Enfermedad renal crónica y anemia
La enfermedad renal crónica (ERC) puede causar anemia, sobre todo cuando la enfermedad empeora. La anemia ocurre cuando el cuerpo no produce suficientes glóbulos rojos, que llevan oxígeno a todo el cuerpo.
En la ERC, los glóbulos rojos también pueden destruirse más rápido de lo normal, lo que hace que su número baje aún más. Los riñones producen una hormona llamada eritropoyetina (EPO) que ayuda al cuerpo a hacer glóbulos rojos. Cuando los riñones no funcionan bien, producen menos EPO, lo que lleva a menos glóbulos rojos y anemia.
Factores de riesgo que aumentan la probabilidad de tener anemia en personas con enfermedad renal crónica (ERC):
- Edad (mayores de 60 años): Las personas adultas mayores tienen más probabilidad de presentar anemia por la ERC.
- Sexo (ser mujer): Las mujeres pueden tener un mayor riesgo de anemia por diferencias hormonales y del cuerpo.
- Diabetes: La diabetes mal controlada puede dañar los riñones y causar anemia.
- Enfermedad del corazón: Los problemas del corazón pueden reducir el flujo de sangre a los riñones y empeorar la anemia.
- Presión arterial alta: La presión alta de muchos años daña la función de los riñones y aumenta el riesgo de anemia.
- Insuficiencia renal: El daño grave de los riñones reduce la producción de glóbulos rojos.
- Infección: Las infecciones pueden interferir con la producción de glóbulos rojos y empeorar la anemia.
- Inflamación: La inflamación crónica afecta la capacidad del cuerpo para producir glóbulos rojos.
- Alimentación deficiente: Una mala alimentación puede limitar los nutrientes necesarios para producir glóbulos rojos sanos.
- Pérdida de sangre por análisis frecuentes: Los análisis de sangre regulares pueden bajar los niveles de glóbulos rojos con el tiempo.
- Tratamiento con diálisis: La diálisis puede eliminar hierro y otros nutrientes necesarios para producir glóbulos rojos.
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Aunque la anemia por la enfermedad renal crónica no siempre se puede prevenir, usted puede tomar medidas para bajar su riesgo o manejar una anemia que ya tenga. Trabaje de cerca con su proveedor de atención médica. Esa persona puede vigilar la función de sus riñones y darle el tratamiento adecuado si hace falta. También es importante llevar una alimentación equilibrada con alimentos ricos en hierro y otros nutrientes. Esto ayuda a mantener su salud en general y puede reducir el riesgo de anemia.
Los síntomas de la anemia (cuando la sangre no lleva suficiente oxígeno) pueden variar, pero a menudo incluyen:
- Cansancio
- Debilidad
- Falta de aire
- Mareo
- Piel pálida
- Dificultad para concentrarse
Estos síntomas pueden afectar mucho la salud y la calidad de vida de una persona.
Pruebas que pueden recomendarse para diagnosticar la anemia durante la enfermedad renal crónica (ERC):
- Examen físico: Permite al personal de salud revisar si hay hinchazón y otros síntomas. Incluye control de la presión arterial. La presión arterial alta (hipertensión) es una causa y una complicación frecuentes de la ERC. Vigilar la presión ayuda a identificar problemas renales relacionados con la hipertensión.
- Análisis de sangre y de orina: Buscan niveles anormales de sustancias en la sangre y la orina que indiquen que los riñones no funcionan bien. El personal de salud analiza la orina para medir la albúmina (una proteína), lo que puede ser una señal temprana de enfermedad renal. También busca niveles atípicos de proteína o azúcar en la orina y mide en la sangre sustancias que los riñones filtran, como el nitrógeno ureico en sangre y la creatinina.
Estas pruebas suelen incluir una toma de sangre para medir el nivel de hemoglobina. Si su hemoglobina está muy baja, es probable que tenga anemia.
El objetivo de tratar la anemia en la enfermedad renal crónica (ERC) es mejorar su funcionamiento y su calidad de vida. Sin embargo, es importante saber que el tratamiento a veces puede causar efectos secundarios adicionales a largo plazo. Por eso, cuando sea posible, se debe dar prioridad a controlar y tratar la ERC.
- El tratamiento de la anemia en la ERC busca aumentar la cantidad de glóbulos rojos y aliviar los síntomas:
- Una opción de tratamiento común son los agentes estimulantes de la eritropoyesis (AEE). Son medicamentos que ayudan al cuerpo a producir más glóbulos rojos.
- También se le pueden recetar suplementos de hierro para corregir la falta de hierro, que puede contribuir a la anemia. En algunos casos, pueden ser necesarias transfusiones de sangre.