Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y la enfermedad de Alzheimer

Descripción general

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) podría aumentar el riesgo de enfermedad de Alzheimer más adelante en la vida.

Un estudio publicado en Molecular Psychiatry siguió a personas mayores sin problemas de memoria o pensamiento y con predisposición genética al TDAH. Encontró que estas personas tuvieron más probabilidades de presentar mayor deterioro cognitivo a lo largo de seis años. Además, quienes tenían predisposición genética al TDAH y niveles más altos de beta amiloide (una proteína asociada con el Alzheimer) tuvieron un riesgo aún mayor de deterioro cognitivo y de cambios en el cerebro relacionados con el Alzheimer.

Otro estudio publicado en JAMA Network Open encontró que tratar el TDAH con medicamentos psicoestimulantes (medicinas que ayudan a aumentar la atención) no aumentó el riesgo de demencia. De hecho, sugirió que tratar el TDAH podría ayudar a disminuir el riesgo de demencia.

Aún no se entienden bien los mecanismos exactos por los que el TDAH aumenta el riesgo de Alzheimer. Una teoría dice que la acumulación de beta amiloide en el cerebro, asociada con el Alzheimer, podría estar influida por una predisposición genética al TDAH. Esto podría llevar a deterioro cognitivo y a otros cambios cerebrales ligados al Alzheimer.

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer incluyen:

  • pérdida de memoria;
  • dificultad para resolver problemas y tomar decisiones;
  • confusión sobre la fecha o el lugar;
  • cambios de ánimo o de personalidad;
  • dificultad para completar tareas conocidas.

Estos síntomas varían de una persona a otra y pueden empeorar con el tiempo.

Se necesita más investigación para saber cómo reducir el riesgo de Alzheimer en personas con TDAH. Sin embargo, estas estrategias pueden ser útiles:

  • Busque consejo médico: si usted o alguien que conoce tiene TDAH y le preocupa el riesgo de Alzheimer, consulte a un profesional de la salud. Le puede dar orientación personalizada según su situación.
  • Controle los síntomas del TDAH: manejar bien el TDAH con medicinas, terapia y cambios en el estilo de vida puede ayudar a reducir el riesgo de deterioro cognitivo relacionado con el Alzheimer.
  • Mantenga un estilo de vida saludable: haga ejercicio con regularidad, lleve una alimentación equilibrada, duerma lo suficiente y mantenga la mente activa. Todo esto favorece la salud del cerebro.
  • Mantenga la conexión social: conserve sus vínculos sociales y participe en actividades con sentido. Esto apoya la función cognitiva (memoria y pensamiento) y puede reducir el riesgo de deterioro.

Recuerde: aunque estas estrategias pueden ayudar a reducir el riesgo de Alzheimer, no garantizan prevenir ni curar la enfermedad. Por eso, es importante vigilar cualquier cambio en la función cognitiva y buscar atención médica apropiada cuando sea necesario.