incluir:
- Social Performance Rating Scale: Esta escala evalúa señales de ansiedad durante una presentación social grabada en video. Revisa la mirada, la calidad de la voz, la duración, la incomodidad y la fluidez de la conversación.
- Escalas que completan la madre o el padre y el niño: La Revised Child Anxiety and Depression Scale (RCADS) es un cuestionario que evalúa síntomas de varios trastornos de ansiedad, incluido el trastorno de ansiedad social. Puede ofrecer más información sobre la intensidad de los síntomas de ansiedad social.
Es importante saber que un profesional de la salud debe hacer una evaluación integral para diagnosticar y determinar la intensidad de la ansiedad social en niños. Tendrá en cuenta varios factores y puede usar una combinación de estos exámenes, pruebas y procedimientos.
Los objetivos del tratamiento de la ansiedad social en niñas y niños son reducir los síntomas de ansiedad y mejorar su capacidad para participar en situaciones sociales. Estos son algunos tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): La TCC se considera el tratamiento principal para el trastorno de ansiedad social en la infancia. Incluye varias técnicas para tratar los síntomas, como terapia de exposición (enfrentarse poco a poco a lo que causa ansiedad), relajación aplicada (técnicas para calmar el cuerpo), reestructuración cognitiva (ayuda para cambiar pensamientos negativos por otros más positivos o realistas) y entrenamiento en habilidades sociales. La TCC busca cambiar conductas poco saludables y pensamientos automáticos negativos, y fomentar respuestas más sanas y creencias más positivas sobre sí.
- Participación de madres, padres o cuidadores: La TCC para niñas y niños con ansiedad social suele incluir sesiones para madres, padres o cuidadores. Esto les ayuda a aprender manejo de la ansiedad, comunicación y solución de problemas para apoyar el progreso de su hijo o hija.
- Psicoeducación: Brindar psicoeducación (información clara sobre el trastorno y cómo manejarlo) a madres, padres y pacientes es una parte importante del tratamiento. Ayuda a comprender mejor el trastorno de ansiedad social y el trastorno del espectro autista (TEA), reduce exigencias poco realistas hacia el niño o la niña y crea niveles de apoyo más adecuados.
- Terapia individual o grupal: La TCC puede ofrecerse de forma individual o en sesiones grupales, según las necesidades y preferencias del niño o la niña. Las sesiones grupales ofrecen oportunidades para practicar y usar las habilidades en un entorno natural.
- Tratamiento personalizado: Algunos estudios sugieren que ofrecer un tratamiento personalizado puede dar mejores resultados en niñas y niños con trastorno de ansiedad social. Identificar los factores relacionados con el éxito o el fracaso del tratamiento puede ayudar a mejorar los resultados.
- Medicamentos: Se pueden recetar inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS). Los ISRS ayudan a equilibrar los niveles de serotonina en el cerebro, lo que puede reducir la ansiedad y mejorar el estado de ánimo.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.