Sobre las piedras en el riñón que no bloquean la salida de orina

Descripción general

Las piedras en los riñones que no obstruyen (cálculos renales no obstructivos) son piedras pequeñas que están en los riñones, pero no bloquean las vías urinarias. Por lo general miden 5 milímetros o menos.

A diferencia de las piedras más grandes, que pueden causar dolor y bloquear el paso de la orina, estas piedras por lo general no causan síntomas ni complicaciones. A veces se encuentran por casualidad en estudios de imagen hechos por otra razón médica.

Por lo general se vigilan sin hacer ningún procedimiento, porque es muy probable que salgan en la orina por sí solas sin causar daño. Por lo general no se necesitan ecografías de control para este tipo de piedras, a menos que usted tenga dolor.

Recuerde que cada caso puede ser diferente. Lo mejor es consultar con un profesional de la salud para recibir consejos y opciones para su cuidado, según su situación.

Causas y factores de riesgo

Las piedras en los riñones que no obstruyen el paso de la orina, también llamadas cálculos renales, se forman cuando ciertas sustancias de la orina se cristalizan y se acumulan en los riñones. Las causas de estas piedras incluyen:

  • Desequilibrio de sustancias: Un desequilibrio en la concentración de sustancias como calcio, oxalato, ácido úrico y fosfato en la orina puede favorecer la formación de piedras.
  • Bajo volumen de orina: Tomar pocos líquidos o tener afecciones que causan mucha pérdida de líquidos puede producir orina concentrada y aumentar el riesgo de formar piedras.
  • Infecciones urinarias: Las infecciones de las vías urinarias pueden cambiar la composición química de la orina y favorecer la formación de piedras.
  • Trastornos del metabolismo: Ciertas afecciones médicas como el hiperparatiroidismo (las glándulas paratiroides producen demasiada hormona) o la acidosis tubular renal (un problema en los túbulos del riñón que altera el equilibrio de ácidos y bases) pueden aumentar el riesgo.

Factores de riesgo que usted no puede cambiar (no modificables) para estas piedras incluyen:

  • Edad: El riesgo de tener piedras en los riñones aumenta con la edad.
  • Sexo: Los hombres tienen más probabilidad que las mujeres de presentar piedras.
  • Factores genéticos: Tener familiares con piedras en los riñones aumenta su riesgo.
  • Haber tenido cirugía del estómago o del intestino, o cirugía para bajar de peso (cirugía bariátrica).
  • Tener ciertas afecciones médicas, como gota, enfermedad inflamatoria del intestino o diarrea crónica.

Factores de riesgo que usted posiblemente sí puede cambiar (modificables) incluyen:

  • Alimentación: Consumir mucha sal, proteína animal y alimentos ricos en oxalato (como espinaca y ruibarbo) puede aumentar el riesgo.
  • Ingesta de líquidos: No hidratarse bien puede contribuir a la formación de piedras.
  • Obesidad: Tener sobrepeso u obesidad se asocia con un mayor riesgo de piedras en los riñones.
  • Poca actividad física: La falta de actividad física puede aumentar el riesgo.

Es importante saber que estos factores de riesgo pueden variar según la persona. Para recibir consejos personalizados, consulte con un profesional de la salud.

Síntomas

Muchas personas con piedras en los riñones que no bloquean no tienen síntomas. Cuando hay síntomas, pueden incluir:

  • Dolor leve a moderado en la parte baja del abdomen o en el costado
  • Sangre ocasional en la orina
  • Ganas de orinar con frecuencia

Es importante saber que los síntomas pueden variar según el tamaño y la ubicación de las piedras en los riñones. Si presenta alguno de estos síntomas, consulte con su proveedor de atención médica para un diagnóstico correcto y el tratamiento que corresponda. Le pueden dar consejos personalizados según su situación.

Diagnóstico

Para diagnosticar piedras en los riñones que no bloquean el flujo de orina, el equipo de salud puede realizar los siguientes exámenes, pruebas y procedimientos:

  • Revisión de sus antecedentes médicos: El médico revisa su historia para entender sus síntomas y cualquier factor de riesgo de piedras en los riñones.
  • Examen físico: Ayuda a evaluar su salud en general y a buscar signos de complicaciones relacionadas con las piedras en los riñones.
  • Análisis de orina: Revisa su orina para detectar sangre, cristales o infección, lo cual puede indicar la presencia de piedras.
  • Análisis de sangre: Mide los niveles de ciertos minerales en su sangre que pueden contribuir a la formación de piedras.
  • Pruebas de imagen: Las radiografías o las tomografías computarizadas (TC) ayudan a ver el tamaño y la ubicación de las piedras dentro de las vías urinarias.

Se pueden realizar exámenes, pruebas o procedimientos adicionales según sus factores personales y los resultados iniciales. Recuerde: es esencial consultar con un profesional de la salud para obtener un diagnóstico adecuado y recomendaciones personalizadas.

Opciones de tratamiento

Si no hay síntomas de cálculos renales no obstructivos (piedras en los riñones que no bloquean la salida de orina), puede que no se necesite tratamiento.

Para las personas con síntomas, las metas del tratamiento de los cálculos renales no obstructivos son aliviar los síntomas hasta que pase la piedra pequeña. Esto puede incluir:

  • Hidratación: Beber suficiente líquido para ayudar a que salga la orina y prevenir que se formen piedras.
  • Medicamentos para el dolor para molestias leves.
  • Cambios en el estilo de vida:
  • Modificación de la dieta: Ajustar los hábitos alimentarios para reducir el riesgo de formar piedras, por ejemplo, reducir la sal (sodio) y el oxalato (sustancia presente en algunos alimentos) y aumentar el consumo de frutas y verduras.
  • Bajar de peso, si tiene sobrepeso.
  • Dejar de fumar.

Es importante saber que las opciones de tratamiento pueden variar según su situación. Consulte a un profesional de la salud para recibir recomendaciones personalizadas. La dosis de los medicamentos puede depender de muchos factores. Pregunte a su profesional de la salud cuál es la dosis adecuada para su caso. Pueden ocurrir otros efectos secundarios. Consulte a su profesional de la salud o lea la información que viene con su medicamento para conocer más sobre los efectos secundarios.