Restricciones de proteínas en la dieta para la enfermedad renal crónica
Descripción general
Las restricciones de proteína en la alimentación se recomiendan con frecuencia para personas con enfermedad renal crónica (ERC) por varias razones:
- Limitar la proteína puede ayudar a frenar el deterioro de la función de los riñones y reducir el riesgo de avanzar a la etapa terminal de la enfermedad de los riñones.
- Limitar la proteína puede mejorar la proteinuria (cuando hay demasiada proteína en la orina).
- Limitar la proteína puede ayudar a disminuir el exceso de sodio y a reducir la urea y otros desechos con nitrógeno, lo que ayuda a limitar la uremia (acumulación de urea y desechos en la sangre).
Aquí tiene algunos consejos para reducir la proteína en su alimentación si tiene ERC:
- Hable con su médico o con una nutricionista dietista registrada: Antes de hacer cambios grandes en su alimentación, consulte a un profesional de la salud. Ellos pueden darle consejos personalizados según sus necesidades y su condición médica.
- Limite los alimentos con mucha proteína: Tienen mucha proteína las carnes (como res, cerdo, cordero y aves), pescado, huevos, leche, queso y yogur. Considere reducir las porciones o elegir opciones con menos proteína.
- Enfóquese en proteínas de origen vegetal: Suelen tener menos fósforo y potasio que las de origen animal. Ejemplos: frijoles, lentejas, tofu, tempeh, quinoa, nueces y semillas.
- Elija cortes magros de carne: Si come carne, prefiera cortes magros como pechuga de pollo o de pavo sin piel. Quite la grasa visible antes de cocinar.
- Use métodos de cocción con menos grasa: Al preparar carne o aves, prefiera asar a la parrilla, hornear, asar al horno o cocinar al vapor en lugar de freír o saltear en aceite.
- Lea las etiquetas de los alimentos: Fíjese en las etiquetas y elija productos con menos proteína. Algunos alimentos empacados, como panes y cereales, pueden tener proteínas añadidas.
- Cuide las fuentes “ocultas” de proteína: Algunos alimentos tienen proteína añadida y quizá usted no lo note. Ejemplos: alimentos procesados como carnes frías o embutidos, sopas o caldos enlatados, y algunos condimentos como salsa de soya o aderezos para ensalada.
Recuerde que estos consejos son generales y no sirven para todas las personas con ERC. Trabaje de cerca con su equipo de atención de salud para crear un plan de alimentación personalizado que se ajuste a sus necesidades y metas. Ellos pueden darle indicaciones más detalladas para manejar su consumo de proteína y, al mismo tiempo, asegurar una nutrición adecuada para su salud y bienestar.