Enfermedad renal crónica y trastornos de los minerales y los huesos
La enfermedad renal crónica (ERC) puede causar un trastorno llamado trastorno mineral óseo (conocido en inglés como BMD), que afecta los huesos, el corazón y los vasos sanguíneos. Cuando la ERC daña los riñones, estos ya no filtran la sangre ni regulan bien las hormonas. Este desequilibrio hace que los minerales, como el calcio y el fósforo, estén en niveles anormales y causen daño.
Hay varios factores de riesgo para desarrollar este trastorno por ERC, entre ellos:
- ERC en etapa avanzada: el riesgo aumenta a medida que la ERC empeora.
- Tiempo con ERC: cuanto más tiempo vive una persona con ERC, mayor es el riesgo.
- Niveles de minerales mal controlados: si no se controlan bien el calcio y el fósforo en la ERC, esto puede contribuir al trastorno.
- Desequilibrios hormonales: cambios en hormonas como la hormona paratiroidea (PTH) y el calcitriol (la forma activa de la vitamina D) pueden contribuir al trastorno.
Los síntomas pueden variar según la gravedad. Algunos síntomas comunes son:
- Dolor o sensibilidad en los huesos
- Fracturas o deformaciones en los huesos
- Debilidad muscular
- Dolor o rigidez en las articulaciones
Este trastorno puede afectar mucho su salud. Puede aumentar el riesgo de fracturas, causar complicaciones cardiovasculares y reducir su calidad de vida.
El tratamiento se enfoca en corregir los desequilibrios de minerales y hormonas y en prevenir complicaciones. Las metas del tratamiento incluyen:
- Controlar el calcio y el fósforo: puede requerir cambios en la alimentación, medicamentos y controles periódicos de estos minerales.
- Manejar los desequilibrios hormonales: se pueden indicar medicamentos para regular hormonas como la PTH y el calcitriol.
- Prevenir complicaciones: son importantes los controles regulares para detectar fracturas y complicaciones cardiovasculares.
El tratamiento debe ser individual, según sus necesidades y su historia clínica. Consulte siempre con su profesional de salud para recibir indicaciones personalizadas.
Aunque este trastorno por ERC no siempre se puede prevenir, usted puede reducir el riesgo si:
- Siga una alimentación equilibrada: una dieta rica en calcio, fósforo, vitamina D y otros nutrientes esenciales ayuda a la salud ósea.
- Manténgase físicamente activo: el ejercicio regular ayuda a mantener la fuerza de los huesos y la salud en general.
- Tome los medicamentos recetados tal como se indican: si le recetan fármacos para manejar los desequilibrios de minerales o de hormonas, tómelos según la recomendación de su profesional de salud.
- Asista a sus controles periódicos: vigilar la función de los riñones y los niveles de minerales ayuda a detectar cambios a tiempo.
Es fundamental que las personas con ERC trabajen de cerca con su equipo de salud para manejar bien su condición y reducir el riesgo de desarrollar este trastorno.