Acerca del trastorno de ansiedad en niños
Un trastorno de ansiedad en niños es una afección médica. Se caracteriza por ansiedad frecuente e intensa, difícil de controlar. Va más allá de la respuesta normal al estrés y afecta la capacidad del niño para realizar sus actividades diarias, como ir a la escuela, convivir con otras personas o mantener relaciones.
Los trastornos de ansiedad pueden presentarse de varias formas, como ansiedad por separación, fobia escolar, ansiedad social, ansiedad generalizada y trastorno de pánico. Los niños con trastornos de ansiedad sin tratamiento pueden tener bajo rendimiento escolar, perder experiencias sociales y ser más propensos al consumo de sustancias (como alcohol u otras drogas).
Los síntomas de ansiedad varían, pero pueden incluir miedo, preocupación, irritabilidad, enojo, problemas para dormir, cansancio, dolor de cabeza y dolor de estómago. Se estima que alrededor del 25.1% de los jóvenes de 13 a 18 años tienen un trastorno de ansiedad. Si usted sospecha que su niño puede tener un trastorno de ansiedad, busque ayuda profesional para un diagnóstico y opciones de tratamiento adecuados.
Causas del trastorno de ansiedad en niños y niñas (relacionadas con el cuerpo y el cerebro):
- Se piensa que tienen varias causas. Suelen ser una combinación de factores genéticos, del entorno y del cerebro.
- Los factores genéticos influyen. Tener un padre, madre o familiar con un trastorno de ansiedad aumenta el riesgo de desarrollarlo.
- También influyen factores del cerebro y del cuerpo, como cambios en la estructura y el funcionamiento del cerebro, desequilibrios en sustancias químicas del cerebro (neurotransmisores, como la serotonina) y cambios en el sistema que regula la respuesta al estrés (eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal).
Factores de riesgo no modificables del trastorno de ansiedad en niños y niñas (no se pueden cambiar ni controlar). Incluyen:
- Antecedentes familiares: tener un padre, madre o familiar cercano con un trastorno de ansiedad aumenta el riesgo.
- Temperamento: los niños y niñas con un temperamento ansioso, tímido o inhibido pueden ser más propensos a desarrollar trastornos de ansiedad.
- Sexo: los trastornos de ansiedad son más comunes en las niñas que en los niños.
Factores de riesgo modificables del trastorno de ansiedad en niños y niñas (se pueden influir o cambiar). Incluyen:
- Factores del entorno: experiencias familiares adversas (por ejemplo, conflictos de pareja), situaciones de estrés en la escuela (por ejemplo, acoso escolar), maltrato, consumo de alcohol u otras sustancias por parte de los padres y problemas de salud mental en los padres.
- Estilo de crianza: una crianza sobreprotectora y con mucho control por parte de los padres puede aumentar la probabilidad de trastornos de ansiedad.
- Sucesos de vida estresantes: la exposición a situaciones estresantes, como sucesos traumáticos o cambios importantes en la vida, puede contribuir al desarrollo de trastornos de ansiedad.
Es importante saber que estos factores de riesgo no garantizan que un niño desarrolle un trastorno de ansiedad. Cada niño es único. Los factores individuales se combinan y determinan qué tan propenso es. Si sospecha que su hijo tiene un trastorno de ansiedad, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
Los síntomas iniciales más comunes del trastorno de ansiedad (problemas de ansiedad) en los niños incluyen:
- Miedo y preocupación excesivos, a menudo relacionados con la familia, la escuela, los amigos o las actividades
- Preocuparse por cosas antes de que ocurran
- Poca confianza y baja autoestima
- Síntomas físicos como dolor de estómago, dolor de cabeza, dolores musculares o tensión
- Cansancio e inquietud
- Irritabilidad
- Cambios en el apetito
- Falta de concentración
- Dificultad para dormir y pesadillas
- Miedo a cometer errores o a sentir vergüenza
Cuando el trastorno de ansiedad progresa o se vuelve más grave en los niños, otros síntomas comunes pueden incluir:
- Preocupaciones incontrolables o excesivas relacionadas con las actividades y rutinas diarias
- Preocupaciones poco realistas que no se centran en un objeto o situación específicos
- Preocupaciones sobre el futuro
- Dificultad para controlar la preocupación
- Necesidad constante de que le tranquilicen
- Preocupación inusual por cumplir con las expectativas de la familia, la escuela o los amigos
Es importante saber que estos síntomas pueden variar según el tipo de trastorno de ansiedad y según cada niño. Solo un profesional de salud mental puede hacer un diagnóstico preciso. Si sospecha que su hijo puede tener un trastorno de ansiedad, lo mejor es consultar con un profesional de la salud para una evaluación y orientación adecuadas.
