Acerca de la demencia frontotemporal
La demencia frontotemporal (DFT) es un tipo de demencia que afecta las partes frontal y temporal del cerebro (los lóbulos frontal y temporal). Se caracteriza por una disminución de la función mental, sobre todo en la toma de decisiones, el lenguaje, las habilidades sociales y la personalidad. La DFT es particular porque no suele afectar otras partes del cerebro, como los lóbulos parietales y el cerebelo.
Esta enfermedad puede causar pérdida de memoria, parecida a la enfermedad de Alzheimer. En algunos casos, la DFT también causa un problema del lenguaje llamado afasia progresiva primaria (dificultad para hablar y entender que empeora con el tiempo).
La DFT se debe al daño de las células nerviosas y a la acumulación anormal de proteínas en las áreas afectadas del cerebro. Es importante saber que la DFT tiene distintos subtipos, como la variante conductual de la DFT y la afasia progresiva primaria.
Si sospecha que usted o un ser querido puede tener DFT, consulte a un profesional de la salud para obtener un diagnóstico preciso y el manejo adecuado.
La demencia frontotemporal (DFT) es una enfermedad neurodegenerativa (el cerebro se va dañando con el tiempo) con varias causas genéticas y cambios en el tejido. Aún se estudia cómo ocurre exactamente la DFT, pero ya se han identificado varios factores. Entre ellos hay atrofias (pérdida de volumen) en zonas de la corteza y en áreas debajo de la corteza del cerebro, así como afectación temprana de la amígdala (una parte específica del cerebro).
Los factores de riesgo de la DFT incluyen:
- Genética: Tener un familiar con diagnóstico de DFT aumenta su riesgo, aunque no todas las personas con antecedentes familiares desarrollan la enfermedad.
- Antecedente de lesión o traumatismo en la cabeza.
Es importante saber que no todas las personas con estos factores de riesgo desarrollarán DFT. Para entender mejor sus factores de riesgo y posibles medidas de prevención, consulte con un profesional de la salud.
Los síntomas más comunes de la demencia frontotemporal (DFT) incluyen:
- Problemas leves de conducta
- Apatía o falta de empatía (dificultad para ponerse en el lugar de otros)
- Problemas para comprender palabras
- Respuestas emocionales inadecuadas
- Inquietud
- Falta de iniciativa
- Descuidar la higiene personal
- Cambios en los hábitos de alimentación, como comer en exceso o consumir más dulces o alcohol
A medida que la DFT avanza o se hace más grave, pueden aparecer otros síntomas, como:
- Obsesión intensa
- Agitación
- Comportamiento desinhibido (actuar sin control)
- Problemas progresivos del habla y del lenguaje (afasia: dificultad para hablar o entender)
- Dificultad para usar números (discalculia: problemas para calcular)
- Problemas para hablar y para entender lo que otros dicen
- Pérdida de la capacidad de comunicarse
Es importante saber que la DFT puede confundirse con un trastorno del movimiento o un problema psiquiátrico. Si usted o alguien que conoce tiene alguno de estos síntomas, consulte con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico correcto y la atención adecuada.
Para diagnosticar la demencia frontotemporal (DFT), los médicos suelen hacer los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Antecedentes médicos personales y familiares: Su médico preguntará sobre su historia clínica y si hay demencia en su familia.
- Examen físico: Se hará un examen completo para buscar señales físicas de algún problema médico.
- Evaluación de síntomas: Se revisarán sus síntomas actuales para saber cómo son y qué tan intensos.
- Evaluación psiquiátrica: Puede hacerse para revisar su salud mental y su bienestar emocional.
- Análisis de sangre o de líquido cefalorraquídeo (LCR, el líquido que rodea el cerebro y la médula espinal): Pueden ayudar a descartar otras causas con síntomas parecidos.
- Pruebas cognitivas: Son pruebas para medir cómo piensa, recuerda y usa el lenguaje.
- Pruebas de imagen: Como tomografía computarizada (TC), resonancia magnética (RM) o tomografía por emisión de positrones (TEP). Sirven para ver el cerebro y detectar cambios.
Si hace falta, pueden recomendar exámenes, pruebas y procedimientos adicionales para saber la etapa o la gravedad de la DFT. Estos pueden incluir:
- Pruebas neuropsicológicas: Evalúan varias áreas del pensamiento y ayudan a saber qué tan avanzada está la DFT.
- Estudios de imagen funcional: Como TEP con FDG o SPECT. Se usan para evaluar cómo funciona el cerebro y su actividad.
Es importante que consulte con su profesional de salud para una evaluación completa y el diagnóstico de la DFT. Esa persona decidirá qué exámenes, pruebas y procedimientos son adecuados para su situación.
Los objetivos del tratamiento de la demencia frontotemporal (DFT) son controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida de las personas que la tienen. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estos objetivos:
Medicamentos:
- Antidepresivos: algunos pueden ayudar a reducir problemas de conducta causados por cambios en el cerebro.
- Antipsicóticos: pueden usarse para tratar problemas de conducta asociados con la DFT. Sin embargo, este uso es fuera de la indicación aprobada. Es decir, se usan con un fin distinto del aprobado.
Terapias:
- Terapia del habla y del lenguaje: ayuda a manejar las dificultades para hablar y a encontrar otras formas de comunicarse.
- Terapia ocupacional: ayuda a mantener la capacidad para hacer las tareas diarias y a mejorar el funcionamiento general.
- Fisioterapia: ayuda a mantener la movilidad, la fuerza y el equilibrio.
Cambios en el cuidado y el estilo de vida:
- Educación para cuidadores: enseñar a los cuidadores sobre la DFT les ayuda a entender mejor la enfermedad y a brindar el apoyo adecuado.
- Cambios en el estilo de vida y en el entorno: hacer ajustes en el hogar y en la rutina diaria puede ayudar a controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Es importante saber que estos tratamientos se enfocan en controlar los síntomas. No curan la DFT ni detienen su avance. La dosis de los medicamentos depende de muchos factores, así que consulte con un profesional de la salud sobre opciones de tratamiento personalizadas. Pueden presentarse otros efectos secundarios, por lo que es esencial hablar sobre los posibles riesgos con un profesional de la salud o leer la información del medicamento que le proporcionen.