Sobre el trastorno obsesivo-compulsivo en adolescentes

Descripción general

El trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) es una afección de salud mental común en adolescentes. Se caracteriza por pensamientos que no se pueden controlar y se repiten (obsesiones) y por conductas o actos que la persona siente que debe repetir una y otra vez (compulsiones). Estas obsesiones y compulsiones pueden interferir mucho en la vida diaria y las actividades de un adolescente.

En los adolescentes, el TOC suele presentarse como pensamientos angustiantes que se meten en la mente sin querer y llevan a acciones o rituales repetitivos que la persona no desea. Los síntomas del TOC por lo general empiezan en la niñez o la adolescencia. Es raro que el TOC aparezca por primera vez después de los 40 años.

El TOC se considera un trastorno de ansiedad y puede afectar mucho la calidad de vida y el bienestar general de un adolescente. Si sospecha que su adolescente podría estar presentando síntomas de TOC, busque ayuda profesional para obtener un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Causas y factores de riesgo

Las causas biológicas del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en adolescentes no se entienden por completo. Sin embargo, la investigación sugiere que tanto los factores genéticos como los ambientales influyen en el desarrollo del TOC. Algunas posibles causas biológicas incluyen:

  • Factores genéticos: Los estudios con gemelos muestran que la genética aporta entre 45 y 65 de cada 100 de las diferencias en los síntomas de TOC en jóvenes. Los genes y sus variaciones específicas aún se están estudiando.
  • Diferencias en el cerebro: Los estudios de imágenes han encontrado diferencias en ciertas partes del cerebro en personas con TOC. Se han vinculado cambios en el circuito cortico-estriado-tálamo-cortical (conocido en inglés como CSTC), una parte del cerebro que ayuda a controlar el movimiento y la conducta. Esto sugiere cambios en cómo trabajan juntos los sentidos y el movimiento, el pensamiento (cognición), las emociones (ámbito afectivo) y la motivación.

Los factores de riesgo no modificables del TOC en adolescentes no se pueden cambiar ni controlar. Esto incluye:

  • Antecedentes familiares: Tener un familiar de primer grado (como madre, padre o hermano o hermana) con TOC aumenta el riesgo de desarrollar el trastorno, sobre todo si ese familiar tuvo TOC en la niñez o la adolescencia.

Los factores de riesgo modificables del TOC en adolescentes sí se pueden influir o cambiar. Pueden incluir:

  • Estilos de crianza: La investigación sugiere que los adolescentes que enfrentan más hostilidad de sus padres, como en estilos de crianza autoritarios, tienen niveles más altos de ansiedad y síntomas obsesivo-compulsivos más graves.
  • Trauma en la infancia: El trauma en la infancia, como el maltrato infantil, se ha asociado con un mayor riesgo de desarrollar TOC y otros problemas psicológicos.

Es importante tener en cuenta que, aunque estos factores pueden contribuir al desarrollo del TOC en adolescentes, las experiencias y circunstancias individuales varían. Siempre es mejor que usted consulte con un profesional de la salud para una evaluación completa y consejos personalizados.

Síntomas

Los síntomas tempranos más comunes del trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en adolescentes incluyen:

  • Obsesiones con la simetría y el orden: pueden sentir una fuerte necesidad de que las cosas se sientan, se vean o suenen “como deben ser”.
  • Pensamientos intrusivos: pueden tener pensamientos que entran sin querer y no se van, como miedos a pensar o hacer algo malo.
  • Repetir ciertos actos: pueden sentir que deben repetir algunas acciones una y otra vez.

Cuando el TOC avanza o se vuelve más grave en adolescentes, pueden aparecer otros síntomas comunes, como:

  • Preocupaciones intrusivas: pueden tener miedos intrusivos sobre hacerse daño a sí mismos o a otras personas, y sentir necesidad de decirlo o confesar.
  • Restricciones para comer: puede haber restricciones al comer, como evitar ciertos alimentos o hacer rituales al comer.
  • Ansiedad, depresión e irritabilidad: pueden presentar ansiedad, cambios rápidos de ánimo, depresión e irritabilidad.
  • Dificultades de atención y aprendizaje: el TOC puede afectar la concentración y el aprendizaje.
  • Síntomas sensoriales y motores: pueden tener hipersensibilidad a los sonidos, la luz o la ropa, junto con mucha inquietud o movimiento y tics simples (movimientos o sonidos breves que no se pueden controlar).