Para diagnosticar el trastorno de ansiedad en niñas y niños, con frecuencia se realizan estos exámenes y procedimientos:
- Entrevistas diagnósticas: personal capacitado realiza entrevistas diagnósticas con una guía fija (semiestructuradas) con madres, padres o cuidadores para reunir información sobre los síntomas del niño y evaluar si hay trastornos de ansiedad.
- Cuestionarios estandarizados: niñas, niños y adolescentes pueden completar cuestionarios estandarizados que evalúan síntomas de ansiedad y de ánimo bajo.
- Evaluaciones de observación: niñas y niños pueden participar en evaluaciones de observación, donde realizan tareas que pueden causar un poco de ansiedad mientras se les graba en video.
Para determinar qué tan grave es el trastorno de ansiedad en niñas y niños, se pueden realizar exámenes y pruebas adicionales, como:
- Calificaciones de gravedad clínica (Clinical Severity Ratings, CSRs): con base en las entrevistas diagnósticas, se asignan estas calificaciones para medir la gravedad de los síntomas de ansiedad. Van de 0 (sin síntomas) a 8 (síntomas extremadamente graves).
- Pruebas de detección: se pueden usar herramientas de detección como Screen for Child Anxiety Related Emotional Disorders (SCARED) o Screening for Social Phobia and Anxiety Inventory for Children (SPAIK) para evaluar con más detalle diagnósticos y factores específicos de ansiedad.
Es importante que estas pruebas y procedimientos los realicen profesionales capacitados. Consulte con un proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico y una evaluación precisos del trastorno de ansiedad en niñas y niños.
Los objetivos del tratamiento del trastorno de ansiedad en niños son reducir los síntomas de ansiedad, mejorar la vida diaria y aumentar el bienestar general. A continuación se describen las opciones de tratamiento y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Terapia:
- Terapia cognitivo conductual (TCC, en inglés CBT): Ayuda a los niños a identificar y cambiar pensamientos y conductas que no ayudan y se relacionan con la ansiedad. Enseña habilidades para afrontar, técnicas de relajación y exposición gradual a situaciones que dan miedo.
- Terapia dialéctico conductual (TDC, en inglés DBT): Enfatiza la atención plena, la aceptación y el cambio. Ayuda a los niños a afrontar mejor las situaciones estresantes.
- Terapia de exposición con prevención de respuesta (EPR, en inglés ERP): Ayuda a los niños a enfrentar sus miedos poco a poco y de forma controlada. Con el tiempo, esto reduce la ansiedad.
Medicamentos:
- Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS): Aumentan la serotonina en el cerebro. Esto mejora el estado de ánimo y reduce los síntomas de ansiedad. Se usan con frecuencia para trastornos de ansiedad en niños.
- Benzodiacepinas: Pueden recetarse a corto plazo para ansiedad grave, pero se usan menos porque pueden crear dependencia.
Cambios en hábitos de salud:
- Entrenamiento en atención plena (mindfulness): Las técnicas basadas en atención plena ayudan a los niños a manejar la ansiedad. Les ayudan a estar más conscientes del momento presente y a reducir el estrés.
- Técnicas de relajación: La concentración, los ejercicios de respiración y el yoga pueden ayudar a manejar la ansiedad al promover la relajación.
- Ejercicio aeróbico: La actividad física regular puede aliviar el estrés y los síntomas de ansiedad.
Otros tratamientos:
- Entrenamiento para padres: Un programa para capacitar a los padres a apoyar mejor a su hijo con ansiedad puede ser eficaz para mejorar los resultados del tratamiento.
Recuerde que la elección del tratamiento depende de la gravedad de la condición del niño y debe decidirla un profesional de la salud.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud sobre la dosis para su situación. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para obtener más información sobre efectos secundarios.