Opciones de tratamiento para la nefritis lúpica
La nefritis lúpica es una complicación del lupus eritematoso sistémico (LES), una enfermedad autoinmunitaria. Esto significa que el sistema de defensas del cuerpo ataca por error sus propias células y órganos. En la nefritis lúpica, el sistema inmunitario ataca los riñones y causa inflamación y daño.
El objetivo del tratamiento de la nefritis lúpica es lograr varias metas:
- Suprimir la inflamación aguda: bajar la inflamación de los riñones y evitar más daño.
- Inducir la remisión: lograr que baje la actividad de la enfermedad y los síntomas.
- Prevenir brotes: después de lograr la remisión, mantenerla y evitar que la enfermedad se active de nuevo.
- Frenar el avance del daño renal: frenar la cicatrización (fibrosis) de los riñones y conservar la función renal a largo plazo.
- Controlar los síntomas: ayudar a manejar dolor, fiebre, cansancio, dolor en las articulaciones, sarpullidos en la piel e inflamación de los pulmones causada por la nefritis lúpica.
Es importante saber que, aunque el tratamiento puede ayudar a controlar los síntomas y a retrasar el avance de la enfermedad, hoy no existe una cura para la nefritis lúpica. Sin embargo, con los tratamientos mejorados disponibles, los médicos tienen más opciones para manejar la enfermedad de forma eficaz y mejorar la calidad de vida de las personas con nefritis lúpica.
Los tratamientos potenciales recomendados para la nefritis lúpica incluyen:
Medicamentos:
- Corticosteroides (medicamentos antiinflamatorios potentes): Ayudan a reducir la inflamación de los riñones y a bajar la actividad del sistema inmunitario. Se recetan en diferentes formas, por vía oral o por vía intravenosa (IV).
- Hidroxicloroquina: Puede ayudar con las erupciones en la piel, la inflamación de los pulmones, el dolor en las articulaciones y el cansancio asociados con la nefritis lúpica.
- Micofenolato mofetilo (MMF): Suprime el sistema inmunitario y se usa con frecuencia para tratar la nefritis lúpica. Ayuda a reducir la inflamación de los riñones y a evitar que el sistema inmunitario los ataque.
- Inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (ECA): Se usan para bajar la presión arterial y proteger los riñones de más daño.
- Diuréticos: Ayudan a eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Se pueden recetar para controlar la retención de líquido causada por el mal funcionamiento de los riñones.
- Betabloqueadores y bloqueadores de los canales de calcio: Se usan para bajar la presión arterial y se pueden recetar si hay hipertensión.
Cambios en el estilo de vida:
- Nutrición y dieta: Un médico puede aconsejarle cambios en la alimentación para cuidar los riñones y ayudar a bajar la presión arterial. Por lo general, esto incluye comer alimentos con menos sal, sodio, fósforo y potasio.
- Actividad física: Hacer actividad física de forma regular puede beneficiar su salud en general. Sin embargo, consulte con un profesional de la salud antes de empezar cualquier plan nuevo de ejercicios.
Es importante hablar de estos tratamientos con un profesional de la salud. Esa persona puede darle recomendaciones personalizadas según su situación.
También es importante mencionar que actualmente no hay opciones de cirugía ni de radioterapia específicas para tratar la nefritis lúpica. El enfoque principal es controlar los síntomas, reducir la inflamación, proteger los riñones y prevenir complicaciones.