Ataque cerebral y demencia

Descripción general

La demencia es una afección crónica. Afecta el pensamiento, la memoria y otras habilidades mentales. Tener un accidente cerebrovascular (ACV) puede aumentar el riesgo de desarrollar demencia. De hecho, los estudios han encontrado que tener un ACV puede aumentar el riesgo de demencia de una persona en un 80%, incluso al tomar en cuenta otros factores de riesgo de demencia.

Los síntomas de la demencia varían según el tipo y la etapa. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Pérdida de memoria: dificultad para recordar hechos recientes o información.
  • Confusión: sentirse desorientado o tener problemas para entender y procesar información.
  • Dificultades para comunicarse: dificultad para encontrar las palabras correctas o para entender a otras personas.
  • Cambios en el comportamiento y la personalidad: estar más irritable, agitado o retraído.
  • Dificultad con las tareas diarias: problemas para hacer tareas conocidas, como cocinar o vestirse.
  • Juicio y toma de decisiones afectados: hacer elecciones poco acertadas o mostrar mal juicio.
  • Problemas de coordinación y habilidades motoras: tener problemas con el equilibrio, al caminar o con movimientos finos de las manos.

La razón exacta por la que el ACV aumenta el riesgo de demencia no se entiende por completo, pero los investigadores han identificado varias posibles explicaciones:

  • Daño cerebral: un ACV puede causar daño importante al cerebro al interrumpir el flujo de sangre al cerebro. Este daño puede causar demencia vascular (provocada por un flujo sanguíneo deficiente en el cerebro).
  • Deterioro cognitivo (empeoramiento de las habilidades mentales): el ACV puede acelerar el deterioro cognitivo, en especial en personas mayores. Puede empeorar problemas de memoria y pensamiento que ya existen y aumentar la probabilidad de desarrollar demencia dentro de los cinco años después de un ACV.
  • ACV posteriores: si una persona ya tuvo un ACV, los ACV posteriores pueden acelerar aún más el deterioro cognitivo y aumentar el riesgo de desarrollar demencia.

Aunque no hay una forma garantizada de prevenir la demencia después de un ACV, sí hay medidas para reducir el riesgo:

  • Controle los factores de riesgo del ACV: controlar la presión arterial alta, manejar la diabetes, mantener un peso saludable y dejar de fumar ayuda a reducir el riesgo tanto de ACV como de demencia.
  • Adopte un estilo de vida saludable: haga actividad física con regularidad, coma una dieta balanceada rica en frutas, verduras, granos integrales, proteínas magras y grasas saludables. También duerma lo suficiente y maneje el estrés. Todo esto ayuda a la salud del cerebro.
  • Manténgase mentalmente activo: haga actividades que reten al cerebro, como rompecabezas, leer, aprender habilidades nuevas o socializar. Esto ayuda a mantener la función mental.
  • Siga las indicaciones médicas: es esencial seguir los medicamentos y tratamientos recetados por su equipo de salud después de un ACV. Esto puede incluir tomar medicamentos para controlar la presión arterial o el colesterol.

Recuerde que cada persona es única. Consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre cómo reducir su riesgo de demencia después de un ACV.