Acerca del trastorno de ansiedad por separación en niños

Descripción general

El trastorno de ansiedad por separación en la niñez ocurre cuando los bebés o niños pequeños sienten ansiedad y angustia muy intensas al separarse de sus cuidadores principales. Es diferente de la ansiedad por separación normal que la mayoría de los bebés y niños pequeños experimentan.

En los bebés, desde el nacimiento hasta 1 año, el trastorno puede incluir:

  • Aferrarse a los padres o cuidadores
  • Sentirse inquietos o asustados ante caras nuevas
  • Llanto muy intenso, sobre todo al separarse de un cuidador
  • Rechazar el consuelo de otras personas

En niños mayores de 1 año, puede incluir:

  • Miedo excesivo a separarse del hogar o la familia
  • Preocupación constante de que algo malo pase durante la separación
  • Negarse a ir a la escuela
  • Dificultad para dormir fuera de casa o cuando los cuidadores no están
  • Pesadillas relacionadas con la separación
  • Síntomas físicos como dolor de cabeza, náuseas o vómitos

Aunque la ansiedad por separación es parte normal del desarrollo infantil, el trastorno de ansiedad por separación implica ansiedad excesiva y persistente, mayor de lo esperado para la edad. Es importante que las familias y los cuidadores reconozcan estos síntomas y busquen apoyo adecuado si es necesario.

Causas y factores de riesgo

El trastorno de ansiedad por separación (ansiedad intensa cuando el bebé o niño se separa de su cuidador) en los bebés se debe principalmente al desarrollo de la permanencia del objeto. Esto ocurre cuando los bebés empiezan a entender que las personas y los objetos siguen existiendo aunque no los vean. La falta de comprensión del tiempo y la incertidumbre sobre cuándo volverá su cuidador pueden causar miedo e inquietud.

En los niños mayores de 1 año, el trastorno de ansiedad por separación puede deberse a una combinación de tendencia heredada (predisposición genética), factores del entorno y eventos de la vida.

Factores de riesgo no modificables del trastorno de ansiedad por separación en los niños

No se pueden cambiar ni controlar. Incluyen:

  • Edad: La ansiedad por separación suele presentarse entre los 6 y 12 meses, cuando se desarrolla la permanencia del objeto.
  • Etapa del desarrollo: A medida que los niños se vuelven más independientes en la etapa de niño pequeño, pueden pasar por otra fase de ansiedad por separación.

Factores de riesgo modificables del trastorno de ansiedad por separación en los niños

Se pueden influir o cambiar. Incluyen:

  • Cambios en el entorno: Mudarse de casa o estar en un lugar de cuidado infantil que no conoce puede provocar o empeorar la ansiedad por separación.
  • Cambios en los cuidadores: La llegada de un nuevo hermano, un nuevo cuidador o ausencias largas del cuidador pueden contribuir a la ansiedad por separación.
  • Estrés y estado emocional: Los bebés pueden percibir el estrés o el cansancio de su cuidador, lo que aumenta la ansiedad.

Es importante saber que los estilos de crianza también pueden influir en el desarrollo del trastorno de ansiedad por separación. Sin embargo, se necesita más investigación para entender bien las causas y los factores de riesgo de esta afección.

Síntomas

Síntomas comunes del trastorno de ansiedad por separación en bebés:

  • Se aferra a sus padres o cuidadores
  • Angustia al ver personas que no conoce
  • Llanto muy intenso, sobre todo al separarse de su cuidador o cuidadora
  • No se deja consolar por otras personas
  • Se niega a dormir solo o sin su cuidador o cuidadora

En niñas y niños mayores de un año, los síntomas comunes incluyen:

  • Se niega a hacer actividades que requieren separarse de sus padres o cuidadores
  • Malestares físicos, como dolor de cabeza o vómitos
  • Berrinches muy intensos, a veces violentos
  • Se niega a ir a la escuela
  • Bajo rendimiento escolar
  • Dificultad para relacionarse de forma saludable con otros niños y niñas
  • Se niega a dormir solo o sin su cuidador o cuidadora
  • Pesadillas

