Cómo elegir a su representante de atención médica
Un apoderado para la atención médica, también llamado representante, sustituto o agente, es la persona que puede tomar decisiones sobre su atención médica si usted no puede comunicarlas. Trabaja de cerca con su equipo de atención médica para que se respeten sus preferencias de atención y tratamiento. Tener un apoderado es muy útil en situaciones inesperadas, como un accidente grave o un derrame cerebral. A veces también se le llama poder legal médico o poder legal duradero para la atención médica.
Para apoyar sus deseos, el apoderado toma decisiones basadas en sus valores y en sus preocupaciones de salud, ahora y en el futuro. Puede que tenga que defender sus deseos aunque otras personas no estén de acuerdo. Es importante hablar abiertamente con esta persona sobre lo que más le importa en su vida, su atención médica y sus preferencias al final de la vida.
Considere nombrar un apoderado si quiere que alguien de su confianza tome decisiones médicas por usted cuando usted no pueda. En la mayoría de los estados, cualquier persona mayor de 18 años puede ser apoderado. Es esencial elegir a alguien que entienda sus valores, defienda sus deseos y pueda asumir la responsabilidad de tomar decisiones médicas en su nombre.
Al elegir a un apoderado, piense en alguien que:
- Entienda sus valores y creencias
- Esté dispuesto/a a tener conversaciones abiertas sobre sus preferencias médicas
- Pueda asumir la responsabilidad de tomar decisiones difíciles
- Esté disponible y dispuesto/a a actuar como su defensor/a
Recuerde conversar sobre sus preferencias con la persona elegida, compartir documentos importantes como sus directivas anticipadas (instrucciones médicas por adelantado) y mantenerla informada sobre sus médicos y otros profesionales de la salud, así como sobre sus familiares. La comunicación regular y las conversaciones continuas sobre sus deseos son clave para que el acuerdo con su apoderado funcione bien.