Acerca de la enfermedad renal crónica en etapa 3A
La enfermedad renal crónica (ERC) en etapa 3A se caracteriza por una reducción moderada de la función de los riñones. Las causas pueden variar. Las más comunes son la presión arterial alta y la diabetes. Otros factores de riesgo incluyen enfermedad del corazón, obesidad, antecedentes familiares de ERC, traumatismos o lesiones previas en los riñones y enfermedades hereditarias de los riñones. En Estados Unidos, pertenecer a ciertos grupos con tasas más altas de presión arterial alta y diabetes, como personas afroamericanas, hispanas/latinas, asiáticas de las islas del Pacífico y pueblos indígenas, también es un factor de riesgo importante.
Entre los factores de riesgo no modificables para la ERC en etapa 3A están la edad, el sexo, el origen étnico, los factores genéticos y el bajo peso al nacer. Estos factores no se pueden cambiar ni controlar.
Por otro lado, hay factores de riesgo modificables que sí pueden mejorar con cambios en el estilo de vida. Algunos son: toxicidad por medicamentos (daño por ciertos medicamentos), inflamación, obesidad, estrés oxidativo (daño en las células por sustancias reactivas), hiperuricemia (niveles altos de ácido úrico en la sangre), hipertensión (presión arterial alta), dislipidemia (niveles anormales de colesterol y grasas en la sangre), enfermedades autoinmunes (cuando el sistema de defensa ataca al propio cuerpo) e infecciones de las vías urinarias.
Es importante saber que, aunque estos factores se asocian con la progresión de la ERC en etapa 3A en personas adultas, su frecuencia e impacto pueden ser distintos en niñas y niños con ERC. Además, puede haber otros factores individuales que contribuyan al desarrollo y la progresión de la ERC en etapa 3A.
En general, comprender las causas y los factores de riesgo de la ERC en etapa 3A ayuda a los profesionales de la salud a crear estrategias adecuadas de prevención y manejo. Los cambios en el estilo de vida y la detección temprana de problemas como la presión arterial alta y la diabetes son clave para reducir el riesgo de progresión de la ERC.
La enfermedad renal crónica en etapa 3A (ERC) se caracteriza por una pérdida moderada de la función de los riñones. En las etapas iniciales, puede no haber síntomas. Sin embargo, a medida que la enfermedad avanza, los síntomas pueden hacerse más notorios. Estos son los síntomas tempranos más comunes de la ERC en etapa 3A:
- Cara hinchada
- Manos o pies hinchados
- Orina espumosa
- Orinar con más frecuencia
- Cansancio
- Presión arterial alta
- Colesterol alto
- Dificultad para respirar
A medida que la etapa 3A avanza o se vuelve más grave, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos síntomas varían de una persona a otra. Algunos comunes son:
- Dificultad para concentrarse
- Entumecimiento o hinchazón en las manos, pies, piernas o tobillos
- Falta de aire
- Vómitos
- Dolores musculares o calambres
Es importante saber que no todas las personas tendrán todos estos síntomas, y algunas no tendrán ninguno. Si sospecha que tiene ERC en etapa 3A o presenta síntomas que le preocupan, comuníquese con un profesional de la salud para una evaluación y orientación.
Para diagnosticar la enfermedad renal crónica (ERC) en etapa 3A, los médicos suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Pruebas de presión arterial: La presión arterial alta es una causa y una complicación frecuente de la ERC. Al medir la presión, los médicos evalúan cómo afecta a la salud de los riñones.
- Análisis de orina: Estas pruebas ayudan a saber qué tan bien funcionan los riñones y a confirmar la etapa de la ERC. También ayudan a vigilar otros problemas de salud, como la diabetes, las infecciones de las vías urinarias (IVU) y otras infecciones que pueden afectar los riñones.
Para determinar la etapa o la gravedad de la ERC 3A, se pueden hacer exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Estudios de imagen: El médico puede pedir estudios como ultrasonido, resonancia magnética (RM) o tomografía computarizada (TC) para revisar la estructura de los riñones. Estos estudios dan imágenes detalladas que ayudan a detectar daños o problemas físicos.
- Biopsia: En algunos casos, el médico puede recomendar una biopsia de riñón. Este procedimiento consiste en analizar, bajo un microscopio, una muestra pequeña de tejido del riñón para medir el daño y conocer la causa de la ERC.
Es importante saber que estos exámenes, pruebas y procedimientos los realizan los médicos para diagnosticar con precisión y determinar la etapa o la gravedad de la ERC 3A. Al conocer la etapa, el médico puede crear un plan de tratamiento adecuado para manejar la enfermedad y frenar su avance.