Si el trastorno se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:

  • Dificultad para dormir
  • Se niega a quedarse solo, incluso en su propia habitación
  • Miedo muy intenso a que algo les pase a sus seres queridos
  • Dificultad para separarse de sus padres o cuidadores, incluso por poco tiempo
  • Síntomas físicos cuando está lejos de su casa o de sus seres queridos

Es importante saber que estos síntomas deben estar presentes por al menos 4 semanas y no estar relacionados con un evento específico (por ejemplo, una enfermedad o lesión de un cuidador o cuidadora) para considerarse ansiedad por separación. Si sospecha que su hijo o hija puede tener trastorno de ansiedad por separación, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y el tratamiento adecuado.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno de ansiedad por separación en niños, los médicos suelen usar una combinación de evaluaciones médicas y observaciones. Estas son las pruebas y procedimientos más comunes:

  • Entrevistas: Los médicos hablarán con los padres o cuidadores para reunir información sobre los síntomas, las conductas y el desarrollo del niño.
  • Criterios de diagnóstico: El médico evaluará si el niño cumple con los criterios del trastorno de ansiedad por separación. Esto incluye miedo o angustia continua y muy intensa cuando se separa de su cuidador principal.
  • Observación: Los médicos pueden observar la conducta del niño al separarlo de su cuidador para valorar su nivel de angustia y ansiedad.

Puede que no hagan falta más exámenes o pruebas. En su lugar, los médicos se basan en evaluaciones médicas y en observaciones continuas de cómo el trastorno afecta las interacciones sociales del niño, su desempeño escolar y su bienestar emocional en general. También pueden considerar la duración (cuánto tiempo han durado los síntomas) y la intensidad (qué tan graves son) al hacer su evaluación.

Recuerde: el diagnóstico y la evaluación del trastorno de ansiedad por separación en niños deben hacerlos profesionales de la salud o de salud mental con capacitación.

Opciones de tratamiento

Los objetivos del tratamiento del trastorno de ansiedad por separación en niños incluyen:

  • Reducir la ansiedad: el objetivo principal es aliviar la ansiedad y el malestar del niño o la niña cuando se separa de su cuidador principal.

Tratamientos recomendados para el trastorno de ansiedad por separación en bebés:

  • Crear un apego seguro: brindar cuidados constantes y tranquilidad al bebé para reducir el estrés.
  • Separación gradual: periodos cortos de separación, con un cuidador de confianza, ayudan al bebé a adaptarse poco a poco a estar lejos de su cuidador principal.
  • Técnicas de consuelo: las personas cuidadoras pueden usar estrategias como palabras calmantes, objetos familiares o rutinas para que el bebé se sienta seguro.

Tratamientos recomendados para el trastorno de ansiedad por separación en niños:

  • Terapia de Interacción entre Padres e Hijos (PCIT): esta terapia es principalmente para niños en edad preescolar (por lo general de 2 a 7 años) y se enfoca en mejorar la relación entre padres e hijos y en enseñar a los padres cómo interactuar con sus bebés de una manera más saludable. Destaca el trato cariñoso, la atención y los elogios para fortalecer la sensación de seguridad del niño o la niña.
  • Terapia cognitivo-conductual (TCC): ayuda a identificar y cuestionar los pensamientos y conductas ansiosas del niño o la niña. Busca enseñar técnicas para manejar la ansiedad, como respiración profunda y relajación.
  • Medicamentos: en algunos casos, los profesionales de la salud pueden recetar medicamentos para ayudar a manejar síntomas graves del trastorno de ansiedad por separación en niños. Es esencial hablar de esto con un profesional de la salud.

Cada enfoque terapéutico ayuda a lograr los objetivos del tratamiento al abordar la ansiedad de base y ayudar al niño o la niña a desarrollar una sensación de seguridad y habilidades para afrontarla. La participación de los padres es clave en todos los métodos para apoyar el bienestar emocional del bebé. Recuerde: siempre consulte con un profesional de la salud antes de considerar cualquier tratamiento o medicamento específico para un bebé o un niño pequeño.