Genética y la enfermedad de Alzheimer

Descripción general

La genética puede influir en causar o aumentar el riesgo de la enfermedad de Alzheimer. No hay una sola causa genética. Varios genes, junto con el estilo de vida y el ambiente, pueden influir. Esto significa que una persona puede tener uno o más genes o grupos de genes que pueden aumentar o reducir su riesgo de desarrollar Alzheimer.

Quienes tienen un padre, madre o hermano con diagnóstico de Alzheimer tienen un riesgo más alto que quienes no tienen antecedentes familiares. Sin embargo, no todas las personas que tienen estos genes desarrollarán Alzheimer. Al contrario, algunas personas sin estos genes también pueden desarrollar la enfermedad.

Un gen bien conocido que influye en el riesgo de Alzheimer es el de la apolipoproteína E (APOE). Este gen ayuda a producir una proteína que transporta colesterol y otras grasas en la sangre. Los investigadores han encontrado que ciertas variantes del gen APOE, como APOE‑e4, se asocian con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

No podemos cambiar nuestra genética, pero sí hay formas de reducir el riesgo de desarrollar Alzheimer. Una medida importante es mantener una buena salud cardiovascular. La investigación muestra que la genética y la salud del corazón pueden interactuar y aumentar el riesgo de demencia. Al mejorar la salud del corazón con ejercicio regular, una alimentación saludable, control de la presión arterial y del colesterol, y evitando fumar, usted puede ayudar a disminuir parte del efecto de sus genes sobre su riesgo de desarrollar Alzheimer.

Recuerde que la genética es solo uno de muchos factores que contribuyen al Alzheimer. Las decisiones de estilo de vida también importan. Manténgase mentalmente activo, participe en actividades sociales, duerma lo suficiente y maneje el estrés. Si le preocupa su riesgo o tiene antecedentes familiares de Alzheimer, consulte a su médico, quien puede darle consejos personalizados según su situación.