Complicaciones de las piedras en el riñón (nefrolitiasis)
Los cálculos renales son depósitos duros de minerales y sales que se forman en los riñones. Pueden causar dolor, náuseas y dificultad para orinar cuando pasan por las vías urinarias.
Si no se tratan, los cálculos renales pueden causar varias complicaciones. Estas son algunas complicaciones comunes y cómo prevenirlas o tratarlas:
- Infecciones: Los cálculos renales pueden aumentar el riesgo de infecciones de las vías urinarias (IVU) y de infecciones del riñón. Estas infecciones pueden causar dolor, fiebre y sangre en la orina. Para prevenir infecciones, busque atención médica si sospecha que tiene cálculos renales. El profesional puede recetar antibióticos para tratar infecciones actuales y prevenir otras.
- Obstrucción o estrechamiento de los uréteres: Los cálculos que no salen del cuerpo pueden atascarse en las vías urinarias y causar obstrucción o estrechamiento de los uréteres. Esto puede causar dolor intenso y malestar. A veces se necesita tratamiento para quitar o romper los cálculos. Las opciones incluyen:
- Litotricia extracorpórea con ondas de choque (LEOC): procedimiento no invasivo que usa ondas de choque para romper los cálculos en pedazos más pequeños y facilitar su salida.
- Ureteroscopia: se introduce un tubo delgado con una cámara en el uréter para localizar y quitar o romper los cálculos.
- Nefrolitotomía percutánea (NLP): se hace una pequeña incisión en la espalda y se usan herramientas especiales para extraer cálculos renales grandes.
- Sangre en la orina (hematuria): Los cálculos renales pueden causar sangre en la orina. Si nota sangre en la orina, consulte a un profesional de la salud para evaluación y tratamiento.
- Acumulación de orina: Los cálculos renales pueden causar acumulación de orina en los riñones, lo que los sobrecarga. Si no se trata, esto puede dañar los riñones o causar enfermedad renal. Para prevenirlo, beba muchos líquidos, sobre todo agua, para ayudar a lavar los riñones y evitar que la orina se concentre.
En resumen, buscar atención médica temprana es clave para prevenir complicaciones por cálculos renales. El profesional puede indicar los tratamientos necesarios, recetar medicamentos para el dolor si los necesita y orientarle sobre cambios en su estilo de vida, como aumentar la cantidad de líquidos, para ayudar a prevenir cálculos en el futuro. Recuerde: consulte siempre a su profesional de la salud para recibir consejos personalizados según su situación.