Opciones de tratamiento para la enfermedad renal en etapa terminal (ERT)
La enfermedad renal terminal (ERT) es la fase final de la enfermedad renal crónica (ERC). En esta etapa, la función de los riñones baja de forma permanente. Es tan grave que, sin diálisis o un trasplante de riñón, puede ser mortal. Cuando los riñones fallan, se acumulan desechos en la sangre y hay problemas con los líquidos del cuerpo.
Los objetivos del tratamiento de la ERT son:
- Frenar el avance de la enfermedad: la ERT es la etapa final de la ERC, cuando los riñones han perdido casi toda su función. La meta principal es frenar el avance y evitar que su función renal empeore más.
- Controlar complicaciones y síntomas: la ERT puede causar complicaciones como presión arterial alta (hipertensión), anemia, desnutrición, enfermedad de los huesos y daño de los nervios (neuropatía). El tratamiento se enfoca en manejar estas complicaciones y aliviar los síntomas para mejorar su calidad de vida.
- Prevenir o retrasar la necesidad de terapia de reemplazo renal: la diálisis o el trasplante de riñón se necesitan cuando los riñones ya no pueden hacer su trabajo. La meta es retrasar o evitar estas opciones al proteger la función renal el mayor tiempo posible.
- Mejorar la calidad de vida: la ERT puede afectar mucho su vida diaria. El tratamiento busca mejorar su bienestar al atender los síntomas físicos, manejar las complicaciones y brindar apoyo para su bienestar emocional y psicológico.
El tratamiento de la ERT puede controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida, pero en la mayoría de los casos no cura la enfermedad. La diálisis o el trasplante de riñón pueden reemplazar la función de los riñones, pero no revierten la causa de la ERT. El enfoque es manejar la enfermedad y sus consecuencias, no curarla por completo.
Es fundamental que las personas con ERT trabajen de cerca con su equipo de atención médica para crear un plan de tratamiento personalizado según sus necesidades y metas. El seguimiento regular, tomar los medicamentos como se le indiquen, hacer cambios en el estilo de vida y mantenerse en control médico continuo son claves para manejar la ERT de forma efectiva.
Para tratar la Enfermedad renal terminal (ERT), hay varias opciones recomendadas. Estos tratamientos buscan frenar la enfermedad, controlar los síntomas y mejorar su calidad de vida. A continuación, algunas opciones:
Cambios en el estilo de vida:
- Dejar de fumar: Dejar el cigarrillo mejora su salud y baja el riesgo de complicaciones por la ERT.
- Limitar el alcohol: Tomar menos alcohol es importante. Beber en exceso empeora la función del riñón.
- Alimentación: Siga una dieta saludable para los riñones. Reduzca la sal (sodio), el potasio y el fósforo.
- Actividad física: Haga actividad física con regularidad, según le indique su profesional de la salud. Esto mejora la salud del corazón y su bienestar.
Medicamentos:
- Control de la presión arterial: Controlarla bien es clave en la ERT. Su profesional de la salud puede recetarle inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) o bloqueadores de los receptores de angiotensina II (ARA‑II) para bajar la presión y frenar la enfermedad.
- Control del azúcar en la sangre: Si tiene enfermedad renal por diabetes, mantener el azúcar en rango es esencial. Puede usar medicamentos como inhibidores de la dipeptidil peptidasa‑4 (DPP‑4) o inhibidores del cotransportador sodio‑glucosa tipo 2 (iSGLT2).
- Control de minerales: El equipo médico vigila y trata los niveles de minerales, como el calcio, para evitar complicaciones como la calcifilaxis (una afección poco común en la que se calcifican vasos de la piel y causa dolor y llagas).
Procedimientos terapéuticos:
- Trasplante de riñón: Se considera el mejor tratamiento para la ERT. Reemplaza un riñón enfermo por uno sano de un donante. Puede mejorar mucho su calidad de vida y ayudarle a vivir más tiempo.
- Diálisis: Si hay falla del riñón, la diálisis ayuda a quitar desechos y exceso de líquidos de la sangre. Imita algunas funciones del riñón cuando ya no trabaja bien. Por lo general, es un tratamiento de por vida, a menos que usted reciba un trasplante de riñón.
La elección del tratamiento depende de su salud en general, sus preferencias y la etapa de la ERT. Hable con su profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.