Acerca de la ansiedad social
El trastorno de ansiedad social, también llamado fobia social, es un problema de salud mental. Se caracteriza por un miedo persistente a situaciones sociales o a tener que actuar frente a otras personas. Quienes lo tienen temen ser observados o juzgados por los demás. Les preocupa hacer algo que les cause vergüenza o humillación. Este miedo puede dificultar conversar con otras personas, conocer gente nueva y asistir a eventos sociales.
El trastorno de ansiedad social puede ser muy limitante y afectar muchas áreas de la vida, como el trabajo, la escuela y las relaciones. Es uno de los trastornos de ansiedad más comunes. Afecta a 12 de cada 100 personas en Estados Unidos a lo largo de su vida. Es más que timidez y puede causar mucho malestar emocional. Los síntomas pueden incluir miedo a pasar vergüenza, dificultad para mantener contacto visual, sonrojarse, temblores, sudoración y evitar situaciones sociales.
El trastorno de ansiedad social (también llamado fobia social) es una condición compleja con varias causas y factores de riesgo.
Causas de la ansiedad social:
- Factores genéticos: Las investigaciones sugieren que los trastornos de ansiedad, incluida la ansiedad social, pueden presentarse en varias personas de una misma familia. Esto indica un posible componente genético.
- Factores ambientales: Sucesos estresantes o traumáticos, como abuso, violencia, la muerte de un ser querido o una enfermedad prolongada, pueden aumentar el riesgo de desarrollar un trastorno de ansiedad. Experiencias previas de acoso, humillación o rechazo también pueden contribuir a la ansiedad social.
- Estilos de crianza: La crianza sobreprotectora se ha relacionado con un mayor riesgo de ansiedad social en la niñez. Este estilo de crianza puede llevar a dependencia y falta de confianza en adolescentes.
Los factores de riesgo no modificables de la ansiedad social no se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:
- Sexo: El trastorno de ansiedad social es más común en mujeres que en hombres.
- Edad: Aunque la ansiedad social suele empezar temprano, durante la adolescencia, puede afectar a personas de todas las edades.
- Antecedentes de depresión: Tener antecedentes de depresión también puede aumentar el riesgo de desarrollar ansiedad social.
Los factores de riesgo modificables de la ansiedad social se pueden influir o cambiar. Incluyen:
- Uso de redes sociales: Algunos estudios sugieren que usar demasiado las redes sociales puede desencadenar ansiedad social. Estas plataformas facilitan la comparación social y pueden llevar a mala salud mental y a sentirse insatisfecho con la vida en adultos jóvenes.
- Capacidad de comunicación: Las dificultades en la comunicación interpersonal pueden contribuir a la ansiedad social. Esto incluye tanto la comunicación en línea en redes sociales como las interacciones cara a cara.
- Experiencias sociales negativas previas: Experiencias como el acoso escolar o el ciberacoso se han asociado con niveles más altos de ansiedad social.
- Apoyo social: Contar con una red sólida de relaciones de apoyo puede ayudar a reducir el riesgo.
- Nivel educativo: Niveles educativos más bajos se han asociado con un mayor riesgo de ansiedad social. El acceso a una educación de calidad y a oportunidades de aprendizaje puede ayudar a reducir este riesgo.
- Residencia: Vivir en zonas rurales se ha identificado como un factor de riesgo modificable para la fobia social. Mejorar el acceso a recursos de salud mental y apoyo en las comunidades rurales puede ayudar a reducir el riesgo.
El trastorno de ansiedad social puede causar muchos síntomas en el cuerpo y en la mente. Los síntomas cambian según la gravedad del problema y el tiempo que la persona lo ha tenido. Estos son algunos síntomas comunes:
Síntomas iniciales:
- Ponerse rojo de la cara, sudoración, temblores
- Náuseas
- Latidos del corazón acelerados
- Quedarse en blanco
- Ataques de pánico (episodios repentinos de miedo intenso) o sensación de pánico
- Miedo a sentir ansiedad o a parecer nervioso frente a otras personas
- Miedo intenso a que los demás lo juzguen
- Temor o angustia en situaciones sociales, sobre todo con personas desconocidas
- Sentirse cohibido, avergonzado o torpe frente a otros
- Dificultad para hablar o para mirar a los ojos
- Evitar situaciones que pueden causar ansiedad
Síntomas en etapas posteriores o de mayor gravedad:
- Postura corporal rígida y hablar en voz muy baja
- Ser muy sensible a las críticas y hablarse a sí mismo de forma negativa
- Autoestima baja
- Dificultad para hacer o mantener contacto visual
- Evitar situaciones sociales y a personas que no conoce, aunque desee relacionarse
- Miedo a pasar vergüenza en público
- Preocupación constante por situaciones sociales cotidianas
- Darle vueltas una y otra vez a las interacciones sociales y enfocarse en supuestos errores
En casos graves o crónicos, el trastorno de ansiedad social puede llevar a otros problemas, como depresión o trastornos por consumo de sustancias (por ejemplo, alcohol u otras drogas). También puede afectar mucho la vida diaria, como la escuela, el trabajo y las relaciones. Sin tratamiento, la persona puede no alcanzar su máximo potencial en la escuela o el trabajo, porque puede evitar participar en tareas en grupo, hablar frente a grupos o buscar ascensos.
Para diagnosticar el trastorno de ansiedad social, los médicos suelen usar una combinación de exámenes, pruebas y procedimientos. Estos pueden incluir:
- Examen físico: El médico puede hacer un examen físico para descartar otros problemas de salud que puedan causar o contribuir a los síntomas de ansiedad social.
