Causas y factores de riesgo de la demencia

Descripción general

La demencia es un problema de salud crónico que afecta el pensamiento, la memoria y otras funciones mentales. Puede tener varias causas y problemas que afectan el cerebro. Entre ellas:

  • Enfermedades neurodegenerativas: Son enfermedades en las que las neuronas (células del cerebro) poco a poco dejan de funcionar y, con el tiempo, mueren. Esto afecta las conexiones entre neuronas, llamadas sinapsis, que pasan los mensajes en el cerebro. Ejemplos:
  • Enfermedad de Alzheimer
  • Enfermedad de Parkinson con demencia
  • Degeneración lobar frontotemporal
  • Problemas vasculares: Las afecciones que afectan el flujo de sangre al cerebro pueden causar demencia vascular. Cuando falta sangre, las células del cerebro no reciben suficiente oxígeno y alimento, y pueden dañarse o morir. Las causas incluyen enfermedad cardiovascular, accidente cerebrovascular (derrame cerebral) y vasos sanguíneos dañados.
  • Acumulación de sustancias dañinas en el cerebro: La acumulación de ciertas sustancias, como la proteína tau o las placas de amiloide, puede contribuir a distintos tipos de demencia.
  • Lesiones cerebrales: Las lesiones cerebrales traumáticas, como las causadas por accidentes o caídas, pueden aumentar el riesgo de desarrollar demencia.
  • Factores genéticos: Algunos síndromes genéticos hereditarios, como la enfermedad de Huntington y el síndrome de Down, pueden asociarse con el desarrollo de demencia.

Es importante saber que los investigadores aún estudian y tratan de entender todas las causas y los factores de riesgo de la demencia. Aunque no tenemos una forma definitiva de prevenirla, llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir algunos factores de riesgo.

Factores de riesgo no modificables (factores de riesgo que no se pueden cambiar)

Los factores de riesgo no modificables de la demencia son rasgos o características que están fuera de su control. Estos factores no se pueden cambiar ni eliminar. Aquí tiene algunos ejemplos de factores de riesgo no modificables para la demencia:

  • Edad: A medida que envejecemos, aumenta el riesgo de desarrollar demencia. El riesgo de demencia se duplica cada cinco años después de los 65 años.
  • Sexo asignado al nacer: Aunque el impacto puede variar, tanto los hombres como las mujeres tienen riesgo de desarrollar demencia. Sin embargo, algunos estudios sugieren que las mujeres pueden tener un riesgo ligeramente mayor que los hombres.
  • Genética: Los factores genéticos influyen en el desarrollo de la demencia. Un ejemplo es una variante genética (un cambio en un gen) llamada ApoE4, que se asocia con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Es importante recordar que los factores de riesgo no modificables no se pueden cambiar ni eliminar. Pero entenderlos ayuda a usted y a los profesionales de la salud a tomar medidas para manejar otros factores de riesgo que sí se pueden modificar y a promover la salud del cerebro a lo largo de la vida.

Factores de riesgo modificables (factores que usted puede cambiar)

Los factores de riesgo modificables de la demencia son hábitos y conductas que se pueden cambiar o controlar para reducir el riesgo de desarrollar demencia. Estos factores incluyen:

  • Factores cardiovasculares: La presión arterial alta (hipertensión), el azúcar alta en la sangre (diabetes), los niveles altos de colesterol y otras grasas en la sangre (dislipidemia) y la obesidad son factores de riesgo de demencia. Controlar estas afecciones con medicamentos, una alimentación saludable, ejercicio y manejo del peso puede ayudar a reducir el riesgo.
  • Factores psicosociales: La depresión y el aislamiento social también se asocian con un mayor riesgo de demencia. Buscar tratamiento para la depresión y mantener relaciones sociales puede ayudar a bajar el riesgo.
  • Factores del estilo de vida: Tener poca actividad física o mental, una alimentación desequilibrada, beber alcohol en exceso, fumar y la pérdida de audición son factores de riesgo modificables de demencia. Mantenerse físicamente y mentalmente activo, seguir una dieta saludable, limitar el alcohol, dejar de fumar y atender la pérdida de audición puede ayudar a reducir el riesgo.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de 1 de cada 3 casos de demencia podría prevenirse si se manejan estos factores de riesgo que se pueden modificar. Esto muestra la importancia de entender y abordar estos factores para cuidar la salud del cerebro y reducir la cantidad de casos de demencia.

Es importante saber que, aunque estos factores de riesgo pueden aumentar la probabilidad de desarrollar demencia, no la garantizan. Al manejarlos, las personas pueden bajar sus posibilidades de desarrollar demencia.

Reducir riesgos

Algunos investigadores señalan que 4 de cada 10 casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse si se actúa sobre factores de riesgo que sí se pueden cambiar. Estos factores incluyen: bajo nivel de estudios, presión arterial alta, pérdida de audición, fumar, tener obesidad en la mediana edad, depresión, no hacer actividad física, diabetes, aislamiento social, consumo excesivo de alcohol, lesión en la cabeza y contaminación del aire.

Puede parecer difícil abordar todos estos factores, pero los estudios muestran que trabajar en solo algunos ya ayuda a bajar el riesgo de demencia. Cuidar la salud del cerebro no es solo para una edad. Aunque la mediana edad es un momento clave, nunca es demasiado temprano ni demasiado tarde para empezar a cuidarlo. Algunas acciones que usted puede tomar son:

  • Siga una alimentación saludable y equilibrada: la dieta mediterránea, rica en pescado y verduras, se ha asociado con mejor memoria y pensamiento.
  • Aumente la actividad física: hacer ejercicio con regularidad puede reducir el riesgo de enfermedades crónicas relacionadas con la demencia, como la presión alta, la diabetes y la depresión.
  • Controle la presión arterial: mantener la presión alta bajo control puede bajar el riesgo de derrame cerebral y enfermedad del corazón, que se relacionan con la demencia.
  • Mantenga la mente activa: leer, jugar juegos o rompecabezas y hacer manualidades puede reducir el riesgo de problemas de memoria y pensamiento.

El profesional de la salud también puede hacer intervenciones médicas para reducir el riesgo o desacelerar el avance de la demencia en personas con diabetes. Estas incluyen mejorar el manejo de los factores de riesgo del corazón y la circulación, promover el uso de medicinas para bajar el colesterol llamadas estatinas, usar medicinas que se toman por la boca, y llevar un control estricto de la glucosa (azúcar) en la sangre.

Es importante recordar que estas acciones pueden ayudar a reducir el riesgo de desarrollar demencia, pero siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.