Acerca de las piedras en los riñones que vuelven a aparecer
Las piedras en los riñones que vuelven a aparecer son la formación repetida de piedras con el tiempo. Es un problema en el que la persona tiene varios episodios de formación de piedras a lo largo de la vida.
Las piedras en los riñones, también llamadas cálculos renales, son depósitos sólidos de minerales y sales. Se forman en los riñones y pueden tener distintos tamaños.
Las piedras que se repiten pueden afectar mucho su salud y su calidad de vida, porque pueden causar dolor muy fuerte y malestar. Factores como la herencia (genética), los hábitos de vida y el entorno pueden aumentar el riesgo de que las piedras vuelvan a formarse. Entender las causas y los factores de riesgo de las piedras que se repiten es importante para guiar el tratamiento y la prevención.
Los cálculos renales (piedras en los riñones) que se repiten pueden deberse a varios factores relacionados con cómo funciona el cuerpo.
Los factores de riesgo no modificables para que se repitan son factores que no se pueden cambiar. Incluyen:
- Antecedentes familiares: Tener familiares con cálculos renales aumenta el riesgo de que se repitan.
- Edad y sexo: Las personas de mediana edad y los hombres tienen mayor riesgo de cálculos renales que se repiten.
- Enfermedades de base: Algunas enfermedades como la diabetes, la hipertensión, el hígado graso y la enfermedad inflamatoria intestinal aumentan el riesgo de que se repitan los cálculos renales.
Los factores de riesgo modificables que pueden contribuir a que vuelvan son factores que sí se pueden cambiar. Incluyen:
- Alimentación: Consumir muchos azúcares simples, carnes rojas, lácteos altos en grasa y granos refinados se asocia con más inflamación en el cuerpo y un mayor riesgo de cálculos renales que se repiten. En cambio, una alimentación rica en magnesio, vitamina E, vitamina C, carotenoides, frutas y pescado tiene efectos antiinflamatorios y puede ayudar a prevenir que se repitan.
- Deshidratación: No tomar suficiente agua hace que la orina esté más concentrada, lo que aumenta el riesgo de formar cálculos renales.
- Medicamentos y suplementos: Algunos medicamentos y suplementos, como pastillas para orinar más (diuréticos) y ciertos medicamentos para la migraña o antidepresivos, pueden aumentar el riesgo de cálculos renales que se repiten.
Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar de una persona a otra. Es fundamental consultar con un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas para prevenir los cálculos renales que se repiten.
Los síntomas tempranos más comunes de los cálculos renales que vuelven incluyen:
- Dolor en la ingle, el abdomen o el costado
- Sangre en la orina
- Náuseas y vómitos
- Necesidad de orinar con más frecuencia
A medida que los cálculos renales que vuelven avanzan o se vuelven más graves, pueden aparecer síntomas adicionales. Estos pueden incluir:
- Infección de las vías urinarias (IVU)
- Fiebre y escalofríos (que pueden indicar infección)
- Debilidad y cansancio
- Diarrea
- Orina turbia o con mal olor
Si los cálculos renales bloquean el paso de la orina, pueden causar complicaciones, como una infección del riñón. Esto puede causar fiebre, escalofríos, debilidad, cansancio y orina turbia.
Es importante buscar ayuda médica si presenta alguno de estos síntomas. El tratamiento temprano puede ayudar a prevenir complicaciones y a controlar la afección de forma eficaz. Recuerde consultar con su proveedor de atención médica para obtener un diagnóstico preciso y un plan de tratamiento adecuado.
Para diagnosticar piedras en los riñones que se repiten (cálculos renales), los médicos suelen realizar estas evaluaciones, pruebas y procedimientos:
- Evaluación de antecedentes médicos: Los médicos le preguntarán sobre sus síntomas, episodios previos de piedras en los riñones, antecedentes familiares y cualquier afección médica de base.
- Examen físico: Un examen físico ayuda a evaluar su salud general y a buscar señales de complicaciones relacionadas con las piedras en los riñones.
- Análisis de orina: Este examen revisa una muestra de orina para detectar sangre, cristales, bacterias o glóbulos blancos que pueden indicar piedras en los riñones o una infección.
- Análisis de sangre: Estas pruebas miden los niveles de ciertos minerales que contribuyen a formar piedras, como calcio, fósforo, ácido úrico y electrolitos. También evalúan la función de los riñones.
- Pruebas de imagen: Varias pruebas de imagen ayudan a diagnosticar y a determinar la fase o la gravedad de las piedras en los riñones que se repiten. Estas incluyen:
- Radiografías del abdomen: Pueden identificar la presencia y la ubicación de las piedras en las vías urinarias.
- Tomografía computarizada (TC): Brinda imágenes detalladas de los riñones y las vías urinarias. Permite evaluar el tamaño y la ubicación de las piedras e identificar obstrucciones.
- Ultrasonido (ecografía): Usa ondas de sonido para crear imágenes de los riñones y las vías urinarias. Es una prueba preferida para diagnosticar piedras en personas con función renal normal.
- Resonancia magnética (RM): En algunos casos, se usa para evaluar los riñones y el abdomen en busca de piedras u otros problemas relacionados.
Estas evaluaciones, pruebas y procedimientos ayudan a los médicos a diagnosticar piedras en los riñones que se repiten y a determinar su fase o gravedad. Es importante consultar con un profesional de la salud para recibir consejos personalizados, ya que la situación de cada persona puede variar.
Las metas del tratamiento para las piedras en el riñón que vuelven a salir incluyen:
- Prevención de piedras: La meta principal es evitar que se formen nuevas piedras. Esto se logra con diferentes estrategias: medicamentos, terapias y cambios en sus hábitos de salud.
- Disolución de piedras: En algunos casos, se busca disolver las piedras que ya existen para que salgan con más facilidad y para prevenir complicaciones.
Tratamientos recomendados y cómo funcionan:
Medicamentos:
- Diuréticos tiazídicos: Ayudan a reducir el calcio en la orina. Así bajan el riesgo de formar piedras hechas de calcio.
- Alopurinol: Disminuye la producción de ácido úrico. Esto ayuda a prevenir piedras de ácido úrico.
- Citrato de potasio: Aumenta el citrato en la orina, una sustancia que impide que se formen piedras de oxalato de calcio.
Terapias:
- Litotricia extracorpórea por ondas de choque (LEOC): Usa ondas de choque para romper las piedras en pedazos más pequeños que pueden salir con más facilidad.
- Ureteroscopia con litotricia láser: Se introduce un tubo delgado en el uréter (el conducto que lleva la orina del riñón a la vejiga) para localizar y romper las piedras con energía láser.
- Nefrolitotomía percutánea: Se hace un corte pequeño en la espalda para sacar o fragmentar piedras grandes del riñón.
Cambios en sus hábitos de salud:
- Aumentar la ingesta de líquidos: Beber mucha agua ayuda a diluir la orina y a reducir la concentración de sustancias que forman piedras.
- Cambios en la alimentación: Reducir la sal (sodio), la proteína animal y los alimentos ricos en oxalato, y aumentar la ingesta de calcio puede ayudar a prevenir ciertos tipos de piedras.
Es importante saber que el plan de tratamiento puede variar según su situación. Consulte a un profesional de la salud para recibir consejos personalizados.