- Pruebas de laboratorio: En algunos casos, el médico puede pedir pruebas de laboratorio para revisar la salud general de la persona y descartar afecciones médicas que puedan imitar o empeorar los síntomas de ansiedad social.
- Evaluación de salud mental: El médico puede remitir a la persona con un profesional de salud mental, como un psicólogo o un psiquiatra, para una evaluación completa. Esta evaluación incluye hablar sobre los síntomas, los antecedentes médicos y las experiencias personales relacionadas con la ansiedad social.
- Criterios diagnósticos: Los profesionales de salud mental usan el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, quinta edición (DSM-5), para diagnosticar afecciones de salud mental, incluido el trastorno de ansiedad social. El DSM-5 describe criterios específicos que se deben cumplir para hacer un diagnóstico formal de este trastorno.
Para determinar la etapa o la gravedad del trastorno de ansiedad social, pueden usarse exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Evaluaciones médicas: Evaluaciones como la Social Phobia Scale y la Post-Event Rumination Scale pueden ayudar a conocer la gravedad de los síntomas de ansiedad social que presenta una persona.
- Cuestionarios y escalas: Se usan varios cuestionarios y escalas para evaluar distintos aspectos del trastorno de ansiedad social. Dan más información sobre los síntomas, las conductas de evitación, el nivel de depresión y la calidad de vida en general. Estos pueden incluir:
- Liebowitz Social Anxiety Scale (LSAS)
- Brief Fear of Negative Evaluation Scale (BFNE)
- Social Avoidance and Distress Scale (SADS)
- Personal Attitude Scale-II (PAS)
- Outcome Probability Questionnaire (OPQ)
- Outcome Cost Questionnaire (OCQ)
- Beck Depression Inventory (BDI)
- Quality of Life Inventory (QOLI)
Las metas del tratamiento para la ansiedad social son ayudar a las personas a manejar sus síntomas, ganar confianza y superar su ansiedad. Las opciones de tratamiento incluyen:
Psicoterapia:
- Terapia cognitivo-conductual (TCC): Es un tratamiento común y eficaz para el trastorno de ansiedad social. La TCC ayuda a reconocer y cambiar pensamientos o creencias negativas sobre situaciones sociales. También se enfoca en cambiar conductas o reacciones ante situaciones que provocan ansiedad.
- Terapia de exposición: Consiste en enfrentar, poco a poco, las situaciones sociales que causan miedo, con la guía de un terapeuta y en un ambiente seguro. La meta es que la persona enfrente sus miedos y aprenda que puede manejar estas situaciones sin ansiedad muy intensa.
- Terapia Gestalt: Se ha visto que es eficaz para reducir la ansiedad en niños de primaria. Se enfoca en la persona como un todo y ayuda a tomar más conciencia de sus pensamientos, sentimientos y conductas en el momento presente.
- Terapia para el trauma: Las personas que tienen ansiedad social por una experiencia traumática pueden beneficiarse de esta terapia. Puede incluir TCC centrada en el trauma y desensibilización y reprocesamiento por movimientos oculares (EMDR), una terapia que usa movimientos de los ojos. Estas terapias ayudan a trabajar con los recuerdos que causan la fobia social.
Medicamentos:
- Antidepresivos: Ciertos tipos, como los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), se pueden recetar para manejar los síntomas del trastorno de ansiedad social. Actúan al equilibrar sustancias químicas en el cerebro que afectan el estado de ánimo y la ansiedad.
- Medicamentos para la ansiedad: Las benzodiacepinas y los bloqueadores beta (también se usan para bajar la presión arterial) pueden ayudar a aliviar los síntomas de la ansiedad social. Pueden reducir síntomas físicos como latidos rápidos del corazón y temblores.
Otros tratamientos:
- Tratamientos complementarios y alternativos: Algunas personas encuentran alivio con estos enfoques. Pueden incluir técnicas de relajación como técnicas de concentración y ejercicios de respiración, yoga, meditación, actividad física o técnicas para aliviar el estrés.
Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar para cada persona. Los profesionales de la salud pueden recomendar una combinación de terapias o medicamentos según la intensidad de los síntomas y las necesidades de cada quien.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud para saber la dosis adecuada para su situación. Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.
La evolución natural de la ansiedad social varía según la persona. Sin tratamiento, los síntomas del trastorno de ansiedad social (ansiedad intensa en situaciones sociales) pueden seguir o incluso empeorar. Esto puede afectar mucho su trabajo y su vida social.
Complicaciones frecuentes del trastorno de ansiedad social:
- Baja autoestima: La ansiedad social puede hacer que usted se vea a sí mismo de forma negativa. El miedo a que otros lo juzguen puede llevar a sentirse menos y a dudar de usted mismo.
- Depresión: El trastorno de ansiedad social suele estar relacionado con la depresión. El miedo constante y evitar situaciones sociales pueden afectar su salud mental y causar tristeza y desesperanza.
- Consumo problemático de sustancias: Algunas personas usan alcohol u otras drogas para manejar los síntomas de ansiedad social. Esto puede empeorar su salud mental y causar más problemas.
- Ideas de suicidio: En casos graves, el trastorno de ansiedad social puede llevar a pensamientos de suicidio o de hacerse daño. Es muy importante tomar estos pensamientos en serio y buscar ayuda de inmediato si usted o alguien que conoce los tiene.
¿Necesita ayuda ahora?
Si usted, o alguien que conoce, puede estar en peligro o le preocupa su seguridad, llame al 911.
Si usted o alguien que conoce está pasando por dificultades o en crisis por ansiedad, depresión o ideas de suicidio, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988, o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros de crisis capacitados.