Las metas del tratamiento para la Enfermedad Renal Crónica (ERC) en etapa 3A son: frenar el avance de la enfermedad, controlar los síntomas y las complicaciones, y conservar la función de los riñones. Estos son los tratamientos recomendados y cómo ayudan a lograr estas metas:
Controlar la presión arterial: La presión alta causa y también complica la ERC, por eso es clave controlarla.
- Haga cambios en su estilo de vida: coma alimentos saludables para el corazón, bajos en sodio (sal), haga ejercicio con regularidad y duerma lo suficiente.
- Suelen recetarse inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA) y antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA-II) para bajar la presión y ralentizar el avance de la ERC.
Controlar el azúcar en la sangre: Si usted tiene diabetes, es importante mantener su glucosa en metas para reducir el daño a los riñones.
- Siga una alimentación adecuada, tome sus medicamentos como le indiquen y controle su glucosa con regularidad.
Tratar las enfermedades que contribuyen al daño renal: La ERC en etapa 3A por lo general no requiere diálisis ni trasplante.
- Se usan medicamentos para tratar las afecciones de base que dañan los riñones. Por ejemplo:
- IECA y ARA-II para la presión alta.
- Medicamentos para controlar la glucosa en la diabetes.
- Finerenona (Kerendia), un medicamento con receta que puede reducir el riesgo de progresión de la enfermedad renal en adultos con ERC asociada a diabetes tipo 2.
Hacer cambios en la alimentación: Su profesional de la salud puede recomendarle cambios para proteger sus riñones.
- Puede ser necesario reducir el sodio, el calcio, el potasio y el fósforo.
- Estos cambios ayudan a controlar las enfermedades de base y a disminuir la carga de trabajo de los riñones.
Medicamentos para aliviar síntomas:
- Suplementos de hierro para la anemia.
- Suplementos de calcio y vitamina D para prevenir fracturas.
- Medicamentos para bajar el colesterol.
- Diuréticos para tratar el edema (hinchazón).
Cambios en el estilo de vida:
- Si tiene poca hambre, coma porciones más pequeñas con más frecuencia durante el día.
- Deje de usar antiinflamatorios no esteroideos (AINE), porque pueden dañar más los riñones.
Recuerde: cada plan de tratamiento puede variar según sus necesidades y su historia clínica. Trabaje de cerca con su profesional de la salud para crear un plan personalizado para su ERC en etapa 3A.
La enfermedad renal crónica (ERC) en etapa 3A es una disminución moderada de la función de los riñones, con una tasa de filtración glomerular (TFG) de 45 a 59 mL/min/1.73 m. La TFG es una medida de qué tan bien los riñones filtran la sangre. La ERC es una afección crónica: aparece lentamente con el tiempo y no tiene cura. Esto es lo que debe saber sobre su evolución natural, las complicaciones y el impacto del tratamiento en la etapa 3A:
Evolución natural:
- A medida que la ERC avanza de una etapa a otra, la función de los riñones baja poco a poco. En la etapa 3A, los riñones no trabajan tan bien como deberían, pero aún funcionan por sí solos.
- Los síntomas de la etapa 3A pueden ser más notorios que en etapas anteriores. Síntomas comunes: hinchazón en manos y pies, dolor de espalda y cambios en la frecuencia con que orina.
- La velocidad de avance varía entre personas. Algunas avanzan más rápido y otras más lento.
Complicaciones:
- Las personas con ERC en etapa 3A tienen más riesgo de presentar complicaciones. Estas pueden afectar su salud en general y su calidad de vida.
- La enfermedad cardiovascular es una de las complicaciones más comunes en la ERC. Incluye enfermedades del corazón y accidente cerebrovascular (derrame cerebral).
- Otras complicaciones pueden ser anemia (recuento bajo de glóbulos rojos), enfermedad ósea, presión arterial alta, desequilibrios de electrolitos (sales minerales) y retención de líquidos.
Impacto del tratamiento:
- Aunque la ERC en etapa 3A no se puede curar, el tratamiento busca frenar el avance de la enfermedad y manejar las complicaciones.
- El plan de tratamiento varía según cada persona, la causa de fondo y su salud en general.
- Los cambios en el estilo de vida son clave. Mantenga una alimentación saludable, baja en sal y en alimentos procesados. Haga ejercicio con regularidad. Deje de fumar, si aplica. Controle la presión arterial y el azúcar en la sangre, si es necesario.
- Su profesional de la salud también puede indicarle medicamentos para manejar complicaciones o enfermedades que contribuyen a la ERC.
- Es fundamental controlar la función de los riñones con análisis de sangre y asistir a sus citas de seguimiento.
Recuerde: esta información es un panorama general sobre la evolución, las complicaciones y el impacto del tratamiento en la enfermedad renal crónica en etapa 3A. La experiencia de cada persona es diferente. Consulte a su profesional de la salud para recibir consejos y orientación personalizados para su situación.