Estos síntomas pueden variar de una persona a otra. Si usted sospecha que su hijo adolescente puede tener TOC, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para un diagnóstico preciso y opciones de tratamiento adecuadas.

Si usted o alguien que conoce tiene dificultades o está en crisis por ansiedad, depresión o pensamientos suicidas, hay ayuda disponible. Llame o envíe un mensaje de texto al 988 o chatee en 988lifeline.org/chat para conectarse con consejeros en crisis capacitados.

Diagnóstico

Para diagnosticar el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en adolescentes, se suelen realizar varias evaluaciones y pruebas:

  • Pruebas de detección de salud mental: Psicólogos clínicos hacen una evaluación completa con herramientas como la Mini-International Neuropsychiatric Interview for Children and Adolescents (MINI-KID) para detectar trastornos mentales, incluido el TOC.
  • Criterios diagnósticos: Un equipo de psicólogos, psiquiatras y personal de enfermería revisa la información reunida en entrevistas y cuestionarios para diagnosticar según la Clasificación Internacional de Enfermedades, 10.a revisión (CIE-10), y el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5.a edición (DSM-5).

Para determinar la etapa o gravedad del TOC en adolescentes, se pueden usar evaluaciones adicionales:

  • Escala Yale-Brown de Obsesiones y Compulsiones (Y-BOCS): Herramienta ampliamente aceptada para medir la gravedad. Incluye una entrevista con un profesional que evalúa el tiempo que ocupan las obsesiones y compulsiones, cuánto interfieren en la vida diaria, el control, la resistencia y el malestar que causan.
  • Escala Dimensional Yale-Brown de Obsesiones y Compulsiones (DY-BOCS): Versión actualizada que mide la gravedad por dimensiones específicas del TOC, como obsesiones de agresión, sexuales o religiosas, de simetría, de contaminación y otras.

Es importante que estas evaluaciones las realicen profesionales de la salud capacitados. Ellos darán un diagnóstico preciso y determinarán el plan de tratamiento adecuado.

Opciones de tratamiento

Las metas del tratamiento para el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) en adolescentes son reducir los síntomas, mejorar el funcionamiento en la vida diaria y aumentar la calidad de vida. Los tratamientos recomendados incluyen:

  • Terapia cognitivo conductual (TCC): La TCC es el tratamiento principal para el TOC en adolescentes. Busca cambiar pensamientos y conductas que le hacen daño, al ayudarle a identificar y cuestionar sus obsesiones (pensamientos intrusivos y repetitivos) y sus compulsiones (acciones repetitivas). La exposición con prevención de respuesta (EPR), un tipo de TCC, consiste en exponer poco a poco a los adolescentes a sus miedos y evitar las conductas compulsivas que los acompañan.
  • Tratamiento basado en la familia: La participación de la familia es clave en el tratamiento del TOC en adolescentes. La autoayuda guiada, junto con el apoyo de la familia, puede ser útil cuando los síntomas afectan de forma leve. Si los síntomas son moderados o graves, se recomienda TCC con EPR.
  • TCC en línea: La TCC en línea puede ser una alternativa útil cuando la terapia tradicional no es fácil de conseguir. Puede ayudar a reducir la brecha en la atención para adolescentes con TOC.
  • Con respecto a los medicamentos, los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS) se recetan con frecuencia para ayudar a manejar los síntomas del TOC en adolescentes. Estos medicamentos aumentan la serotonina, una sustancia del cerebro, lo que puede aliviar la ansiedad y los pensamientos obsesivos.

También es importante saber que cambios en los hábitos de salud, como técnicas para manejar el estrés y hacer ejercicio de forma regular, pueden apoyar el bienestar general y complementar el tratamiento del TOC en adolescentes. Recuerde: los planes de tratamiento deben ser individualizados. Por eso, es esencial consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas.

La dosis del medicamento puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.