Acerca de las piedras en el riñón con infección grave
Las piedras en el riñón con infección son piedras que se acompañan de una infección por bacterias en las vías urinarias. La presencia de bacterias en las vías urinarias puede causar la formación de piedras o aparecer como complicación de piedras que ya existen. Cuando las bacterias entran en las vías urinarias, se multiplican y causan una infección. Esta infección puede causar inflamación y acumulación de pus alrededor de las piedras del riñón.
Las piedras en el riñón con infección pueden causar fiebre, escalofríos, dolor en el abdomen o en la espalda, orinar con frecuencia y orina turbia o con mal olor. Es importante buscar atención médica si sospecha que tiene este problema. Requiere tratamiento rápido con antibióticos y, en algunos casos, procedimientos adicionales para quitar las piedras.
Los cálculos renales por infección (piedras en los riñones) se forman cuando bacterias infectan las vías urinarias y hacen que se formen piedras.
Cómo se forman en el cuerpo:
- Infección de las vías urinarias (IVU): Una infección por bacterias en las vías urinarias puede causar cálculos renales. Las bacterias ayudan a que se depositen minerales, como calcio o magnesio, y así se forman las piedras.
Factores de riesgo que no se pueden cambiar:
- Edad: Las personas de mayor edad tienen más riesgo de tener cálculos renales por infección.
- Sexo: Los hombres tienen más riesgo que las mujeres.
- Factores genéticos: Ciertas condiciones hereditarias pueden aumentar el riesgo de formar piedras.
Factores de riesgo que sí se pueden cambiar:
- Infecciones de las vías urinarias: Tener IVU frecuentes o repetidas aumenta el riesgo.
- Deshidratación: Tomar poca agua concentra la orina y favorece la formación de piedras.
- Alimentación: Consumir mucha sal, proteína de origen animal y alimentos ricos en oxalatos (como espinaca y chocolate) puede contribuir a formar piedras.
- Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad aumenta el riesgo.
- Ciertas enfermedades: Problemas como la diabetes y el síndrome metabólico (un conjunto de problemas como presión alta, azúcar alta y aumento de grasa abdominal) aumentan el riesgo de formar piedras.
Estos factores de riesgo pueden variar según la persona. Considere su situación individual. Consulte con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.
La dosis de los medicamentos puede verse afectada por muchos factores. Consulte con su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso.
Pueden presentarse otros efectos secundarios. Consulte con su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.
Los síntomas tempranos más comunes de los cálculos renales con infección incluyen:
- Dolor: Puede sentir dolor en la parte baja del abdomen o en el costado (la zona de la espalda justo debajo de las costillas). El dolor puede ir de leve y constante a muy fuerte.
- Ardor al orinar: Algunas personas sienten ardor o dolor al orinar.
- Sangre en la orina: También puede notar sangre en la orina.
A medida que los cálculos renales con infección avanzan o se agravan, pueden aparecer más síntomas:
- Orinar con más frecuencia: Puede sentir ganas de orinar más seguido de lo normal.
- Náuseas y vómitos: Pueden ocurrir como reacción al dolor que causan los cálculos renales con infección.
- Fiebre y escalofríos: En casos más graves, puede tener fiebre y escalofríos, lo que puede indicar una infección en las vías urinarias.
Es importante buscar atención médica si presenta cualquiera de estos síntomas, ya que los cálculos renales con infección pueden causar complicaciones graves si no se tratan.
Para diagnosticar cálculos renales con infección (sépticos), los profesionales de la salud suelen realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:
- Revisión de antecedentes médicos: El profesional de la salud evaluará sus antecedentes para entender sus síntomas y cualquier factor de riesgo de cálculos renales.
- Pruebas de laboratorio: Estas pruebas ayudan a confirmar el diagnóstico y a evaluar qué tan graves son los cálculos renales con infección.
- Análisis de orina: Puede detectar sangre en la orina e identificar minerales que pueden contribuir a formar cálculos.
- Análisis de sangre: Niveles altos de ciertos minerales en la sangre pueden indicar la presencia de cálculos renales.
- Pruebas de imagen: Ayudan a ver el tamaño, la ubicación y la gravedad de los cálculos renales con infección.
- Radiografías: Pueden identificar si hay cálculos y dónde están dentro de las vías urinarias.
- Tomografía computarizada (TC): Ofrece información detallada sobre el tamaño, la ubicación y la posible obstrucción causada por los cálculos.
Para determinar la etapa o la gravedad de los cálculos renales con infección, se pueden incluir exámenes, pruebas y procedimientos adicionales:
- Estudios de imagen repetidos: Hacer ultrasonido renal, radiografía o tomografía computarizada helicoidal (TC helicoidal) de forma regular ayuda a seguir el progreso de los cálculos con el tiempo.
- Análisis de las piedras: Analizar de qué están hechas las piedras que salen solas puede ayudar a conocer su causa.
- Evaluación de afecciones asociadas: Revisar si hay problemas presentes desde el nacimiento (congénitos) en los riñones y las vías urinarias puede ayudar a entender el impacto total de los cálculos renales con infección.
Es importante que consulte con un profesional de la salud para recibir un diagnóstico preciso y la atención adecuada.
Los objetivos principales del tratamiento de los cálculos renales con infección son eliminar la infección, aliviar el dolor y quitar o controlar los cálculos. A continuación verá los tipos de tratamiento y cómo ayudan a lograr estas metas:
Tipos de medicamentos:
- Antibióticos: Sirven para tratar la infección causada por los cálculos renales con infección. Actúan al eliminar o frenar el crecimiento de bacterias y así ayudan a limpiar la infección.
Terapias:
- Líquidos por vena (suero intravenoso): Mantener buena hidratación es clave. Se pueden administrar líquidos por vena para mantener la hidratación y mejorar el flujo de orina. Esto puede ayudar a expulsar los cálculos y prevenir más infecciones.
- Manejo del dolor: Se pueden recetar analgésicos, como antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) u opioides, para aliviar el dolor de los cálculos renales.
Procedimientos terapéuticos:
- Ureteroscopia: Es un procedimiento en el que se usa un tubo delgado con una cámara (ureteroscopio) para ver y sacar los cálculos del uréter o del riñón. Permite retirar el cálculo directamente y conservar la función del riñón.
- Nefrolitotomía percutánea (NLP): En este procedimiento se hace una pequeña incisión en la espalda para acceder y quitar cálculos más grandes. Suele hacerse cuando otros tratamientos no son posibles o no funcionan.
Cambios en el estilo de vida:
- Hidratación: Tomar más líquidos puede ayudar a expulsar los cálculos y a prevenir que se formen nuevos.
- Cambios en la alimentación: Según el tipo de cálculo, se pueden recomendar cambios para reducir el riesgo de que vuelvan a aparecer. Esto puede incluir disminuir el sodio (sal), limitar alimentos ricos en oxalato (una sustancia presente en algunos alimentos) y mantener una dieta equilibrada.
Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados sobre la dosis de los medicamentos, opciones de terapia, si los procedimientos son adecuados para usted y cambios de estilo de vida para los cálculos renales con infección.